En la presente biografía te presentaremos a Alonso de Ercilla, el autor de la obra poética La Araucana. En esta obra relata los sucesos heroicos de guerra entre los españoles y el pueblo de los mapuches. Conoce su interesante biografía, la guerra de Arauco y mucho más. ¡No dejes de leerlo!

ALONSO DE ERCILLA

Biografía de Alonso de Ercilla

Fue el escritor del poema de La Araucana, es uno de los primeros y grandiosos poemas heroico. Este va dirigido justamente a la invasión que tuvo América y fue un trabajo primordial en el «Siglo de Oro» de la literatura española. Alonso de Ercilla llega al continente Americano en el año 1556 y luego llega a Chile en 1557.

En ese lugar él testifica de la gran resistencia indígena. Fue algo que vivió y lo formó en su trabajo escrito La Araucana. Esta obra fue publicada a mediados de los años  1569, luego en el año 1588 y por último en el año 1589 en la ciudad de Madrid, en España.

Vida y obra de Alonso de Ercilla

Alonso de Ercilla nace en el día 7 del mes de agosto en el año 1533 en la ciudad de Madrid, en España. Muere en la ciudad donde nació el 29 del mes de noviembre en el año 1594. Fue hijo de Fortún García de Ercilla y de Leonor de Zúñiga. Su madre era la guardadamas de la doncella niña María y la asistente personal de la emperatriz Isabel (posteriormente la esposa de Carlos V).

Cuando Alonso de Ercilla tenía tan solo un año de edad su padre falleció dejando a su madre viuda. Con la ayuda de su madre lo logran colocar como servidor del futuro rey de España, el príncipe Felipe. Mientras estuvo en la corte real le fue permitido recibir todas aquellas enseñanzas que ofrecían con gran esmero. Por lo demás, el resto de su instrucción o formación la completó con una cadena de viajes que realizó juntamente con Felipe II a Flandes, Viena e Inglaterra.

La estadía continua de Alonso de Ercilla en la Corte real, le cedió el poder lograr y tener todo el aprendizaje concedidos por el maestro de servidores, el hispanista llamado Cristóbal Calvete de la Estrella. Con el conocimiento adquirido de los clásicos como Virgilio y Lucano, y el repaso de las lecturas de diferentes escritores como Garcilaso, Dante, Ariosto y Boccaccio, formaron parte de su mundo intelectual, que contuvo constituido del mismo modo por la Astronomía y la Astrología.

Su recorrido hacia América

Las informaciones relativas o concernientes a los acontecimientos de las alejadas del país chileno y las luchas con los mapuches,  cargo de Gerónimo de Alderete, al que enviaron a España por Pedro de Valdivia, le importó demasiado a Alonso de Ercilla. Tanto, que estando en Londres decidió volver a España y desde allí viajar hacia América en 1555.

ALONSO DE ERCILLA

Subió a bordo junto con el comisionado del Conquistador, ya que muere en Panamá en el mes de abril del año 1556, por lo que no terminó su recorrido. Así que por este motivo, Alonso de Ercilla siguió con su recorrido solo hacia Perú en el mismo año, allí fue acogido por el Virrey Andrés Hurtado de Mendoza. Este Virrey le dio hospedaje a Alonso de Ercilla en su castillo ubicado en Lima.

Cuando Alonso de Ercilla llega a Perú justamente en el mismo momento para los arreglos y la preparación del hijo del Virrey, García Hurtado de Mendoza. Que para la época él era el que se iba hacer cargo del gobierno del Reino de Chile. Por este motivo, Alonso de Ercilla se unió a este viaje, con el grado de capitán. Para el 25 de abril del año 1557, García Hurtado de Mendoza el hijo del Virrey y sus tropas lograron llegar a La Serena. Aquí fue el lugar donde recibieron por Francisco de Aguirre.

