Te invitamos a disfrutar de una completa e interesante Biografía de Montesquieu, éste afamado filósofo francés que destacó principalmente por ser el precursor del iluminismo y por impulsar importantes obras y teorías como la separación de poderes.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Biografía de Montesquieu

En nuestro artículo de hoy vamos a estar conociendo un poco más sobre la Biografía de Montesquieu, cuyo nombre verdadero es Charles Louis de Secondat, señor de la Brede y barón de Montesquieu. Éste personaje es de origen francés y nació un 10 de febrero del año 1689. Ampliamente conocido en el mundo por sus aportes en temas filosóficos, además de ser un destacado jurista, precursor del iluminismo.

La Biografía de Montesquieu nos revela que el filósofo fue nacido en Europa, específicamente en Francia. Su papá fue un hombre llamado Jacques de Secondat y Marie-Francoise de Pesnel fue su madre. Ambos eran miembros de una familia de muy buenos recursos económicos, incluso se llega a decir que formaban parte de la misma nobleza, lo que le hacía tener poder y estatus social.

Montesquieu sufrió un duro golpe sentimental cuando apenas tenía siete años de edad. Cuenta la historia que su mamá falleció de manera sorpresiva, dejando al pequeño solo y sin el amor de la madre. Sin embargo, tras su muerte, Montesquieu quedó a cargo de una gran fortuna como parte de la herencia millonaria con la que contaba la familia Secondat por parte de La Brede.

En aquellos años, Inglaterra instauró de manera definitiva lo que se conoció como la monarquía constitucional, sin embargo la realidad en Francia fue diferente debido a que allí el poder autoritario de Luis XIX parecía confirmar su permanencia hasta el día de su fallecimiento en la década de 1715, dejando una profunda crisis y disgusto en todo el continente.

En la Biografía de Montesquieu también se señala que el joven estudió en una institución educativa católica de nombre Juilly y después de allí comenzó a formarse en la profesión de derecho, carrera que se había convertido prácticamente en un estilo de vida familiar. Su formación en temas de leyes y justicia  la inició primeramente en la Universidad de Burdeos para finalmente establecerse en la Universidad de París, donde compartió con los intelectuales de Francia.

En la década de 1714, tras el fallecimiento de su padre, Montesquieu toma la decisión de regresar a La Brede donde inicia sus trabajos como consejero en el Parlamento de Burdeos, una de las etapas más significativas e importantes que experimentó durante sus años de juventud.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Su cuidado y protección, según indica la Biografía de Montesquieu, quedó en manos de un tío de nombre el barón de Montesquieu. Un año más tarde se casa con una mujer llamada Jeanne Lartigue, una crítica que le aportó un considerable patrimonio, contando apenas con 26 años de edad. Tiempo después se convierte en el heredero principal de la fortuna de su tío, dado a que éste muerte, obteniendo también el nombre de barón de Montesquieu y Presidente de Mortier, jefe del parlamento de Burdeos.

Durante sus años de juventud Montesquieu se vio directamente influenciado por muchos acontecimientos familiares y cercanos a su vida, que lo impulsaron en la década de 1721 a escribir y publicar lo que está considerada como su primera obra, la cual tituló Lettres persanes, mejor conocida como Cartas Persas.

Se trató de una obra sarcástica, que se basa entre un viajero persa de paseo por la ciudad París, el cual redacta cartas burlándose de la sociedad contemporánea y sus costumbres.

Una de las obras de Montesquieu que fue premiada y fue la base para seguir sus demás escritos como “Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos”, finalmente su obra emblemática “El espíritu de las leyes”, la cual obtuvo una impresionante influencia, tanto positiva como negativa, tomando como ejemplo a la Iglesia católica, institución que prohibió el espíritu de las leyes.

En la Biografía de Montesquieu también se hace mención a otras de sus más recordadas obras que fueron incluidas en el libro prohibitorio de la iglesia, mientras que en el resto del continente europeo, el filósofo recibió las más grandes aclamaciones, en especial por parte de Gran Bretaña.

Para esa época algunas personalidades de la talla de Donald Lutz, no tardaron en percatarse de la gran habilidad con la que contaba el joven Montesquieu, quien para ese tiempo comenzaba a ser citado en cuanto a temas de gobierno y política en la América británica de la época colonial, sirviendo de inspiración para lo que serían los fundadores Norteamericanos.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Una vez que la Revolución de los Estados Unidos llegó a su fin, las obras realizadas por Montesquieu comenzaron a servir de influencia para la elaboración de la Constitución y las leyes del país, partiendo del pensamiento de que “se debe establecer un gobierno de forma tal que ningún hombre tenga miedo de otro” lo cual requería que el gobierno a crearse tuviera poderes separados y claramente establecidos.

La Biografía de Montesquieu también deja claro que su fama y popularidad obedece primeramente a su teoría de la separación de poderes, donde argumentó que en cada estado existente coexisten tres clases de poder, los cuales corresponden al legislativo integrado por los gobernantes (en su época los príncipes y reyes), los cuales promueven las leyes, el poder ejecutivo, encargado de promover la paz o la guerra y por último el poder judicial, que se dedica a aplicar castigos a las infractores de la ley.

En la Biografía de Montesquieu se indica que el joven filósofo dedicó los últimos años de su vida a concluir antiguas obras comenzadas y a realizar viajes de París a Burdeos, en esta época fue perdiendo su vista, hasta que muere finalmente a sus 66 años de edad. Al momento de su fallecimiento, Montesquieu aparentemente quedó totalmente ciego.

Ideas de Montesquieu

A lo largo de sus años de vida, Montesquieu se caracterizó por impulsar principalmente ideas revolucionarias, las cuales continúan siendo de gran interés e influencia para muchos historiadores del mundo, ya que destacar en el complejo contorno de la historia del pensamiento y las ideas políticas, resulta una labor que solo pocas personas pueden alcanzar.

En la Biografía de Montesquieu se describe al filósofo como una de las personalidades más emblemáticas e influyentes de la ilustración francesa y eso se debe a diversos motivos, especialmente por su sistema de segmentación de poderes, lo cual fue la base para las constituciones y gobiernos democráticos en la actualidad.

