Te invitamos a conocer a continuación todo lo relacionado con la vida y la trayectoria de uno de los escritores y políticos más emblemáticos de la República de Argentina como lo fue Domingo Sarmiento. Descubre una interesante Biografía de Sarmiento y sus cargos más importantes.

Biografía Sarmiento

Biografía de Sarmiento

En esta oportunidad conoceremos más acerca de la vida y obra de uno de los políticos y escritores argentinos más emblemáticos de todos los tiempos como lo fue Domingo Faustino Sarmiento, nacido en la localidad de San Juan en la Provincias Unidas del Río de la Plata un 15 de febrero del año 1811. Además de político y escritor, también destacó como docente, periodista, militar y estadista.

La biografía de Sarmiento contiene relevantes datos de su trayectoria como político, recordemos que él fue gobernador de la provincia de San Juan entre la década de 1862 y 1864. Además de destacar como presidente de la República de Argentina entre los años 1868 y 1874. Domingo Faustino Sarmiento también fue senador nacional y ministro del Interior en 1879.

De acuerdo a la opinión de muchos, Domingo Faustino Sarmiento está considerado como uno de los más grandes e importantes prosistas castellanos, es relevante por tanto, su labor en la educación pública como en su aporte al progreso científico y cultural de la República de Argentina. Te invitamos a quedarte con nosotros y conocer más sobre su brillante carrera.

En esta parte de nuestro artículo vamos a conocer algunos datos importantes que tienen que ver con la biografía de Sarmiento, éste destacado escritor y político argentino que fungió en destacados cargos públicos, además de mantener una trayectoria de renombre en su país. Lo primero que debemos hablar es acerca de su nacimiento y familia:

Nacimiento, familia y educación

La Biografía de Sarmiento indica que éste escritor y político  nació un 15 de febrero del año 1811 en un hogar ubicado en el barrio Carrascal, considerado como una de las barriadas más humildades situadas en la ciudad de San Juan, capital de la actual provincia homónima. Sarmiento fue hijo de José Clemente Cecilio Quiroga Sarmiento y Paula Zoila Albarracín Irrazábal.

De acuerdo a algunos datos de la Biografía de Sarmiento, su nombre originalmente con el que lo bautizaron era Faustino Valentín Quiroga Sarmiento. Según algunas opiniones de personas allegadas a él, el nombre Domingo se le colocó tiempo después, no figuraba en su partida de nacimiento. Además hay quienes aseguran que ni sus familiares ni amigos lo llamaban “Valentín”, nombre que recibió en honor a ese santo.

Biografía Sarmiento

Mientras que su nombre “Faustino” le fue dado por el santo del día de su nacimiento. En cuanto a sus primeros pasos educativos se podría decir que los primeros maestros de Domingo Sarmiento fueron su padre y su tío José Manuel Quiroga Sarmiento, quienes comenzaron a enseñarle lectura cuando apenas tenía cuatro años de edad.

En la biografía de Sarmiento también se indica que en la década de 1816 logró ingresar a una de las denominadas “Escuelas de la Patria” que fueron fundadas por los gobiernos de la Revolución, donde tuvo como educadores a los hermanos Ignacio y José Rodríguez, maestros profesionales. Una vez que terminó esos estudios en el año 1821, la madre de Sarmiento propuso que cursara el seminario en Córdoba, sin embargo el joven se negó en ese momento.

Prefirió tramitar una beca para ingresar al Colegio de Ciencias Morales en la ciudad de Buenos Aires, sin embargo dicha beca no le fue concedida. Recordemos que este tipo de beneficios se otorgaban por sorteo o por contactos. El joven Sarmiento no fue sorteado y al no tener suficientes recursos económicos ni familiares o amigos influyentes, no pudo continuar con su formación y debido quedarse en San Juan.

A partir de ese momento, Domingo Faustino Sarmiento estudió por su cuenta. Un compañero ingeniero lo ayudó con las matemáticas, su tío José de Oro lo ayudó con el latín y Teología. Algunas materias como el francés lo pudo estudiar solo, en sus momentos de ocio. En el año 1823 pudo trabajar como asistente de Víctor Barreau en la Oficina de Topografía de San Juan.