No obstante, este jefe de gobierno tomó la decisión de continuar el camino hacia el sur. De esta forma navegó hasta la arruinada ciudad de Concepción (en la actualidad Penco). El 26 de junio del año 1557, los españoles descendieron hacia la Isla Quiriquina, que posteriormente se fueron de allí para estar luego en Concepción. En este lugar edificaron un muro para resistir a las fuertes arremetidas de los araucanos. Si bien, Alonso de Ercilla alcanzaba a llegar al centro de los procedimientos de combate de la Guerra de Arauco.

La Guerra de Arauco

Alonso de Ercilla tuvo una corta, pero accidentada experiencia en la Guerra de Arauco. Acompañó a Hurtado de Mendoza en su primera campaña en contra de los mapuches, en la ciudad de Arauco, donde participó en la expedición que García Hurtado realizó al Seno de Reloncaví, liderando un grupo que, en piraguas, arribó a la Isla Puluqui con diez hombres.

Cuando estuvo en aquel lugar, talló en la corteza de un árbol un fragmento estableciendo el día de su desembarque, en el 28 de febrero del año 1558. Se cree que además formó parte de las luchas de Lagunillas, Quiapo y Millarapue, estando él como testigo del fallecimiento de Caupolicán, quien fue el protagonista de su poema: La Araucana.

Alfonso de Ercilla le hizo compañía a García Hurtado en la excursión que hizo en Seno de Reloncaví. Dirigiendo a un conjunto de personas que llegó en piraguas a la Isla Puluqui con diez individuos. En su estadía en ese lugar, talló en la corteza de un árbol en un fragmento estableciendo el día de su desembarque, el 28 de febrero del año 1558. También le hizo compañía  a García Hurtado en la primera operación que hizo en contra de los mapuches y por esto se cree que fue parte de muchas luchas, entre ellas se encuentra, Lagunillas, Quiapo y Millarapue.

ALONSO DE ERCILLA

Inculpado y penado a muerte

Cuando se encontraba en La Imperial, en su entorno lo que había era una gran fiesta, se ocasionó una disputa entre Alonso de Ercilla y Juan de Pineda, en frente del Gobernador que se encontraba en ese lugar. El modo de actuar tan cínico y desvergonzado de sus subordinados tomó la decisión el señor Hurtado de Mendoza de derribarlos de sus caballos, hacerlos presidiarios y castigarlos con la pena de muerte con la decapitación.

No obstante, tuvo la gran dicha que estaba juntamente con Alonso de Ercilla, por lo que en consideración tendría que haber estado una tierna chica indígena, amiga de Hurtado de Mendoza, quien fue la que solicitó su clemencia.

Tras ese acontecimiento, Alfonso de Ercilla dejó de hacer estos tipos de incidentes y dejó también de aventurarse, por lo que al instante de estar permaneciendo en Chile con 17 meses. Alonso de Ercilla retornó a Perú, y a continuación, él viaja hacia España en el año 1562. Ya viviendo en su país, fue escogido como gentilhombre de la Corte y caballero de Santiago.

Después de que hace varias participaciones en acciones diplomáticas. En el año 1570 contrae matrimonio con doña María de Bazán, por lo que desde el año 1580 se desempeñó como registrador o verificador de libros por cometido del Consejo de Castilla. Muere en la ciudad de Madrid, el 29 de noviembre del año 1594.

Demostración de la Conquista

Mediante sus viajes que realizó con el acompañamiento del Gobernador, Alonso de Ercilla comenzó a escribir La Araucana. Estos antecedentes que se hizo previo a su venida al país, que constituyen en esta obra, fueron de esta forma obtenidos en Lima, Perú y en Chile. Cuyo lugar donde oyó las narraciones de los primeros y viejos conquistadores.

Se publicó el texto en la ciudad de Madrid, en España, por lo que se realizaron en tres partes las publicaciones. En los siguientes años se publicaron, primero en el año 1569, luego en el año 1588 y por último en el 1589. El gran triunfo que tuvo la publicación fue instantánea y en Chile fue una de las primeras en todas las naciones, posteriormente fueron los grandes poemas épicos como el del Cid en España o la Chanson de Roland en Francia.