Para nadie es un secreto que las principales ideas y pensamientos impulsados por Montesquieu se formaron a partir de las diversas influencias, no solo políticas sino también sociales y personajes, que se desarrollaron a la par de la denominada “revolución científica”, la cual fundó las bases de la ciencia moderna. Esto nos lleva a pensar que Montesquieu tuvo la complicada tarea de sobresalir en el ámbito de la filosofía a la par que la ciencia.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Tal y como ocurrió con muchos pensadores antiguos, Montesquieu también comparte la idea racional de la sabiduría humana universal, idea que afirma en todas sus obras, debido a que analiza y desarrolla temas muy variados, que van desde la propia filosofía y la naturaleza, hasta otros más universales como la religión, la política, el pensamiento humano, la historia, entre otros tantos.

Las ideas de Montesquieu no se basan únicamente en criterios literarios y lingüísticos, debido a que su fascinación por la ciencia del momento, le sirve de inspiración, por lo que aplica este conocimiento a su ámbito de sociedad y la política.

Montesquieu también se vio directamente influenciado por importantes autores de la talla de Newton y Descartes, quienes se convirtieron en fuente de inspiración para la realización de destacadas obras como las Cartas Persas, las Consideraciones sobre la grandeza y decadencia de los romanos, sin olvidar una de sus obras principales como lo es El Espíritu de las Leyes.

En el libro El Espíritu de las Leyes, Montesquieu hace referencia principalmente a los diferentes factores que influye en las grandes naciones, como lo son las leyes, la historia, costumbres o hasta el factor climático, donde el asegura que combinados, actuarían igual que como lo hacen los elementos del universo y las diversas leyes naturales, formando así diferentes tipos de sociedad y regímenes políticos.

Aparte de esto, sobresale su idea asociada a la ilustración del hombre y su búsqueda de la bondad, y otras ya nombradas como la separación de poderes, sin embargo, su lectura se considera actualmente como un estímulo permanente para la inteligencia, la falta de tolerancia y el absolutismo.

Frases de Montesquieu

En esta parte de nuestro artículo te mostraremos algunas de las frases más famosas y célebres que popularizó el filósofo Montesquieu a lo largo de su exitosa vida profesional:

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Para ser realmente grande, hay que estar con la gente, no por encima de ella.

La amistad es un contrato por el cual nos obligamos a hacer pequeños favores a los demás para que los demás nos los hagan grandes.

A la mayoría de las personas prefiero darles la razón rápidamente antes que escucharlas.

Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo.

El hombre de talento es naturalmente inclinado a la crítica, porque ve más cosas que los otros hombres y las ve mejor.

Cuando se busca tanto el modo de hacerse temer se encuentra siempre primero el de hacerse odiar.

No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia.

Para obtener éxito en el mundo, hay que parecer loco y ser sabio.

Feliz el pueblo cuya historia se lee con aburrimiento.

Queremos ser más felices que los demás, y eso es muy difícil, porque siempre les imaginamos mucho más felices de lo que son en realidad.

Hay que estudiar mucho para saber poco.

El deporte gusta porque halaga la avaricia, es decir, la esperanza de poseer más.

La mayor parte de los hombres son capaces más bien de grandes acciones que de buenas acciones.

La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo.

La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fue fundado.

Las leyes inútiles debilitan a las necesarias.

Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.

La mayoría de veces el éxito depende de saber cuánto se ha de tardar en lograrlo.

Para que no se pueda abusar del poder, es preciso que el poder detenga al poder.

La adversidad es nuestra madre; la prosperidad sólo es nuestra madrastra.

Montesquieu y sus obras

Para nadie es un secreto que una buena parte de las obras realizadas por Montesquieu, así como también sus ideas, se encuentra estipuladas dentro de la ilustración francesa. También es importante mencionar que sus obras están basadas en caracteres muy concretos como la resignación religiosa, el anhelo a la libertad y su felicidad en el sentido social.

De acuerdo a los estudiosos e investigadores, el pensamiento de Montesquieu es uno de los más complicados de analizar y describir, principalmente porque tiene mucha naturaleza propia, motivo por el cual se convirtió en uno de los personajes más relevantes e influyentes de la historia, y aún más en las doctrinas políticas.

Según lo que indica que Biografía de Montesquieu, él sobresalió principalmente por ser el promotor de la Constitución inglesa, además de ser el creador de la popular separación de poderes, actos que marcaron influencias notables en muchos gobiernos, no solo de la época sino en la actualidad. Entre las obras más relevantes realizadas por Montesquieu están:

  •  Cartas Persas (1721)
  • El espíritu de las leyes(1748)
  • Consideraciones sobre las causas de la grandeza y decadencia de los romanos (1734)
  • Discours sur la cause de l’écho
  • Les glandes rénales
  • La cause de la pesanteur des corps
  • La damnation éternelle des païens (1711)
  • Système des Idées(1716)
  • Le Temple de Gnide(novela de 1724)
  • Arsace et Isménie(novela de 1730)
  • La defensa de «El espíritu de las leyes»(1750)
  • Pensées suivies de Spicilège

 

Montesquieu y el espíritu de las leyes

Louis Montesquieu tuvo la oportunidad de realizar grandes obras a lo largo de sus años de vida, pero sin duda alguna una de las más importantes y emblemáticas es “El espíritu de las leyes”, obra que se publicó por primera vez en la década de 1748. La obra en francés se titula “De l’esprit des lois”. Está considerada como su principal trabajo debido a que en ella se da a conocer la teoría de la separación de poderes.

En mencionada teoría impulsada por Montesquieu se recrea en el modelo político de Inglaterra, asociados también a los alemanes, que fundamentan su gobierno en la monarquía constitucional, que el autor señala son los factores claves contra el despotismo.

Louis Montesquieu presenta a través de su teoría de separación de poderes tres poderes en especial: Poderes ejecutivo, legislativo y judicial, donde establece que los mismos, no se deben agrupar en los mismos dirigentes. Es cierto que los tres poderes descritos están vinculados y coexisten entre sí, sin embargo, la teoría se basa en un contrapeso, donde cada poder debe contrarrestar y equilibrar el otro.

