Uno de los máximos exponentes de la corriente filosófica alemana es Wilhelm Friedrich Hegel. Conoce todos los pormenores de este interesante personaje, que estuvo presente en la Revolución Francesa para oponerse a las ideas de la monarquía prusiana. A continuación la Biografía de Hegel, con datos bastante interesantes.

BIOGRAFÍA DE HEGEL

Biografía de Hegel

El apellido Hegel con anticipación ya resultaba un poco llamativo para todos, gracias a la profesión de su padre en la Hacienda Pública. Georg Wilhelm desde adolescente inició un estudio bastante riguroso de todos los filósofos griegos y latinos reconocidos para la época, mientras que su padre inculcó valores importantes para que más adelante sirviese como pastor protestante.

En el año de 1788, arrancaron sus principales estudios universitarios, conviviendo con otras luminarias del pensamiento, como es el caso de Joseph von Schelling, quien tuvo una inclinación importante para el romanticismo alemán, de su época. Así como Hegel fue simpatizante de los escritores griegos, la Biografía de Homero también resulta increíble e interesante de leer, bajo algunas contradicciones en los datos ofrecidos por varios intelectuales influyentes que dudaron de su presencia.

Trayectoria

Luego de haber finalizado su carrera universitaria, con el palmarés en filosofía y teología, la biografía de Hegel establece bajo ciertas bases, que tampoco deseaba continuar en el mundo religioso, en que su padre incisivamente quiso involucrar desde muy pequeño. En 1793 incursionó como docente de estas mismas ramas en la Berna Suiza.

Cuatro años más tarde consiguió un empleo de las mismas características en Frankfurt, pero tuvo que afrontar el duelo de perder a su amado padre, cuando su carrera se hacía prometedora con esa inscripción en la casa de estudios. A pesar de esta pérdida, tuvo un amparo económico que le permitió vivir con ciertas comodidades, gracias a su oficio de tutor y a unos cuantos ahorros sin utilizar.

En 1801 quiso continuar con un proyecto universitario en la Universidad de Jena, con la leve diferencia de empaparse más acerca de la literatura alemana, sin desprenderse de la docencia, a la cual estaba acostumbrado. Fenomenología del Espíritu es uno de sus legados que demoró en culminar en cinco años, con ayuda de la misma universidad que aportó su tutoría.

BIOGRAFÍA DE HEGEL

Para 1806 abandona Jena para dedicarse a analizar la toma napoleónica de su ciudad, que impidió todo tipo de concentración en el rubro filosófico. No tuvo más remedio que huir, antes de experimentar todo el odio que Napoleón sentía por la ciudadanía alemana, aparte de salvar su vida en medio de aquella catástrofe ocurrida auspiciada por las tropas francesas.

La escasez económica tocó a su puerta una vez que el patrimonio heredado por su padre se había esfumado, con gastos improvisados en medio de una persecución para salvar su vida. Sin una renta que le sustentó, consiguió un contrato como redactor en Bamberger Zeitung de Baviera, pero descubrió que el mundo del periodismo no es su fuerte, abandonando la labor. Más adelante en Nuremberg quedó como el director ejecutivo de un gymnasium por casi diez años.

La biografía de Hegel describe que este filósofo contrajo nupcias con Marie van Tucher, hasta procrear un trío de hijos. Su única hija hembra murió a los pocos meses de nacer por complicaciones en su salud, aunque también existieron Karl e Inmanuel, que nacieron fuera de este matrimonio. Además, Ludwing, un hijo natural que apareció años después, se involucró en la familia Hegel hasta empatizar con sus dos hermanos.

Años después retomó el oficio de la redacción, pero con un poco más de agrado, con el propósito de finalizar uno de sus grandes proyectos Ciencia de la Lógica hasta tardar aproximadamente cuatro años en redactarla (1812-1816). Nuevamente recibió la oportunidad de dictar una cátedra en la Universidad de Heidelberg, para ofrecer sus conocimientos en filosofía para alumnos. Con esta iniciativa inició una publicación progresiva de todos sus pensamientos a través de la Enciclopedia de las ciencias filosóficas (1817).

Al año siguiente introdujo su contrato en la Universidad de Berlín para proseguir con su carrera de maestro, siendo el último lugar en que Hegel impartiría cátedra hasta sus últimos momentos de vida. En 1821 publicó una de sus últimas obras: La filosofía del derecho con una serie de apuntes que utilizó en sus clases para que alumnos y otros simpatizantes de esta cátedra tuviesen a la mano los conceptos ideados por este autor.

