Descubre en el siguiente artículo un sorprendente resumen de la Biografía de Miguel Grau, considerado como uno de los héroes peruanos más importantes de todos los tiempos. Destacó como Marino y militar. Logró desarrollar una brillante carrera militar en la marina y llegó a ser diputado.

BIOGRAFÍA DE MIGUEL GRAU

Biografía de Miguel Grau

En nuestro artículo de hoy te presentamos un interesante y completo resumen sobre la Biografía de Miguel Grau, héroe máximo de la marina peruana y diputado civilista. A lo largo de sus años de vida se dedicó al trabajo de lucha a favor de su país. Fue comandante del monitor Huáscar y jefe de la escuadra naval. Su muerte tuvo lugar en medio del combate de Angamos, en octubre de 1879 en el marco de la guerra con Chile.

De acuerdo a lo que expresa la Biografía de Miguel Grau, éste luchador nació en una ciudad llamada Piura, sin embargo existen otras versiones que apuntan a que su nacimiento ocurrió en otro punto de la geografía. Lo cierto es que llegó al mundo gracias a la unión sentimental entre Juan Manuel Grau y Luisa Seminario del Castillo, quienes fueron sus padres y principales responsables de su crianza.

Creció en el seno de una familia sólida, caracterizada por valores como el respeto y el amor. La casa familiar estaba situada en la calle Mercaderes, posteriormente llamada Tacna. Miguel Grau nació el 27 de julio de 1834. Aunque no era peruano de nacimiento, el padre de Grau logró obtener su nacionalidad, para establecerse en Piura, donde obtuvo el cargo de “Vista” de la aduana de Paita, aceptablemente remunerado.

En la Biografía de Miguel Grau se aclara que gran parte de sus primeros años de vida los pasó entre el desierto de Sechura, que era la pequeña ciudad de Piura, y el malecón del puerto de Paita, principal de la costa norte del país, donde comenzó realmente a despertar su interés y amor por la vida marina. Cuando era apenas un niño, se embarcó en una galleta a Panamá de propiedad de un amigo cercano a la familia.

El viaje a Panamá lo intentó realizar cuando tenía diez años, sin embargo en esa ocasión el barco donde se trasladaba comenzó a presentar algunos inconvenientes, tanto así que estuvo a punto de zozobrar. Todo eso obligó a que el barco tuviese que retornar al puerto. Más allá de todos los problemas que tuvo que enfrentar siendo apenas un niño, Migue Grau no perdió el ánimo en ningún momento.

Años más tarde volvió a realizar un nuevo intento por llegar a Panamá; ésta vez logrando la meta. Consiguió llegar a ese país cuando no existía aún el ferrocarril que cruzaba el istmo y había que hacer la travesía a lomo de mula. En medio de esa travesía, Grau pudo viajar a muchos puertos distantes, tales como San Francisco, Nueva York, Río de Janeiro, Hong Kong, Macao, Burdeos, entre otros.

BIOGRAFÍA DE MIGUEL GRAU

Se cree que en la década de 1853, Miguel Grau pudo llegar a Lima. Ya para ese momento se había convertido en todo un experto en temas relacionados con la marina. Producto a la gran cantidad de viajes que realizó en sus años de infancia, Grau no pudo tener una educación como la del resto de niños. Por el contrario, su formación académica se vio bastante accidentada.

Un año después de haber llegado a la ciudad de Lima, dice la Biografía de Miguel Grau que el joven pudo ingresar a la Armada, donde se termina de forma en asuntos relacionados con la navegación y la guerra. Fue guardiamarina de vapor Rímac, del paquebote (barco tanto de velas como de vapor) Vigilante, del vapor Fluvial Ucayali, con el que exploró la amazonía. En la década de 1856 recibió el grado de Alférez de Fragata.

En la década de 1857, Miguel Grau comenzó a tener vínculos con la política tras haberse integrado a la lucha enmarcada dentro de la revolución de Vivanco contra la Constitución liberal de 1856 jurada por Castilla. Representó una mala decisión para la vida del marino piurano. El bando que él respaldaba no logró consumar la victoria, lo que se tradujo en una inminente separación de Grau de la armada.