Hay muchos investigadores que aseguran que la teoría de separación de poderes planteada por Montesquieu es similar a una relación entre ideas políticas y sociales, donde estas tres fuerzas socialmente equivaldrían al rey, el pueblo y la nobleza. Como se mencionó anteriormente, este sistema se basó en el aplicado por el Reino Unido, donde existe monarquía, siendo el Rey la cabeza del Poder ejecutivo, la aristocracia y sus cámaras que corresponden al poder legislativo, y por último la representación popular.

Montesquieu enfoca su teoría de equilibrio de poderes, a partir de leyes científicas, entre ellas la imagen del universo planteada por Newton, donde todos los elementos se atraen entre sí, pero sin perder cada uno su propia esencia.

Esta misma idea la aplicó a una nación en la que la monarquía y los poderes intermedios que se relacional a la nobleza, el clero y los parlamentos, actúan como balanza de equilibrio, que frenan exuberancias de poder del rey como también de la autoridad del pueblo, a la misma vez, que estos poderes intermedios se balancean entre sí.

Montesquieu y las cartas persas

En la Biografía de Montesquieu se hace especial mención a una de las obras más significativas realizadas por éste personaje francés como lo fue “Las cartas persas”, descrita como una novela epistolar satírica que fue redactada hacia el año 1717 por Charles Louis de Secondat, barón de Montesquieu. El escrito estuvo listo en la primavera de 1721.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Una de las primeras personas en leer el texto fue Esmolets, un íntimo amigo del Montesquieu. También en la década de 1721 la obra fue impresa en Ámsterdam sin firma y con falso pie de imprenta. En poco tiempo la obra se convirtió en un completo éxito, alcanzando niveles de ventas impresionantes, lo que llevó a su prohibición por parte del primer ministro de Luis XV, el cardenal Dubois.

Ésta obra llamada “Cartas persas” está considerada como un libro irónico, de extensión corta pero con un contenido profundo, donde por a través de la mirada oriental de sus protagonistas, se critican los usos y tradiciones occidentales, recurriendo en oportunidades al humor negro y ridiculizando de forma permanente a la corte francesa.

La historia presenta como principales protagonistas a Uzbek, Rica, Oblongas y Redi, quienes son musulmanes chiitas persas. La trama inicia cuando Uzbek, un política y pensador, se ve en la obligación de huir de su país natal luego de denunciar una serie de vicios en la corte de Isfahán. El viaje de huida se lleva a cabo a través de diez etapas.

Durante el viaje, Uzbek debe recorrer varios países como Irán, Armenia, Turquía, Italia y Francia, concluyendo la narración tras ciento sesenta y una cartas intercambiadas por los protagonistas en las cuales se tocan tres temas principales: La religión, la moral y la política.

De acuerdo a lo que indica la Biografía de Montesquieu, la obra “Las cartas persas” fue escrita cuando su autor tenía apenas 32 años de edad, logrando a través de ella alcanzar niveles de popularidad impresionante, especialmente por su crítica a las autonomías y privilegios que gozaban las altas clases sociales, incluyendo el clero.

Se podría decir que esta fue uno de los principales motivos por lo que muchas de las obras originales de Montesquieu fueron anexadas en el índice de libros prohibidos por la Iglesia Católica, dado a que ésta las considerada en contra de sus ideales y moralidad.

En la obra “Las Cartas persas”, Montesquieu se representa así mismo como personaje de Usbek, un joven de origen persa que tiene una sarcástica mirada del mundo europeo de su época, evidenciando las incoherencias e inadmisibles fanatismo de la religión y la política.

Fue gracias a ésta emblemática obra que Montesquieu logra poner en boca de los persas fuertes opiniones intrépidas y singulares sobre Francia, su país, así como sus usos y costumbres. Este es un libro irónico, de contenido profundo, donde recurre en ocasiones al humor negro y trata de dejar en ridículo a la corte francesa.

La meta clave del sarcasmo de Montesquieu es hacia la religión, sobre todo a la cristiana, tomando en cuenta sus aseveraciones y la insensatez de vida de sus embajadores. Quizá una de las cartas que se describen en el libro es la denominada “Fábula de los trogloditas”, donde Montesquieu a través del personaje de Uzbek, describe un pueblo de viles trogloditas ubicado en una Arabia simulada.

La fábula transcurre en varios actos en los que se reconocen tres sistemas de gobierno. Uno correspondiente a un régimen monárquico que termina con el asesinato del rey. Otro se desenvuelve en una fase de anarquía, donde prevalece el egoísmo y los intereses individuales, que conllevan a desastres sobre la población.

El acto próximo representa la democracia respetable, mostrando a los trogloditas siendo persuadidos, provocando que los intereses de cada persona son parte del interés general. En este acto se evidencia en un período de integridad y felicidad social.

Después de esto, ya en el último acto, la población se incrementó y cada vez es más difícil conservar la paz, razón por la que los trogloditas deciden nombrar un rey eligiendo a un honorable anciano, por lo que se vuelve el sistema monárquico del primer acto.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Es decir, las tradiciones son más poderosas que la ley misma y la virtud e integridad importuna a los hombres, por lo que ni el mejor de los sistemas políticos subsiste más que un tiempo limitado.

Aportaciones de Montesquieu

No quedan duda de que el único impulsor principal de la sociología fue el científico de nombre Augusto Comte, quién creó el término hacia el año 1824, no obstante muchos investigadores han descrito a Montesquieu como el precursor de esta ciencia dado a sus investigaciones en cuanto a las relaciones humanas y la política.

Por esa razón muchas de las ideas y planteamientos liderados por el gran Montesquieu aún siguen emergiendo en temas actuales, entre ellos el combate contra fuerzas terroristas y la constitución de las leyes según la extensión de una nación. Partiendo de eso, se podría decir que las aportaciones de Montesquieu se resumen en los siguientes puntos:

La teoría de separación de poderes: De acuerdo a lo planteado en la Biografía de Montesquieu, la teoría de separación de poderes está descrita como una de sus obras más relevantes en toda su trayectoria. En dicha teoría, las ideas más relevantes sobre dicha temática se encuentran en su popular libro “El espíritu de las leyes”.