BIOGRAFÍA DE HEGEL

Una particularidad de este manuscrito es su publicación completa posterior a su muerte. En la misma biblioteca de este recinto universitario están la mayoría de sus lecciones en una antología, que prevalece la enseñanza de la historia de la filosofía, teología, así como un análisis correcto del romanticismo.

Tal como es descrito en un párrafo anterior, la biografía de Hegel estipula un gusto especial por los escritores griegos, como del autor holandés Baruch Spinoza, seguido por Kant y Schelling. Si bien es cierto que tuvo gran empatía por los ideales de estos ilustres en el mundo, también es verdad que algunas premisas estuvieron contrapuestas con sus intereses intelectuales. La historia de Hegel lo acerca a un contexto social y cultural que vivió su nación y por ello, su estilo intelectual se apegó lo más que pudo a esa tendencia.

Marco histórico-social

En la biografía de Hegel hay una serie de quejas por parte de él por una carencia parcial o casi total de libertad. A groso modo, Hegel nunca vivió en una libertad de pensamiento plena, sino en una ciudadela cohibida por mostrar todo su raciocinio, bajo presión social o no plantear sus verdaderas necesidades por miedo a represalias. Todo esto tiene un motvo fundamental: la Guerra de los Treinta Años, que no solo atrasó a una ciudadanía prometedora en conocimiento, sino que además perjudicó su estatus económicos al máximo.

No había algún ápice de modernismo en aquella población a raíz de la guerra, tampoco había una justicia centralizada que hiciera valer el derecho de todo un colectivo, el despotismo feudal se convirtió en una moda y por ello toda la población permaneció en silencio, mientras quienes tenían el poder cumplían con acciones para su conveniencia. La clase media se mostró temerosa, estando en sus manos el cambio de paradigma, con invertir un poco más en la industria y dejar en desventaja a la clase feudal.

Alemania dejó de ser un estado para convertirse en un sistema de nula libertad de expresión. La censura estuvo comprometida con cualquier medio de comunicación presente. El sector campesino fue bastante numeroso, mientras quienes se ocuparon de la industria apenas resultó de unas cuantas personas.

Hegel vivió en un régimen atacado, cuya cultura e ilustración estaban a punto de desaparecer por completo, sin una pequeña esperanza del verdadero sentir democrático. Concibió la idea de Estado racional como un escape a todas sus necesidades sin cubrir en la Alemania censurada.

BIOGRAFÍA DE HEGEL

El modelo de la Polis griega

Este movimiento surge para hacer frente a la crisis aguda que vivía Alemania en su tiempo. De hecho, la vida y evolución del hombre se debía a la polis: el sujeto nacía, se desarrollaba y finalmente moría en ella. En este punto, el hombre ya no tenía alternativa de deslindarse del aspecto político-social de la ciudad.

Por esta misma causa toma bastante valor el concepto de Volkgeist “Espíritu de Pueblo”. Tal aspecto es fundamental estudiar, porque es innato en el hombre, pero al mismo tiempo deja en entrever su carácter abstracto. Mientras tanto, Hegel estipula que este espíritu es la verdadera esencia que todo pueblo debe mantener en alza, para que el hombre se haga sentir en su propia cultura. Más adelante el propio Hegel presenta una oposición con la opinión de Volkegist, porque el hombre no ha descubierto del todo su verdadera individualidad.

Cristianismo, descubrimiento de la subjetividad y conciencia

Cuando el cristianismo llega con fuerza al mundo entero, significa en modo bastante negativo la disolución de “vida armónica” que se manejaba gracias a la polis griega. El lado bastante positivo de su presencia es la presencia de la subjetividad como elemento a abrir las compuertas de la libertad para expresar cualquier deseo sin temor de ser censurados. Para Hegel, la subjetividad es el camino correcto para perfeccionar el espíritu.

La religión es tan importante para un pueblo como una política centralizada en la libertad y el mismo Hegel concuerda con esta premisa. El concepto de subjetividad introduce una crítica a la “positivización” que el mismo gobierno hace de su gestión. Acá intervienen las emociones englobadas en un juicio de valor que resulta esencial para expresar toda la inconformidad que los individuos guardan en su interior.

El término “positividad” es un límite que se impone a la vida desde el foco de la tradición, pero la razón no dará aval para que estas críticas sean justificadas desde su punto.

BIOGRAFÍA DE HEGEL

El concepto de positividad estaría asociado a la enajenación, aunque para Hegel, el elemento racional con la introducción de la subjetividad puede converger sin ningún inconveniente.

Revolución francesa

Este importante acontecimiento histórico significó para este gran filósofo una victoria contundente por parte de la razón. El primer objetivo de este movimiento fue enaltecer el pensamiento como una realidad que debe preponderar en el entorno político-social de cualquier nación en el mundo. Asimismo, Hegel explica que la realidad inalterable es aquella que está sostenida por la razón en todos los contextos culturales.