En la Biografía de Miguel Grau se dice que el joven, luego de la derrota de Vivanco y su separación de la arma, tuvo que dedicarse por muchos años a trabajar en la marina mercante. Fue comandante del navío María Cristina, de la ruta al oriente. Se llegó a especular sobre la presunta participación de Grau en el infame comercio de los nativos de la isla de Pascua para el trabajo en las islas guaneras.

En el año 1862, tras aprovechar una amnistía, Miguel Grau regresa a la Marina de guerra. Fue destacado al navío Lerzundi con el grado de Teniente segundo. Dos años más tarde emprende un viaje al continente europeo en la misión comandada por Aurelio García y García para la compra de buques de guerra. Volvió como comandante de la “Unión” y fue detenido en Londres por presuntamente haber violado las normativas británicas de enrolamiento.

Su detención sólo duró dos días. En 1865 Miguel Grau recibe un nuevo reconocimiento para su carrera al ser ascendido a Capitán de Corbeta por parte del gobierno de Pezet, y a Capitán de Fragata en julio por el gobierno de Diez Canseco. Para ese época el contexto político y social que envolvía la vida de Grau era bastante complicado.

Se había desatado todo un debate en torno al tratado Vivanco-Pareja que provocó que los ánimos se caldearan un poco. También ese contexto sirvió de excusa para que muchos de los que simpatizaban con las corrientes revolucionarias se animaran a presentar sus nombres a la lucha por conquistar el poder.

Grau se detuvo con la corbeta Unión en Valparaíso; como jefe de un flamante y por ende importante navío debía tomar una posición. Había sido con Vivanco que se lanzó a la política en el ahora lejano 1857; pero apoyar el tratado representaba ignorar a la opinión pública. Su padre, quién moriría ese mismo año, lo alcanzó en Valparaíso para comprometer su apoyo al régimen de Pezet.

El tratado Vivanco-Pareja no era bien visto por parte de la opinión pública, que lo consideraba indignante debido a que dicho tratado fue discutido cuando aún las islas guaneras se encontraban bajo dominio de la escuadra española, además la reparación a la bandera nacional tampoco se había incluido en dicho tratado, sino solamente en el “Protocolo” que no tenía el mismo estatuto.

En la Biografía de Miguel Grau se especifica que en la década de 1866 el joven nuevamente tuvo que enfrentar una nueva pero breve detención, ésta vez por haber apoyado el rechazo a la expedición que el marino norteamericano Johan Tucker haría a las Filipinas lideradas por una escuadra peruana. Tanto él como otros marinos peruanos argumentaron que no estaban a favor de que la escuadra fuese colocada bajo dominio extranjero.

Salió de la cárcel gracias a Luis Benjamín Cisneros. Luego de ser liberado, Miguel Grau regresó a la vida civil, tomando el comando del vapor “Puno” de la compañía inglesa de vapores. También durante esos años el joven decidió dar un nuevo paso en su vida amorosa, contrayendo matrimonio por primera vez. Tenía 33 años cuando se casó con una mujer llamada Dolores Cavero Núñez en el Sagrario de la Catedral de Lima.

El matrimonio entre ambos se prolongó por muchos años y como fruto de esa relación nacieron un total de diez hijos, en su gran mayoría hombres. Los testigos de la unión matrimonial entre Grau y Cabero fueron los “ases” de la marina nacional: Aurelio García, Manuel Ferreyros y Lizardo Montero.

BIOGRAFÍA DE MIGUEL GRAU

En 1868 Miguel Grau regresó a la Armada como comandante del monitor “Huáscar”. Luego recibió el ascenso a Capitán de Navío, aunque fue varios años después, específicamente en 1873 cuando asume oficialmente dicho cargo. Un año después y tras recibir órdenes por parte del gobierno de Pardo, Grau pudo capturar el “Talismán”; un buque a través del cual viajaban los insurrectos pierolistas con su líder a la cabeza.