Es necesario destacar que las ideas de Montesquieu referentes a este tema se encuentran fundamentadas sobre la constitución de Inglaterra. A través de sus ideas, Montesquieu muestra su apoyo al planteamiento de que los poderes debían funcionar por separado, sin embargo rescata la necesidad que dichos poderes siempre deben mantener aunque sea un mínimo de interacción entre ellos.

El liberalismo moderno y política en la religión: Para nadie es un secreto que a través de sus años de vida, Montesquieu se caracterizó principalmente por impulsar interesantes teorías que conllevaron al desarrollo de lo que se conoce como el liberalismo moderno, descrito como uno de los primeros personajes en fundar éste término.

Desde ese punto de vista, Montesquieu discutió las bases religiosas de la política en el mundo. Dichas contribuciones provocaron subsiguientemente una transformación del cambio religioso sobre los intereses que predominaban e las democracias, lo que generó una gran revolución en el acontecer político del planeta.

Teorías del despotismo: El filósofo Montesquieu rediseñó la expresión despotismo tratando de darle una mayor jerarquía a este término. Esta nueva manera de observar el despotismo tuvo derivaciones intelectuales y políticas de gran importancia. En esta nueva definición. Montesquieu vincula al despotismo con otros términos tales como miedo, temor, reclusión y miseria.

Sin embargo, Montesquieu también relaciona el término despotismo con otros conceptos como el de tacañería, el placer y el repartimiento de la riqueza. La escala de este aporte de Montesquieu fueron las críticas que realizó a las soberanías y los comerciantes desde su disquisición de despotismo. Las cuales fueron generosamente recibidas y promovieron grandes transformaciones en la política europea y mundial.

Las discusiones sobre la libertad: Se podría decir que éste fue uno de los principales puntos que el filósofo Montesquieu planteó a Hondura. En su nueva definición del término de libertad, el francés propuso que los sujetos en una monarquía eran igual de libres como los sujetos de una república. Sus discusiones sobre este término, que han sido poco reconocidos, han permitido un mejor asimilamiento de la historia del liberalismo.

Las condiciones naturales en las relaciones sociales: El filósofo de origen francés Montesquieu proyectaba que las leyes de un país debían tomar en cuenta las condiciones naturales del territorio, dado a que según él, éstas provocan influencia sobre la manera de relacionarse las personas.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Según esto al enunciar las leyes se convendría tener en cuenta características como el clima de la zona, la extensión de la localidad, las tradiciones religiosas y las distribuciones sociales necesarias, así como otros puntos importantes para alcanzar una perfecta relación entre las sociedades.

Montesquieu y la sociología

Tal y como mencionamos anteriormente, el fundador de la sociología fue Augusto Comte, sin embargo la Biografía de Montesquieu nos indica que éste filósofo francés también realizó importante aportes en cuanto a esta ciencia ampliamente conocida en todo el mundo. La perspectiva sociológica que tenía Montesquieu era de igual manera histórica.

La apreciación que tenía el gran Montesquieu respecto a temas como el cambio social o incluso de la misma historia, resultaban muy distinto y más complejo que el punto de vista que tenían la mayoría de los pensadores que la época, dado a que la misma era una combinación de una visión lineal y al mismo tiempo constante de la historia.

Montesquieu creía, así como muchos otros estudiosos de la época, que las sociedades siempre tienden a vivir transformaciones hasta evolucionar, convirtiéndose cada vez mucho más complejas, especialmente haciendo referencia al ámbito material y tecnológico. No obstante, el Barón de Montesquieu rechazaba la idea de que irremediablemente las sociedades ascendían o prosperaron moralmente.

Aportaciones a la Ilustración

Según expresa la Biografía de Montesquieu, éste filósofo francés tenía la creencia que el conocimiento humano podía luchar contra la ignorancia, la superstición y la opresión para lograr un mejor mundo. La Ilustración, aparte de la política y la sociedad, también tuvo una gran atribución a otros elementos como la ciencia y la economía.

La Ilustración de Montesquieu se podría decir que comenzó a extender a importantes sectores de la sociedad, entre ellos la burguesía y la aristocracia, donde sus miembros solían difundir sus ideas, en reuniones realizadas en casas de gente con poder y dinero, en las que intervienen intelectuales y políticos, los cuales exponían y debatían sus ideas sobre la ciencia, filosofía, política o literatura.

Un punto importante que vale la pena destacar es que la figura de la mujer, para la era en la que surgió la Ilustración, no tenía mayor participación dentro de la sociedad, es decir, no tenía la autoridad para tomar decisiones trascendentales, no obstante, algunas de ella se incluyeron en este movimiento, lo que representó una revolución para esa época.

Como tal la ilustración se designó de este modo por su expuesta finalidad de esclarecer las tinieblas de la ignorancia humana, a través de las luces, que hacen alusión al conocimiento y el saber. Tanto así que el siglo XVIII es mejor conocido como el Siglo de las Luces.

En la teoría de la ilustración, el pensamiento de Montesquieu logró jugar un papel fundamental, especialmente gracias a sus diferentes colaboraciones realizadas con el fin de acabar con la costumbre que justificaba prejuicios, inmoralidades, privilegios y crueldades, excluyendo de la filosofía temas oportunos como la metafísica y de la teología tradicional.

Montesquieu y Rousseau

A través de la historia siempre se ha expuesto una interesante comparación entre los autores Montesquieu y Rousseau, tomando en cuenta que ambos personajes de la filosofía destacaron por tener teorías y planteamientos bastante parecidos, donde el Barón de Montesquieu era integrante de la nobleza francesa, al tiempo que era admirador del sistema constituyente inglés, el cual describe personalmente como el mejor sistema político.