Tampoco hubo un olvido completo del carácter subjetivo, porque la biografía de Hegel explica que este elemento debía unificarse con la libertad y conocimiento de la verdadera individualidad de los hombres y mujeres. Esta libertad del hombre y conjugación política es un hecho bastante ambivalente de cumplir, pero no podía olvidarse de ninguno de estos polos para no causar graves desequilibrios, ni echar por la borda todos los logros establecidos con la Revolución Francesa.

Marco filosófico

La obra completa de Hegel es muy bien recibida por la cultura occidental, como parte de una gran consolidación de este ramo, gracias a una serie de pensamientos que quedarían sembrados a la posteridad. Para ir más allá, su corriente pasó a tomar la batuta sobre cómo pensaban sus otros compañeros, para ser tomado en cuenta como un gran pilar filosófico. El mismo autor consideró que su sistema entero estaba tan consolidado que sus mismos colegas así lo entendieron.

Hegel quiso unificar toda la filosofía del pasado: trabajar en función de una filosofía griega antigua y una más actualizada correlacionada con el pensar cristiano, como Descartes como su propulsor oficial. Conectar la naturaleza con el espíritu es un arduo trabajo que George Wilhelm quiso perfeccionar al máximo.

Conformar esta teoría unificada significó el derrumbamiento de toda la teoría de Kant, sin olvidar todas las complejidades que representó cambiar ese orden de ideas como un sistema más unitario, pero al mismo tiempo cerrado en sí mismo.

BIOGRAFÍA DE HEGEL

El mismo Kant consideró que varias de esas apreciaciones no podrían ser alcanzadas por cualquier otra mente humana:

  • Distinguir entre el entendimiento y la razón. En el primer caso, Kant describe que solo posee un alcance para los fenómenos, con carácter limitado que no escapa de lo finito. Por otro lado, la razón si puede abarcar un infinito, pero tampoco puede sobrepasar el límite de lo finito.
  • Fenómeno y número, en la que escribe una realidad que está dividida, sin la opción de producir una teoría absolutista para referir a una realidad completamente íntegra.
  • Teoría del ser y el deber ser. Acá hay un alcance entre la teoría del pensamiento y la ejecución de las acciones.
  • Carácter infinito-finito patrocinados por Dios-Naturaleza-Espíritu.

Para Aristóteles, la filosofía es el principio de todo el conocimiento universal y un acercamiento a la realidad total. Por su parte, Kant contrapone su opinión al asegurar que la razón humana siempre será limitada, pese a los esfuerzos de otros estudiosos por demostrar lo contrario con ayuda del carácter finito. Hegel tampoco está favoreciendo en su totalidad a Aristóteles, porque esta tendencia al saber no puede prevalecer, sino un saber total, completo, entero, absoluto.

A su vez también corrige a Kant para explicar que la filosofía no puede distinguirse como ciencia, sino como un sistema crítico que hace un aproximado a la realidad.

Estética

En la biografía de Hegel narra que este autor también quiso establecer su propio concepto de belleza, lo atractivo que un objeto tiende a ser para la vida cotidiana de los hombres. Para cumplir con este cometido, Hegel hace una comparación entre lo bello artístico, con el carácter natural de este mismo concepto.

La belleza artística es ampliamente superior para este filósofo, porque en el primero apenas hay un indicio de la libertad, el espíritu de lo verdadero en el sujeto-objeto, mientras que la artística es la consumación de un espíritu que ha evolucionado a través del tiempo, con varias investigaciones en el campo estético.

El arte para Hegel puede tratarse más que una ilusión en la mente humana para crear belleza estética, aunque lo verdadero no puede estar guiado por las apariencias. Cuando Kant estableció que el arte si tenía motivos suficientes para ser objeto de estudio científico, Hegel inmediatamente refutó esta idea al categorizar como «indigno» este procedimiento en que la ciencia se fusiona con las artes en un mismo ambiente convergente. Incluso, Kant sostuvo que el arte es el medio perfecto para comunicar ideas sensibles, pero sin abandonar el margen de la razón.

Además de todo lo expuesto, el arte perdería seriedad al ser vínculo para otros campos del saber dentro de la ciencia, su pureza ya no sería la misma y por ende, el concepto de belleza quedaría desplazado hacia otras intenciones. De acuerdo al sentido de libertad o pertenencia, está el arte libre y el servil, siendo el último en cuestión subordinado a otras áreas del saber o aplicado dentro de una empresa, por ejemplo, para una industria que está encargada de decorar un club para unos quince años.