Para el año 1876 ingresó al Congreso Nacional como diputado del partido Civil por la provincia de Paita; sin embargo un año más tarde estaría nuevamente al mando del Huáscar, apoyando la sublevación de Piérola contra el gobierno de Prado, por la que tuvo que experimentar varias persecuciones en su contra parte de buques británicos.

Aunque la rebelión de Piérola no alcanzó cumplir sus objetos, por el contrario fue vencida por el gobierno de Prado, Miguel Grau no recibió ningún tipo de penalización por su postura asumida. Más bien se le dio el cargo de Comandante General de la Marina. Grau tuvo vinculación directa con la guerra contra Chile, comenzada en abril de 1879. Él era comandante del monitor Huáscar, uno de los tres barcos que tenía la armada para ese entonces.

Los restos mortales de Miguel Grau se mantuvieron en Chile, específicamente en el mausoleo de la familia Viel situado en la ciudad de Valparaíso hasta la década de 1980, cuando fueron repatriados. En un primer momento fueron llevados al mausoleo de Ramón Castilla, pero después en 1908 los restos fueron depositados en la Cripta para los Héroes de la Guerra del Pacífico que mandó a construir el presidente José Pardo.

En la década de 1946 como parte de los homenajes a su vida y trayectoria, fueron inaugurados un momento y una plaza que lleva el nombre de Miguel Grau. Hoy en día se podría decir que Grau está considerado como una de las figuras más representativas e importantes de la historia, siendo uno de los héroes nacionales de Perú más recordados de todos los tiempos.

Nacimiento

La Biografía de Miguel Grau indica que su nacimiento tuvo lugar un 27 de julio del año 1834 en el puerto de Paita, Perú. No obstante también existen algunas versiones que señalan que el héroe de la marina peruana realmente nació en la ciudad de Piura. Más allá de las diferentes versiones en torno a su nacimiento, no se puede poner en duda su importante aporte y lucha a favor de su país.

Creció en la casa familiar de sus padres; una vivienda que se encontraba situada en la parte baja de la ciudad. Para ese momento la ciudad de Piura era una de las más pequeñas de la época, con aproximadamente unos 5000 habitantes. A pesar de ser habitada por pocas personas, Piura vio nacer a importantes héroes peruanos, entre ellos los Hermanos Cárcamo que batallaron en el Combate del 2 de mayo.

El padre de Miguel Grau

De acuerdo a la Biografía de Miguel Grau se dice que su padre fue un hombre de nombre Juan Manuel Grau y Berrío, quién por muchos años se destacó como teniente coronel en su país de origen, Colombia. Nació específicamente en la ciudad Cartagena de Indias, aunque se relacionó mucho con el Perú, país al cual llegó en el año 1822 formando parte del ejército libertador de Simón Bolívar.

El padre de Miguel Grau tuvo la oportunidad de involucrarse en muchos temas independentista. Participó en las batallas de “Guayaquil” en Ecuador, “Junín” y “Ayacucho”, siempre al mando del mariscal Sucre. Después de haber participado en mencionadas batallas, Juan Manuel Grau se queda a vivir definitivamente en Perú, llegando a obtener hasta la nacionalidad de dicho país.

La madre de Miguel Grau

Hablemos ahora acerca de la madre de Miguel Grau. De acuerdo a lo que se indica en la Biografía de Miguel Grau, su madre fue una mujer de nombre Luisa Seminario del Castillo, dama piurana. Ella era proveniente de una de las familias más poderosos y ricas de la época. Sus padres fueron Fernando Torcuato Seminario, alcalde provincial ordinario y María Joaquina del Castillo y Talledo.