Montesquieu desde siempre se identificó con el sistema constituyente inglés, al cual llegó a definir como el mejor sistema político del mundo. Para este filósofo, dicho sistema tenía la capacidad de certificar la libertad de los hombres e impedir el despotismo de los gobernantes. De allí es que nace uno de los aportes más relevantes de Montesquieu, el cual fue la separación de tres poderes que planteó como la forma de gobierno idónea.

De acuerdo a lo que planteaba Montesquieu, los tres poderes estaban en la necesidad de mantenerse dentro de un régimen de contrapeso donde cada uno de ellos se contrarresta, pero a la vez se relacionan, garantizando de esa manera la justicia social y asegurando la obediencia de los gobernantes a los derechos de su pueblo.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

En el caso de Rousseau se debe decir que la mayoría de sus ideas estuvieron basadas en la suposición de que los hombres tienen derechos naturales que deben ser respetados y salvaguardados por todos, pero este también se fundamenta en una teoría que sugiere que naturaleza humana característica inició en un estado natural de situación perfecta, en la cual todos los ciudadanos eran bondadosos.

Sin embargo, una vez se constituyó la sociedad, surgieron las diferencias y con ello se originó el egoísmo. Todo ese escenario provocó que los individuos olvidaran sus sentimientos honestos concedidos por la naturaleza, para cambiarlos por una actitud fría e ilegítima que los aparta de su bondad natural.

Rousseau, al igual que Montesquieu, tuvo la oportunidad de realizar importantes obras a lo largo de su vida, una de las más destacadas fue “El Contrato Social”, la cual fue su obra esencial, donde expuso cómo debe ser un gobierno democrático. Este debía de asegurar el respeto recíproco de los derechos humanos naturales, dado a que el egoísmo de los hombres y el abuso de poder de las autoridades no hacían posible la vida armoniosa.

Éste personaje hizo mención de la voluntad general, la cual corresponde a una voluntad soberana y corresponde a que la voluntad de la comunidad actúa como un todo y todos los ciudadanos forman parte de ella; teniendo en cuenta que es casi imposible que toda una población esté de acuerdo, se hace necesario implementar una ley o contrato de sociedad.

Por medio de dicho contrato se estima que se establezca la voluntad de la mayoría, para que los pocos que están en desacuerdo la acaten. Partiendo de esa idea, propuso el siguiente planteamiento: “El hombre es bueno por naturaleza” y “Como consecuencia el ser humano se corrompe porque se vuelve agresivo y se vuelve insolidario”.

Por último planteó que para luchar en contra de lo dicho anteriormente se pueden hacer dos cosas, ya sea educar a los hombres con el objetivo de terminar con la maldad y a partir de allí generar buenos sentimientos o firmar un contrato entre todos los ciudadanos con la finalidad de crear una ley que se cumpla de manera global.

A pesar de las similitudes entre Rousseau y Montesquieu, ambos autores tenían en el fondo notables diferencias, por ejemplo en el caso del primero, éste indicó que el gobierno no debería ser más que un representante de la voluntad mayoritaria del pueblo y que convendría permitirse que todo el pueblo participe en la creación de las leyes y elegir las personas que deben aplicarlas.

La visión de Rousseau sobre la bondad natural humana, representaba una crítica personal hacia la postura de la sociedad francesa contemporánea, pensamiento que influyó en el pensamiento europeo en lo que fue la primera mitad del siglo XIX.

Montesquieu y el iluminismo

Para nadie es un secreto que todo en la vida sucede por algún hecho precedente y así sucedió con la llamada Revolución Francesa, la cual estalló por muchas razones, sin embargo, dicho movimiento no hubiese podido materializarse sin la presencia del iluminismo, que digamos fue la contra parte del oscurantismo promulgado en la edad media.

Se le denominó así debido a que su “luz” opacaba a la oscuridad, dado a que en esta época se impedía pensar de manera libre. El iluminismo se apartó de las afirmaciones religiosas para explicar al mundo el porqué de las cosas, para hacerlo en beneficio de la razón pública.

El iluminismo nunca hubiese sido una realidad si no se hubiera desgastado el poder de la Iglesia, a causa de la reforma opositora que separó a la religión cristiana en católicos y protestantes del humanismo, restándole de esta manera a la religión el beneficio de la autoridad sobre los problemas terrenales, ya que este pasó a centrarse en el hombre mismo.

Las ideas y metodología de la física impartidas por el científico Newton, fueron tomadas por el iluminismo y aplicadas a otros campos. Este método científico, fundamentado en técnicas de observación, la experimentación y el análisis posterior, se usó para revelar la realidad cultural.

BIOGRAFÍA DE MONTESQUIEU

Los iluministas defendieron la idea de la existencia de los derechos naturales del hombre, que son aquellos, como el derecho a la vida, a la libertad entre otros, que surgen con el ser humano y que el Estado no puede entregar, sino que debe más bien su fiel cumplimiento.

Los filósofos iluministas, basados en los conocimientos que les da la naturaleza, presentaron de igual forma , los temas políticos y sociales, calificando el sistema de la época como absurdo y contradictorio a la naturaleza, en diferentes aspectos, por ejemplo la solemnidad del monarca o rey de ser dotado por Dios de un poder incondicional y que las diferencias sociales, quedarían establecida de forma jerárquica, dando su origen a un pensamiento revolucionario del sistema institucional vigente en su tiempo.

Religión de Montesquieu

El aspecto de la religión es uno de los temas que no tienen tanta relevancia dentro de la literatura de Montesquieu, como por ejemplo en “El Espíritu de las Leyes”, donde prácticamente no se toca en ningún momento el tema de la religión. Montesquieu, para hacer alusión a Dios, lo hace refiriéndose como la creación de la naturaleza y sus leyes, luego de esto no juega un papel importante, como si hubiera desaparecido.

Montesquieu también plantea a través de sus obras interesantes reflexiones sobre las religiones, argumentando que se trata simplemente de una relación con el bien que producen en la sociedad civil, pasando por alto las verdades o falsedades que promueven. Asimismo se refiere a las diferentes religiones, comparándolas con formas de gobierno, fundamentadas en diferentes ambientes.