El arte libre es el que realmente preocupa dentro de los intereses hegelianos, porque es real, genuino, verdadero y puede operar con absoluta libertad en el mundo. A través de él puede expresarse el sentir divino, lo maravilloso del mundo y apreciar el realce que tienen los objetos. Gracias al arte libre que despierta esa necesidad de imitar a la naturaleza y a sus leyes, la creación del hombre es más atractiva ante sus propios ojos.

La apariencia es un aspecto vital para entender el espíritu y por ello, el arte no puede escapar por completo de una gran realidad, porque lo verdadero es crucial para el estudio hegeliano. Ahora bien, es momento de fragmentar el concepto de apariencia por razón del arte y la apariencia que es próxima a una gran realidad. La primera surge bajo la necesidad de reflejar una inmediatez en el campo de la sensibilidad, pero sigue siendo verdadera para todos los sentidos.

En el otro objeto para el campo de análisis está la apariencia artística, que no es otra cosa sino ilusionar, arrebatar al objeto el carácter legítimo que se acerque a una gran verdad. Aunque parezca contradictorio, este desplazamiento permite que la realidad sea superior incluso al trabajo ejecutado por el arte servil en su afán de complacer a las masas con trabajos encomendados. La idea puede encontrarse en lo real y en el ámbito del arte, para que el espíritu logre irrumpir en ella con gran facilidad.

BIOGRAFÍA DE HEGEL

Dialéctica

En este apartado se conocerán los principales razonamientos de Hegel, para englobar un concepto filosófico que tardó bastante tiempo en tomar la forma adecuada para ser un patrón a seguir en generaciones posteriores. El concepto de dialéctica no fue acuñado por Hegel, porque fue explorado en primera instancia por Kant y Platón. Muchas veces refirieron a la naturaleza dialéctica de la realidad.

Carácter concreto e histórico

Es bastante conocido que la filosofía de Hegel nace en virtud de una necesidad para acercarse a un marco histórico-social de su ciudad para comprender ideales políticos tan cerrados que impidieron la entrada de la libertad. Hegel le da una vuelta de tuerca a la palabra dialéctica, para situar en una comprensión sobre la realidad del hombre. A veces, esta realidad está tan alienada que está presente para superar esa falta de libertad que en Alemania hacía perdida.

En efecto, la dialéctica refleja un sin fin de contradicciones en el mundo, pues el hombre quiso superar todas las barreras racionales como respuesta a una necesidad por una realización total de su ser. La infinitud representa una gran libertad que desde los tiempos de Hegel se había esfumado por completo. En otro orden de ideas, hay más autores extraordinarios con una obra completa envidiable, con ayuda de la Biografía corta de Pablo Neruda, muchas dudas serán aclaradas.

Estructura de la realidad

El marco filosófico de Hegel estuvo bastante cimentado, por más que otros autores en su época quiso encontrar cabos sueltos para argumentar ideas contrapuestas. Por esta razón, la dialéctica de Hegel simboliza una oposición bastante real en cuanto a un conocimiento o intelecto fragmentado.

El carácter dialéctico de Hegel ofrece una realidad a las cosas, siendo como son, sin alterar sus propiedades en base a otras premisas. Estos elementos pueden ser dependientes de otros, pero siempre serán reales con tendencias a lo infinito.

La biografía de Hegel indica que lo real compone un todo en el mundo. Es una filosofía que no afecta en lo absoluto la singularidad de otros objetos por enaltecer lo real que uno involucrado puede llegar a ser. La concepción de dialéctica en hegel surge como una oposición radical a la idea de experiencia.

Por tanto, el término involucra a una cosa mediante el juego o correlación de otros elementos que contribuyen en su construcción, sin afectar la procedencia de otros objetos, ni dudar si son reales o no.

La realidad de las cosas no implica que su carácter continuado se pierna en el camino por una relación interna. Para la dialéctica de Hegel no hay una solución definitiva que a su vez sea determinante, sino que cada cosa va sufriendo un gran proceso de transformación, de cambios que, aunque se lea inusual, se debe a las limitaciones y contradicciones. La dialéctica siempre estará movida por las contradicciones, en cualesquiera que sean los casos que se presenten.

Cada realidad implica un hecho real e inquebrantable, que compone un todo. Toda la explicación será producida para explicar un todo sistematizado para tal cosa. Así como está compuesta por un todo, en cualquier momento puede quedar disuelta por esa misma razón. Todas las realidades pueden ser vistas por algún momento, pero las mismas están estructuradas por ese todo que será inalterable.