Hermanos y hermanas de Miguel Grau

El héroe peruano Miguel Grau tuvo la bendición de crecer rodeado por personas que lo amaban y respetaban mucho, entre ellos sus hermanos y hermanas. A continuación nombramos tan solo algunos de ellos:

BIOGRAFÍA DE MIGUEL GRAU

* Enrique Federico Grau Seminario, Marino (1831-1857)

* María Dolores Ruperta Grau Seminario (1833-1906)

* Ana Joaquina Jerónima del Rosario Grau Seminario (1835-1880)

* Albino Grau Seminario (1845-1918)

Los primeros años

Miguel Grau siempre estuvo rodeado de muchas personalidades importantes y de alto estatuto social. Por ejemplo su padrino fue el administrador de la Aduana de Paita, Manuel Anzoátegui y su madrina fue Rafaela Angeldonis, quién era una de las vecinas y mejores amigas de su padre, Juan Manuel Grau. Ella se encargaba de cuidar a Miguel cuando su padre tenía que cumplir con compromisos de trabajo.

La ciudad de Piura se caracterizó desde siempre por tener una elevada actividad marítima, tanto así que su principal eje económico para la época era precisamente las actividades relacionadas con el mar. Para los años de niñez de Migue Grau,la ciudad presentaba un gran tráfico de entrada y salida de barcos de vela, naves de pesca y guaneras.

El haber pasado su niñez observando todo ese escenario marítimo hizo que en Miguel Grau se despertara un interés y pasión especial por el mar, tocando la fibra más íntima de su vida. A pesar de la corta edad que tenía para ese entonces, Grau estaba claro que su pasión era el mundo de la marina y a esa labor se quería dedicar por el resto de sus días.

En esta etapa de su niñez es cuando Miguel Grau comienza a manifestar una personalidad interesante. Aunque era un niño callado y un tanto melancólico, en su más profundo ser había un carácter alegre que lo hacía ver como un niño apasionado y con muchos sueños por cumplir. Desde niño le encantaba oír las historias de los viejos hombres de mar que le contaban sus padres y allegados.

De grumete a marinero

En la Biografía de Miguel Grau no se hace mención clara a su etapa de formación académica, sin embargo se cree que el héroe peruano estudió sus primeros años de educación primaria entre Piura y Paita. Fue así debido a que en la década de 1843, cuando apenas tenía nueve años y tomando en cuenta algunos problemas financieros que tenía su padre, tanto él como su hermano Enrique fueron puestos al cuidado de Manuel Francisco Herrera Castellanos, capitán del bergantín velero Tescua.

Un año después, es decir en 1879, estalló lo que se conoce como la Guerra del Pacífico o la Guerra del Salitre, en la cual Perú y Bolivia se unieron para luchar en contra de Chile y así obtener el dominio de la región ubicada al norte del desierto de Atacama, altamente rica en salitre. Los involucrados en el conflicto se enfrentaron por primera vez en el mar, único medio a través del cual podían desplazarse los ejércitos para ese entonces.

En la Biografía de Miguel Grau se destaca la participación que tuvo el héroe peruano en dicho conflicto armado a favor de su país. Para ese momento Chile se mostraba muy superior a sus fuerzas rivales, teniendo una escuadra mayor a la de Perú y Bolivia. Una vez que Chile declaró la guerra al Perú, Grau aceptó la responsabilidad de dirigir la primera división naval, sin importar que la superioridad que tenía la escuadra chilena.

Gracias a la actuación de Miguel Grau al frente del monitor Huáscar, se pudo evitar por varios meses el desembarco de las tropas chilenas en suelo peruano. Comenzó su campaña en mayo de ese mismo año y en su primera acción, el combate naval de Iquique hundió la corbeta chilena Esmeralda, comandada por Arturo Prat, que resistió con valentía.

Grau fue el principal responsable de salvarle la vida a muchos náufragos. Uno de ellos llegó a gritar “Viva el Perú generoso” una vez que pudo llegar a la cubierta del Huáscar. La verdad es que en los meses posteriores, El Huáscar logró desempeñar un papel sorprendente frente a la escuadra poderoso de Chile. Todo ese trabajo llevó a que Grau fuese ascendido al grado de contralmirante el 26 de agosto de 1879.

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