El filósofo francés explica que el protestantismo es la que más de adecua a las repúblicas, para las monarquías se adapta el catolicismo, mientras que el Islam se adapta a los déspotas. Otro ejemplo que utiliza son las prohibiciones de cada religión. Alega que la prohibición islámica de consumir carne de cerdo es conveniente para Arabia, donde los cerdos son escasos y son precursores de enfermedades.

Sin embargo dice que la situación para la India resulta diferente debido a que allí la prohibición de consumir carne es correcta, tomando en cuenta que el ganado se necesita con urgencia razón por la que no surgen como comunidad. Montesquieu establece que la religión puede ayudar a apaciguar los efectos de leyes contraproducentes, además de ser lo único capaz de servir como un control sobre un poder autoritario.

No obstante, asegura que es una equivocación comparar las leyes civiles con los principios religiosos, dado a que la religión tiene principal objetivo el refinamiento del individuo, mientras que las leyes civiles se basan en el bienestar de la sociedad.

Por ese motivo, las leyes civiles no son adecuadas para hacer cumplir las conductas religiosas, ya que Dios creó sus propias leyes y él es muy capaz de hacerlas cumplir sin la colaboración del hombre. Pero nosotros como seres humanos, al hacer cumplir sus leyes, haciéndonos protectores de ellas, nos volvemos fanáticos y opresores, servicio que deja de comprenderse a Dios y a nuestra propia nación.

Política de Montesquieu

Una de las obras donde Montesquieu deja en evidencia su pasión por la política es sin duda alguna “El espíritu de las leyes”, donde evidenció que sentía una profunda admiración por las instituciones políticas inglesas, además de certificar que la ley y hacerlas cumplir es lo más importante para un país.

Montesquieu, después de escribir su obra “Las cartas Persas”, viaja a Inglaterra, específicamente en la década de 1729, donde logra convertirse en uno de los integrantes de la Real Sociedad. Ese tiempo que duró viviendo en el imperio británico le fueron claves para su desarrollo intelectual, aparte de consolidar su visión política sobre los poderes.

Después de publicar lo que se considera su obra más brillante “El espíritu de las leyes”, aparte de recibir elogios, Montesquieu sufrió duras críticas sobre todo de parte de pueblos religiosos, por ejemplo los jansenistas y los jesuitas, donde Montesquieu respondió con otra obra de defensa años más tarde. La obra fue tan polémica que con el transcurrir del tiempo terminó siendo prohibida y censurada en Roma.

Existen dos aspectos esenciales en las ideas políticas planteadas por el francés Montesquieu, sostenido por muchos autores posteriores al mismo. Estos dos aspectos fueron los siguientes:

1: Montesquieu se considera uno de los fundadores originales del liberalismo, la cual es una filosofía política que impulsa la libertad individual, restringiendo la intervención del Estado como ente autodidacta, sin lograr que influya en la vida social, económica y cultural. Dicha filosofía promueve la libertad y garantiza las relaciones humanas.

2: Montesquieu fue quien creó la teoría de la separación de poderes, inspirada en la constitución inglesa, donde dice que tres poderes deben coexistir para un correcto gobierno de la sociedad, los cuales son el poder ejecutivo, legislativo y judicial, que deben funcionar como un contrapeso de modo que cada poder se contrarreste, que cada uno funcione por separado pero al mismo tiempo estén relacionados.

Teoría de Montesquieu

En la Biografía de Montesquieu se destacan muchos de los aportes que realizó éste emblemático filósofo a lo largo de sus años de vida, sin olvidar cada una de sus teorías y obras. Entre sus trabajos más relevantes vale la pena hacer especial mención a la popular teoría “Separación de Poderes”, teniendo como objetivo clave equilibrar y limitar el poder del gobierno.

La teoría de Separación de Poderes se ha descrito como una de las obras más significativas de Montesquieu y a través de ella el autor expresa:

“En cada Estado hay tres clases de poderes: el legislativo, el ejecutivo de las entidades pertenecientes al derecho de sociedades, y el ejecutivo de las que pertenecen al civil”.

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El poder legislativo es el primero al que Montesquieu hace mención. Allí es donde el príncipe, magistrado o autoridad gubernamental, imparten las leyes para cierto tiempo o de manera indefinida, y corrige o prohíbe las que ya se encuentran en estado vigente.

Por su parte el poder ejecutivo, de acuerdo a la teoría planteada por Montesquieu, es el encargado de impulsar la paz o la guerra y puede funcionar por medio de embajadores que envían o reciben recados, que establecen la seguridad y previenen los invasores hostiles; y por último hace mención al poder ejecutivo, encargado de castigar los crímenes o decidir los enfrentamientos de los ciudadanos.

Con la finalidad de diferenciar teóricamente el poder ejecutivo de las entidades pertenecientes al derecho de sociedad con el poder ejecutivo de las que pertenecen al civil, Montesquieu decide nombrar a éste último como poder judicial y al otro se le llamará como poder ejecutivo o poder ejecutivo del Estado como también se le conoce.

A través de los pensamientos políticos impulsados por Montesquieu, considera que el poder ejecutivo del Estado es el más peligroso de los tres poderes existentes debido a que cuenta con independencia absoluta y nadie puede ejercer control sobre él.

Montesquieu llegó a alejar que la independencia del poder judicial de los demás poderes tiene que ser real, y no únicamente aparente. Por esa razón es que se podría decir que el Poder Judicial ha sido considerado desde el primer momento de su creación como el poder más relevante e influyente de todos los poderes existentes hoy en día.

El filósofo francés Montesquieu también llegó a explicar que cuando los poderes ejecutivo y legislativo forman parte de un mismo individuo o asociación, entonces no hay libertad plena debido a que cabe la posibilidad que el gobernante o el parlamento promuevan leyes imperiosas para aplicarlas de la igual manera.

Una situación desfavorable también tendría lugar en caso de que el poder judicial no logre la independencia absoluta del poder legislativo o el ejecutivo. En el primer caso, el gobierno sería déspota y no aseguraría una calidad de vida a los individuos y mucho menos una verdadera libertad, debido a que una sola persona sería el juez y el delegado de las leyes.