Marco del conocimiento

La biografía de Hegel también remite al proceso de conocimiento, o a su estructura propiamente dicha. Para comprender lo que es una cosa real, siempre habrá que basarse en un conocimiento. El hecho de saber pensar, estudiar la dicotomía ser/pensar es trascendental para explicar un poco que la biografía de Hegel hace bastante énfasis en su método dialéctico.

La estructura dialéctica de Hegel está compuesta por una cosa real, construida por un conocimiento que también es igual de real. Lo verdadero es todo puede simplificar en unas cuantas palabras la estructura del conocimiento y la realidad. La relación interna entre ser y pensar siempre será lo suficientemente elemental para respaldar todas las premisas compartidas por Hegel.

Ahora bien, la biografía de Hegel es esencial para quienes intentan estudiar las diferencias y semejanzas entre sujeto y objeto. El carácter de identidad es fundamental para hacer un análisis de ambos elementos, porque uno es capaz de reducir al otro.

Mientras que la identidad se da en forma totalizada, el conocimiento será igual de absoluto. El conocimiento de Hegel tiende a ser absoluto y por eso su ideal de construir una filosofía en que sus pupilos sean capaces de entender la dialéctica.

El verdadero conocimiento, ese entendimiento que es tan real que muchas veces es inquebrantable, en la biografía de Hegel es descrito como ciencia, para descubrir la totalidad de las cosas, el aspecto más ineludible para ver el mundo. Siempre es idóneo conocer lo real y lo natural de las cosas.

Cabe mencionar que todas las realidades son diferentes entre si, pero no alteran el todo de los objetos. Además de reflejar en la biografía de Hegel una postura epistemológica, también presenta un rasgo ontológico.

La identidad absoluta hace acto de presencia siempre y cuando el conocimiento sea bastante pleno. No obstante, este conocimiento dialéctico es capaz de fragmentarse en otro. Hegel describe este fenómeno como «reconversión del objeto en el sujeto».

Es la misión del propio sujeto en alcanzar su identidad plena, dicha identidad siempre girará en función de la persona y no tanto en el objeto. La reducción del conocimiento en el sujeto no será epistemológica exclusivamente, porque también aplica en el área ontológica.

La reducción del sujeto también está en su función de ser pensante, convirtiendo la filosofía hegeliana en un idealismo que tiene matices absolutos.

La filosofía de Hegel no intenta reducir que el ser apenas se transforme en el pensar, pero si interpretar lo real como parte de una razón inquebrantable. Todo lo que es verdadero puede ser imaginado y posteriormente pensado por la mente humana; es racional. El carácter real y la presencia de un ser pensante compone el amplio sistema de Hegel, el que quiso catapultar desde sus inicios como una manifestación de inconformidad por el escaso nivel de libertad en el mundo.

El espíritu es ese gran absoluto que está contenido en el ser, porque lo espiritual es real, aunque la idea de espíritu tuvo un mejor empape durante la edad moderna.

Estructura de la dialéctica

Es bastante conocido en la biografía de Hegel que el campo dialéctico pretendió ir más allá del uso en el conocimiento. Permitió constituir la naturaleza de lo real tanto en objetos como en sujetos. En el presente está involucrada gracias a tres momentos que guardan relación entre sí. Cabe resaltar que los pasos a describir a continuación, Hegel nunca los implementó en forma consecutiva:

  • El momento de la tesis, que está reducida a todos los episodios abstractos e intelectuales. Es un concepto, una realidad, afirmación y un hecho con valores casi tangibles, presentes, palpables. Aun así, pueden existir contradicciones por permitir el conocimiento de una realidad que no tiene alguna relación con un sentido estático, pero sí lo suficientemente dinámico.
  • El momento de la antítesis para explicar la dicotomía dialéctica negativo/racional. Resulta ser todo lo contrario al anterior, porque esta afirmación, un hecho, el concepto está negado. La realidad está sujeta a la dinámica y compone la contradicción, que es la esfera de la dialéctica de Hegel.
  • Síntesis para el momento especulativo en la dicotomía positivo/racional. Como la contradicción dialéctica siempre está allí, elimina a ambos, pero al mismo tiempo pretende conservarlos. Apenas lo positivo prevalece a pesar del tiempo, pues almacena lo más antiguo para quedar en el sistema de reserva. Gracias a ello, la síntesis es el mejor momento, por el enriquecimiento y la perfección. Garantiza que la realidad nunca será diluida y que por siempre formará ese todo real que en la biografía de Hegel hace bastante hincapié en explicarlo.

Cada uno de estos momentos está muy bien constituidos en la historia filosófica, con gran índice de análisis y una comprensión generosa para los aspirantes en abarcar este ramo. A su vez, todos los momentos componen todas las categorías fundamentales de la dialéctica:

  • Inmediatez-mediación.
  • Totalidad.
  • Negatividad-contradicción.
  • Superación.