Debido a su “nacimiento” fue entonado en un poema épico. La Araucana tiene como tema central y todos los acontecimientos se basan en la guerra, que es entonado en 37 coplas en octava real, algo uniforme, si bien son ligeras y firmes a lo que se refiere la narración de los acontecimientos.

Meta de su obra

En el preámbulo de La Araucana, que fue escrito por Alonso de Ercilla en su primera edición del año 1569, allí deja bien en claro la determinada meta de su gran obra: “Reflexionando acerca de la realidad de la historia y ciertos sucesos que ocurrieron en la guerra. Que por tal ofensa y humillación que unos españoles tomarían, permaneciendo sus aventuras en una eterna mudez, sin nadie que escriba los sucesos de todo lo ocurrido.

Esto no quiere decir que sean ellas pequeñas, sino es porque la tierra es tan antigua y aislada. La última que los españoles fueron a pisar fue en la zona del Perú, que no se tiene mucha referencia y casi datos sobre esta tierra. Ya que por la mala preparación y si el tiempo que tendría para escribir por estar ocupándose en la guerra, que no tiene parte en esto. Así que lo que pude robar, lo derroche en la creación de este libro.

Por el cual, así sea más innegable y serio, todo ocurrió en la propia guerra. En los propios caminos y lugares, escribiendo en ciertas ocasiones en cuero por no tener papel. A veces en segmentos de cartas, en cualesquiera tan pequeños que no se podía ni escribir seis versos, aunque no fue tan difícil para luego unir el poco trabajo.

Y si alguien cree que me expreso por una parte inclinándose por el lado de los araucanos. Frecuentando muy seguido sus hazañas y valor más extensamente de lo que para salvajes se pretende, aquí podremos notar su estilo de crianza, costumbres, modos de guerra y ejercicio de la misma. Observaremos que en muchos no les hizo ninguna preeminencia, por lo que se puede decir que fueron muy pocos los que tuvieron constancia y perseverancia en defender su tierra con firmeza en contra de tales fieras de enemigos como lo eran esos españoles”.

Su meta definida era, en aquel tiempo, dejar testimonio de las hazañas de los españoles, quería afirmar la autenticidad de lo que quiso tratar en su obra en el orden que su narración se escribía a cada paso que daba la guerra. Destacando las integridades militares y la pasión por la libertad, que mostraban los mapuche. Formas como la de Lautaro surgen como héroes esforzados y fieras, a diferencia de aquella figura conquistadora que se muestra más real. Sin grandiosos héroes, pero con la brío y el atrevimiento de persistir y quedarse en estas tierras.

La Araucana

Mediante su gira de viaje por Chile, que fueron de un año y medio, Alonso de Ercilla opinó que se entraba muy maravillado por el espíritu indomable de los indígenas araucanos perteneciente al pueblo de mapuche cuando se enfrentaban en contra de los españoles. Estas experiencias, que estuvieron tan de cerca él, le infundieron para escribir su popular y conocido poema heroico, La Araucana.

Se publicó en la ciudad de Madrid, en España en tres segmentos, en los siguientes años primero en el año 1569, luego en el año 1588 y 1589 y su éxito fue inmediato. El contenido se lo dedicó a Felipe II y el protagonista es el pueblo araucano y sus líderes españoles. Más que todo, Lautaro y Caupolicán, son lo que aparecen como héroes esforzados e indomables. Los conquistadores, por otra parte, se muestran menos enaltecidos, sin nada de valor y heroísmos, pero con una persistente energía y atrevimiento. La Arauca fue arreglada o formada por octavas reales es decir:

“estrofa de ocho versos de once sílabas métricas, en los que los seis primeros versos riman en forma alternada, en tanto que los dos últimos van pareados y dividida en 37 cantos, algo monocordes, pero ágiles y unitarios en cuanto al relato de los sucesos”.

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