En el otro caso, el gobierno sería opresivo, tomando en consideración que el juez tendría la misma autoridad o poder que la de un delincuente. Partiendo de allí, Montesquieu opinó de forma abierta que el Estado en que los tres poderes los conformarse una sola persona, o una sola corporación de parlamentarios o aristócratas, y que aparte tuviesen la jurisdicción de crear las leyes, ejecutarlas y actuar como jueces, todo este pueblo se sumaría en casos total.

Para nadie es un secreto que Montesquieu logró una gran receptividad y respaldo mundial a través de su popular teoría de los tres poderes. Tanto fue su influencia, que muchos gobiernos de diferentes países llegaron a inspirarse en mencionada teoría para dar forma a las constituciones de esos países, un ejemplo de ello fue Estados Unidos.

El gobierno de los Estados Unidos llegó a declarar en su momento que las ramas del gobierno debían mantenerse separadas una de la otra; planteamiento que impulsó Montesquieu a través de su teoría de Separación de Poderes, Dicha constitución se segmenta notablemente en tres ramas: Ejecutiva perteneciente al Presidente, Legislativa para el Congreso y Judicial perteneciente a las cortes federales.

Filosofía de Montesquieu

Lo primero que se debe mencionar respecto a la filosofía de Montesquieu es que la misma fue bastante extensa y profunda, dado a que éste personaje tenía la facilidad de emitir opiniones y realizar investigaciones prácticamente de todos los temas tocados dentro de la sociedad, lo que hace creer que era un hombre sabio y de muchos conocimientos.

A través de sus diferentes teorías y obras realizadas, Montesquieu nos deja ver su extensa filosofía. Ejemplo de ello es la situación que expuso en cuanto a la historia de Roma; al momento que esta nación hizo la transición de la República al Imperio. Montesquieu planteó varias hipótesis al respecto:

Dijo que si César y Pompeyo no se hubieran dedicado a tomar el trono de la Nación, de igual manera otros hombres alcanzarían ese objetivo. Por lo que aseguró que la causa principal de aquel acontecimiento no fue tanto la avaricia por parte de César o Pompeyo, sino más bien del anhelo del ser humano en general.

Un aspecto que resulta llamativo en cuanto a la filosofía impulsada por el gran Montesquieu es la facilidad que tenía éste personaje francés para hablar de todos los temas posibles, incluso él hablaba de cosas tan sencillas como la naturaleza, la ciencia y la sociedad, temas que parecían sin relación, pero que al final terminaban perjudicando de forma significativa el sistema político.

Aparte de realizar análisis de poderes, Montesquieu también solía llevar a cabo análisis respecto a las tres principales formas de gobierno del momento, es decir de la república, la monarquía y el despotismo, temas que desarrolló también en sus obras. Una cosa que le llamaba mucho la atención a Montesquieu era realizar comparaciones entre los distintos gobiernos, analizando su estructura, las leyes y todo lo vinculado con la composición social de la época.

Para lograr un análisis de altura y completo, Montesquieu solía principalmente enfocarse en las experiencias vividas por distintos gobiernos del mundo y de esa manera evitar no cometer las mismas equivocaciones. Fue precisamente este tipo de análisis que le permitió a Montesquieu crear y extraer las leyes que él pensaba que sería ideales y fuertes para un sistema político.

Montesquieu, Voltaire y Rousseau

Anteriormente se hizo mención a la vida y obra de Rousseau, sin embargo también vale la pena mencionar a otro de los grandes autores que logró sobresalir durante la misma época de Montesquieu. Estamos hablando de Voltaire, considerado como uno de esos autores que se relaciona generalmente a la filosofía de Montesquieu, estos personajes se los caracteriza por ser iluministas.

No se puede poner en duda el hecho de que Montesquieu era un hombre sabio y de amplios conocimientos, quién por muchos años se enfocó en estudiar las ciencias sociales. También se incluyó en el ambiente de la libertad política, el cual se opuso al ascenso del despotismo y proponía que el poder debía estar segmentado para impedir la opresión contra el pueblo, un planteamiento que caló perfectamente en la política mundial.

Desde que era apenas un muchacho, Voltaire sobresalió especialmente por sus éxitos literarios, al punto de llegar a convertirse en historiógrafo real y lograr entrar en la prestigiosa Academia francesa, sin embargo a pesar de todo esos éxitos, Voltaire nunca pudo ganarse la plena confianza de parte del rey.

Se caracterizó por recluirse en sus aposentos, desde donde mantuvo contacto con muchas de las personalidades más influyentes del momento. También pudo redactar importantes obras de carácter liberal y anti religiosas, o mejor dicho en oposición al clérigo, obras en las que arremetía, o más bien se burlaban sarcásticamente de las supersticiones y la poca tolerancia de la iglesia.

Por su parte Rousseau, quién recordemos era de origen suizo, tuvo también la dicha de realizar grandes obras a lo largo de sus años, sin olvidar su exitosa carrera en el mundo de la música y de las colaboraciones que realizó en ese sentido. Una de las obras más polémicas de éste personaje fue crear la teoría del contrato social.

A través de la teoría del contrato social, Rousseau explicó que la existencia del Estado, hacía que las personas resignaron de ciertas libertades, por actuar a favor de la voluntad de la mayoría, dejando a un lado la libertad individual. Eso lo lograba el rey sin renunciar definitivamente a su poder de mando. Por estos motivos el autor aseguró que el poder soberano debía residir en el pueblo y no en el rey.

Para manera de conclusión se podría decir que Rousseau fue el responsable de defender la idea de un estado democrático que asegurara la igualdad para todos los ciudadanos. Por su parte el autor Voltaire defendió la libertad de pensamiento individual y no se restringió en criticar contra la iglesia y la obstinación religiosa.

Por último Montesquieu patrocinó la división del poder político en tres ramas: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, esto para alcanzar un gobierno efectivo sin opresiones por parte del mandatario.

Montesquieu y Maquiavelo

Maquiavelo y Montesquieu mostraron ideales muy similares durante sus años de ejercicio, incluso se podría decir que ambos colaboraron para impulsar lo que se conoce como el despotismo, tanto así que llegó a controlar por completo el escenario político.