Filosofía de la historia

La biografía de Hegel explica que tuvo un acercamiento dialéctico para comprender la historia de su nación y el motivo por el cual pocas veces logró un indicio para referir la nula libertad de expresión. Desde este punto de vista, estudia varios periodos temporales para llegar a una única interpretación: no hay cabida para la imparcialidad ni el hecho subjetivo. Para que la historia sea comprendida en buen modo, hay que estudiarla con el mayor énfasis racional posible. Hay que entender los hechos para finalmente describir los acontecimientos que orillaron a ello.

La filosofía de la historia se encarga de estudiar los hechos, bajo el espíritu del porqué de las cosas. Desde luego, estos hechos hay que evaluarlos con profundidad y siempre teniendo en cuenta su propio espíritu.

Visión racional de la historia

Hegel es muy claro al afirmar en su época que la razón mueve a las masas y que la historia debe ser contada con total raciocinio. Esta razón es quien da forma y fondo a todos los antecedentes históricos ocurridos en el planeta, bajo distintas naciones.

Si esta historia sigue su cauce con carácter objetivo, las leyes serán aplicadas sin problemas. La misión del historiador es hallar las armas necesarias, bajo la premisa racional, para ser el mejor en su campo y contar los hechos como en verdad sucedieron.

Categorías

En este tópico se darán a conocer algunos conceptos asociados a la biografía de Hegel y todo su método de estudio encausado por la dialéctica.

Variación: Entra en juego cuando la sociedad, los sujetos y su modo de ver el mundo sufren de una constante evolución. Estados, pueblos, e individuos manifiestan una transformación favorecedora. La sustitución es un hecho, porque al desaparecer un elemento, llega el siguiente a cumplir el rol del anterior.

Negatividad: El espíritu es una pieza de ensamblaje que se construye, pero al mismo tiempo tiende a ser destruido. Esto quiere decir que la historia es contada con ayuda de una dialéctica interna bastante desarrollada. Al desaparecer el espíritu, su renacer hará amena la formación de uno más rico y potente.

Cada estudio de la historia es como el periodo de vida de un ser humano: nace, crece, desarrolla capacidades y muere. Cuando el objeto de estudio histórico muere, presupone una acción de cambio inmediato, porque en su interior hay un germen que conduce al nuevo estudio, al comenzar desde cero. Comprende la famosa frase “de la muerte desprende una nueva vida” y así debe visualizarse la dialéctica histórica de Hegel.

Esta misma idea es entendida como el ciclo de vida en el ave fénix: una idea muere, pero nacen otras mejores en un compendio que ayuda al enfoque histórico de la sociedad, con ayuda de la base estructural de Hegel.

Razón: La historia tantea en el terreno del espíritu y sin él, no hay un acontecimiento que tenga forma y lugar. Tanto sujeto como objeto debe prevalecer en espíritu, porque es la propia conciencia a la que llama de poseer este importante rasgo. Dicha conciencia siempre estará acompañada por la libertad, el sueño a perseguir de este autor con su estudio dialéctico.

Libertad: Al igual que la razón, es uno de los pilares fundamentales que sostiene a la historia y al propio espíritu. Si hay una conciencia plena de la libertad, por supuesto que todos los sujetos de un pueblo serán libres en acciones, pensamientos y conocimientos. Para Hegel no era suficiente contar con una libertad de expresión o de índole racional, porque había que cristalizarla, hacerla efectiva, un hecho real, objetivarla. Este proceso sería más sencillo si el Estado es pionero en hacer que funcionen las leyes.

Para comprender cómo se fundamenta la la libertad objetivada, en primer lugar hay que estacionar la curiosidad por saber cómo nace el espíritu objetivo, porque su oposición, relacionada con el subjetivo, concluye en la conciencia de la libertad. La ética, moral y el derecho son las partículas que componen tal espíritu. La manipulación del Estado es capaz de manejar ambos hilos: la racionalidad y la libertad.

Si el Estado cumple correctamente con su función, Hegel avalará a ese ente que persigue el sueño de realidad y libertad, sin pisotear el interés colectivo de sus ciudadanos.

Si el mismo se centra en un camino individual y universal no estaría en el camino equivocado. Es en el Estado que el hombre tiene la capacidad de estallar racionalmente para hacer en libertad todas sus acciones y cumplir con sus caprichos e ideales de superación.

Las ideas de Hegel fueron aceptadas por grandes grupos de estudiosos, pero al mismo tiempo fue tachado como un totalitarista . Este filósofo asegura que pensar demasiado en el Estado, es un modo de coartar la libertad de todos sus ciudadanos.