La postura del individuo es que al encontrarse frente al poder, pasa a regirse por el sendero de la corrupción, esto debido a la utilización de forma incorrecta de su poder, la cual ha convertido a las autoridades gubernamentales en especie de dioses, y en este diálogo entre Montesquieu y Maquiavelo se centra en crear unos límites a los que tienen el poder en un Estado.

Es importante señalar que la postura de Maquiavelo respecto a la teoría de la naturaleza humana siempre ha sido la misma durante el transcurrir de los años. La misma se caracteriza por expresar que el humano transmite rasgos muy testarudos, aparte de tener rasgos negativos como la aspiración al dominio total y el querer imponerse sobre los demás.

De acuerdo a lo que dice Maquiavelo, el ciudadano a través del su instinto natural, siempre va a tener la intención de ejercer dominio sobre su propio razonamiento, y este se va a sentir atraído por el mal, donde el miedo y la fuerza se logran imponer de manera constante frente a la razón.

Según aseguran algunos estudiosos, Maquiavelo tenía la intención de impulsar un sistema acoplado a los principios de Montesquieu, sin embargo observaba que siempre al presentarse una ventaja al hombre con poder, acabaría por instaurar sus propios intereses, por lo que concluyó al final que ninguna teoría política sería la ideal para gobernar un pueblo.

Si bien es cierto que un lado, la naturaleza del hombre es violenta y mala, es decir que necesita de una mano firme para poder desarrollarse plenamente, ya que estos tienden a obedecer mejor con un sistema rígido aunque se considere despotismo, que con un sistema de división de poderes donde se deja al pueblo crear y eliminar leyes.

Con ese sistema se le entrega al ser humano mucha libertad de la requerida, lo que al final se convierte en un aspecto inoportuno, dado a que al sentirse con poder pero sin contar con la preparación ideal para liderar, se convertiría en mezquindad.

En la actualidad se puede observar que el régimen de Montesquieu ha causado revueltas y conflictos sociales ya que sus líderes no aplican para los puestos que ocupan.

Montesquieu y Locke

Antes de comenzar a hablar sobre la relación existente entre Montesquieu y Locke, resulta necesario conocer quién fue este personaje de nombre Locke. De acuerdo a lo que plantea la historia, Locke fue un destacado filósofo de la misma importancia que Montesquieu. Él intervino de manera determinante en las ideas de la Revolución Gloriosa y la Declaración de Derechos Británicos.

El filósofo Locke está descrito como el principal promotor de la corriente del liberalismo moderno, término que luego desarrolló a profundidad Montesquieu. Él planteó que la soberanía sólo le es responsabilidad del pueblo y que los ciudadanos tienen derechos naturales como lo son sus propiedades, la vida, la libertad y el derecho a la felicidad, además de que estos existían antes de la constitución de la sociedad.

Locke aseguraba que el Estado tiene como deber primordial garantizar esos derechos, así como las libertades de los individuales. También alega que el gobierno debe estar compuesto por un mandatario y un parlamento, siendo este donde se crean las leyes que deben practicar tanto el mandatario como la sociedad.

Para nadie es un secreto que a Montesquieu, Locke representó una de sus más notables e impactantes influencias, debido a que a partir de estas bases fue que describió la separación de los poderes legislativo y ejecutivo. La potestad del Estado se sustenta en los principios del populi y la legalidad, ya que el poder no es absoluto, por lo que deben hacerse respetar los derechos de la sociedad.

La división de los poderes es una primicia, de origen política, que se centra en que los diferentes deberes que le corresponde cumplir a la autoridad, se deben encontrar repartidas en diversos organismos, que estén separados entre sí.

Como bien es sabido por muchos, los tres poderes básicos de un sistema político corresponde a legislativo, ejecutivo y judicial. La primera vez que se vio esto en la historia fue gracias a Aristóteles, pero fueron Locke y por último Montesquieu quienes proyectaron esta notable división. El objetivo de esto fue combatir la tiranía, separando el poder de las decisiones.

Montesquieu y los derechos humanos

El filósofo Montesquieu fue ampliamente conocido por llevar a cabo interesantes ideas, siendo la principal la iniciada por el pensador John Locke sobre la división de poderes. Partiendo de que la especialidad de él era la sociología y la política, éste se convirtió en autor de diversas obras vinculadas con los derechos humanos, entre las que destacan:

  • Cartas Persas
  • Consideraciones sobre las causas de la grandeza de los romanos y de su decadencia
  • El espíritu de las leyes

También se llegó a mencionar que las influencias de Montesquieu fue uno de los elementos que provocó la Revolución Francesa, debido a que la conducta de los gobernantes era absolutista y déspota, por lo que no tomaban en cuenta a las personas ni mucho menos se interesaban por los problemas que enfrentaban para ese entonces las sociedades.

El filósofo Montesquieu presentó una propuesta sociológica relacionada con los gobiernos y los derechos a través de la cual refleja una estructura en la que ambos dependen de las condiciones en las que vive cada pueblo. En pocas palabras, para crear un sistema político estable había que tener en cuenta el desarrollo económico del país, además de sus costumbres y tradiciones, e incluso los determinantes geográficos y climáticos.

Durante sus años de vida, el filósofo Montesquieu hizo hincapié en que era ineludible que el legislador confeccionará un ente jurídico que tomara en cuenta el carácter natural de las cosas y por ende sus necesidades naturales.

De manera de conclusión se podría decir que Montesquieu se enfocó más que todo en establecer derechos humanos pertenecidos a lo que abarcan las leyes y al ámbito político en general, ya que casi la totalidad de sus aportes y acciones que realizó, trataron de buscar una ecuanimidad en los cargos políticos y el ordenamiento social del pueblo.

Debido a todo lo expuesto fue que Montesquieu logró ganarse el respeto y la admiración de muchos historiadores, haciéndose popular hasta la actualidad, especialmente por la creación de la repartición de poderes, ya que con esto alcanzó una conformidad a la hora de gestionar un Estado y que no recayera toda la responsabilidad en el mandatario o una facción organizada.

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