El Estado es el único que puede vigilar por la libertad de toda su gente, cuidar de sus intereses, pero los detractores de Hegel creyeron que todas estas ideas resultaron bastante idealistas, pero sin un acercamiento para que varios estados cumplan con rigor de todas las leyes.

Los caprichos individuales también conducen a la libertad plena. Otros pensadores indican que el Estado siempre va a coartar la libertad de su población, para que ellos vivan en forma independiente y guiados por su propia naturaleza.

La historia como explicación del espíritu en el tiempo

Para un mejor entendimiento de lo que implica la historia como punto referencial en la biografía de Hegel, es fundamental hacerlo con los siguientes apartados:

Espíritu

Aunque no pareciera, el espíritu no es opuesto a la materia. Es lo más profundo y real que puede existir, para componer la historia de Hegel. Conocido como espíritu del mundo o espíritu universal por el mismo Hegel, heredado por otros pensadores a futuro.

Es la profundidad de todas las profundidades, el sentido más recóndito de los seres humanos, lo más real posible que todos los individuos poseen. El espíritu hace que el hombre esté reconciliado consigo mismo al observar la realidad a su alrededor.

Nunca será un elemento estático, porque guiado por la dialéctica lleva una evolución favorable que conduce a un verdadero sentir del espíritu colectivo. Siempre estará ligado a la historia, sin importar que su carácter sea subjetivo u objetivo, porque también permanecerá ligado a tanto sujetos como objetos.

Explicación en el tiempo

El espíritu nunca se quedará fijo en una posición, porque su desarrollo es tan progresivo que en el paso del tiempo hará su próxima manifestación. No hay vuelta atrás cuando un espíritu está evolucionando con ayuda del tiempo y por esta sencilla razón, la historia es entendida por:

  • Todo el camino de lo parcial transcurre en tranquilidad hasta llegar a la totalidad.
  • El tiempo que dura para que todos los individuos obtengan su propio enriquecimiento. La verdad y la libertad llegarán a través del mismo. Su evolución dependerá del Estado hasta conseguir este importante objetivo.
  • El encuentro o reconciliación entre el sujeto y el objeto. El hombre y la realidad tarde o temprano deberán encontrarse.

El espíritu absoluto siempre tendrá un valor importante para la filosofía de Hegel, porque es el camino perfecto hasta llegar a la realidad que todos los humanos bajo su concepción deberían denotar. Es el inicio y culminación para que todos los seres lleguen a un estado de plenitud que otros sujetos no serán capaces de alterar. Por ejemplo, en la historia hay un Dios creador del universo, un Estado que configura las leyes para que todo el entorno funcione acorde a ellos en un todo organizado.

Dios tiene bastante peso protagónico, de acuerdo a la biografía de Hegel, como un ente supremo creador de todo lo visible e invisible. Incluso, el carácter negativo siempre confluye en ese todo organizado que no despliega de la realidad.

La visión teológica que tiene Hegel es un poco funesta, porque cada uno de los maltratos, injusticias o asesinatos ocurridos en grandes momentos históricos del mundo no tuvieron otro remedio que ocurrir para dar paso a una nueva era en la lucha por la libertad.

Cada uno de estos acontecimientos estuvieron de la mano de un espíritu bastante progresivo, con varios propósitos afines, para otorgar una historia universal por mucho qué contar al respecto. Es una operación tan infinita que todos los días se escribe una página distinta acerca lo que ocurre en el mundo entero.

Hegel no hace el típico recuento de los sucesos dolorosos como en las guerras que han ocurrido en miles de naciones, tampoco contabilizar el número de víctimas. Para él, lo más importante es el fin de todo ese cúmulo de acciones, llegar a una meta precisa y ser explicada con la mayor verosimilitud posible. Todo acontecimiento lamentable tiene un porqué y ese objetivo es lo que realmente interesa en el estudio hegeliano.

Historia como avance hacia la libertad

A lo largo de este post y en la biografía de Hegel se ha enfatizado en que la historia es el camino ideal para la transformación y el verdadero cambio en pro de lo real. Este mismo proceso puede cumplirse para estar en presencia de la verdad absoluta. Para Hegel, la historia universal es un conjunto de acontecimientos en el pasado que marcan el presente en forma dialéctica, porque los hechos no permanecen estables, pues están en constante evolución en si mismos para llegar a una totalidad.

Hegel disemina un estudio en varios grupos para analizar cómo ha sido esa historia progresiva que permite coartar la libertad y hacer que sus propios integrantes descubran los beneficios de andar en pleno desenvolvimiento.

Oriente: Es el primer periodo comprendido en esta biografía de Hegel, con nula sensación de libertad. Apenas la humanidad está operando en un mundo primitivo en el que abunda la dependencia entre todos sus miembros. Loa hombres orientales están conscientes que no son libres, que son esclavos de sus propias acciones y de un conocimiento precario que no va más allá de lo finito.

En Oriente solo existía un hombre con libre albedrío: el déspota, aquel que humilla a otros para sentirse superior, quien explota a los trabajadores para un beneficio individualista. El poder solo estaba concentrado en un solo personaje, por ende el despotismo consistió en una moda oscura a principio de los tiempos. Un jefe llevaba las riendas de una comunidad y generalmente sus leyes son egoístas, sin perseguir un sueño colectivo. El Estado está representado por un solo individuo en los siguientes países durante el primer periodo elaborado por Hegel:

  • China.
  • Rusia.
  • Persia.
  • Asia Menor.
  • Egipto.

Occidente: En el segundo periodo abarca toda Grecia y Roma. Acá se describe la adolescencia de toda la humanidad, bajo el estilo de vida grecoromano. En groso modo, la gente ya conocía la palabra libertad y las implicaciones que la misma traía para un colectivo. La lucha por conseguirla no estuvo fácil, porque la sociedad estipuló que algunos hombres si eran libres, pero no todos alcanzaron esta plenitud de vida, sin ataduras, siguiendo sus propios ideales.

Ambas sociedades no pensaron a primera instancia que todos los hombres debían ser libres, sino que algunos sujetos lo eran porque así dispuso el destino o nacieron en grandes familias, con títulos nobiliarios o en la clase media con acceso a puestos políticos. Entra en juego la polis griega, con un grado de esclavitud acentuado, con poca calidad de vida en los sujetos con pocas oportunidades de superación.

Pueblso germánicos: Es la humanidad ubicada en la tercera edad, con la experiencia suficiente para entender que la libertad es una libertad que todos deben perseguir para su bienestar. Inicia con la llegada del cristianismo al mundo hasta la época de Hegel. En este caso, el término libertad, ya conocido por todo el mundo, estuvo propulsado por el movimiento cristiano. Más adelante quedó demostrado que esta idea fue vacía, porque con la llegada del cristianismo, las leyes prevalecieron en el capricho individual y la esclavitud no tuvo solución positiva.

Para que los pueblos germanos fuesen completamente libres en la época de Hegel, había que establecer un proceso evolutivo del conocimiento, para que todos estén sincronizados en hallar el mismo objetivo de ser libres. Los pueblos debían desarrollarse el doble para construir en gran modo ese concepto de libertad que despierta necesidades masivos por sentirse en colectivo, por disfrutarse a través de la vida íntima de las personas.

Solo las entidades germánicas han entendido en su totalidad que el hombre nació para ser libre, no el subordinado de un déspota o consolidarse como un esclavo de un trabajo con muchas horas de atención. Estos garantes de las leyes explican que es indispensable abolir la esclavitud, no solo en los pueblos germánicos, sino en el mundo entero para reducir al mínimo el poderío de los grandes jefes estadales.

Una pregunta que surge como necesidad de atención al espíritu como medio de lograr tal fin, ¿Cómo trabaja o cuáles medios implementa para lograr todos sus cometidos? Pues, se tratan de los pequeños intereses humanos que encausan a las pasiones o sentimientos que son capaces de experimentar. El filósofo alemán resalta que las pasiones mueven el universo y que sin ella nada puede hacerse efectivo para regir a la humanidad. Las pasiones desencadenan grandes ilusiones de encontrar la libertad.

Pero, ¿Cómo puede el espíritu conducir a tantas masas para que desencadenen una serie de pasiones? Sencillamente porque estas pasiones en grandes personalidades de la historia han perseguido el fin de lo verdadero, que a su vez es una totalidad de hechos reales que forman parte de la identidad de cualquier nación en el mundo. La razón hace que la pasión sea el cebo para alimentar el interés universal.

Alejandro Magno, Julio César y Napoleón no tenían una conciencia abierta acerca de los fines que perseguían en la historia universal, porque los fines a groso modo si son universales y plasmados en todos los manuscritos de historia mundial. Por otro lado, la literatura se viste de gala para cobijar a grandes autores, por ello la Biografía de Tirso de Molina es indispensable a tomar en cuenta, para enaltecer su obra completa.

El Estado es esa gran consolidación o unión por la cual una entidad permanece unida con valores y principios éticos para que todo sea manejado en gran modo. Lo único que el hombre debe hacer. es obedecer todos los estatutos establecidos por el Estado, para no alterar el orden de las cosas, ni mucho menos una realidad.