En la década de 1825 el tío de Sarmiento, Fray José de Oro fue desterrado a San Francisco del Monte, provincia de San Luis, y Domingo lo acompañó; hoy en día la localidad se llama San Francisco del Monte de Oro, en honor al rebelde fraile y maestro. Allí fundaron una escuela, que se podría decir que fue el primer contacto oficial que tuvo Sarmiento con la educación.

Exilios

En el año 1827, según la Biografía de Sarmiento, fue reclutado dentro del ejército federal. De acuerdo a sus propios testimonios, en muchas ocasiones fue sometido a realizar actividades que lo incomodaban, por lo que se atrevió a presentar un reclamo oficial y fue citado por el entonces gobernador Manuel Quiroga.  En medio de esa reunión, el joven Sarmiento solicitó ser tratado con equidad, pero esto fue tomado como un desacato y fue enviado a la cárcel.

Gracias a ese inconveniente, y a otros enfrentamientos personales que tuvo con varios integrantes del Partido Federal, Sarmiento tomó la decisión de abrazar la causa unitaria y se incorporó al ejército comandado por José María Paz. Tomando en cuenta la victoria federal dentro de su provincial, en el año 1831 Sarmiento se ve en la obligación de emigrar hacia Chile, país donde realizó diferentes actividades para poder sobrevivir.

Durante su tiempo de estadía en Chile, la Biografía de Sarmiento revela que él  trabajó como profesor en una escuela situada en la provincia de Los Andes, donde tuvo un romance con su alumna María Jesús del Canto, sin embargo nunca se casó. De esa relación nació la única hija que tuvo Sarmiento, llamada Ana Faustina Sarmiento, quien más tarde iba a ser la madre de Augusto Belín y Eugenia Belín.

En el año 1836, mientras se encontraba trabajando como minero, Domingo Faustino Sarmiento se enfermó de fiebre tifoidea y, a pedido de sus familiares, el entonces gobernador de San Juan Nazario Bernavídez, le permitió regresar a la República de Argentina. Cuando retornó a su ciudad natal, formó parte de la Sociedad Dramática Filarmónica, y luego fundó la Sociedad Literaria, filial de la Asociación de Mayo.

En ese tiempo destacó por su participación en diversas actividades relacionadas con el mundo artístico, teniendo contacto con la llamada Generación de 1837, además de retomar su actividad en la política. De hecho, como dato relevante, se podría decir que la sede del grupo artístico del que formaba parte fue usada como centro de reunión de quienes se oponían a Juan Manuel de Rosas, entonces gobernador de Buenos Aires.

En la Biografía de Sarmiento también podemos ver que en la década de 1839, Domingo Faustino se destacó por ser el fundador del Colegio de Pensionistas de Santa Rosa, una institución educativa de secundaria dirigido especialmente para señoritas. En esa década también crear el periódico El Zonda, desde el cual dirigió duras críticas al gobierno. Como resultado de sus permanentes ataques al gobierno federal, el 18 de noviembre de 1840, fue llevado a la cárcel y otra vez obligado a exiliarse hacia Chile.

Viviendo nuevamente en Chile, Sarmiento comenzó a dedicarse a tiempo completo a la actividad cultural. Entre algunas de sus labores realizadas destacó sus trabajos para el periódico El Mercurio, El Heraldo Nacional y El Nacional, además de ser el fundador del periódico El Progreso. En el año 1842 fue designado por el entonces Ministro de Instrucción Pública para dirigir la Escuela Normal de Preceptores, la primera institución especializada en preparar a maestros.

En esos años Sarmiento también impulsó el romanticismo, llegando a polemizar con Andrés Bello. Destacó por su extraordinario aporte al sistema educativo de Chile, tanto así que su labor pedagogo fue reconocida por la Universidad de Chile, que lo nombró miembro fundador de la Facultad de Filosofía y Humanidades. En la década de 1845, el presidente Manuel Torres, le encomendó la labor de estudiar los sistemas educativos de Europa y Estados Unidos.

Tras esa tarea encomendada tuvo la oportunidad de recorrer varios países del continente europeo, entre ellos Francia, donde aprovechó su paso por esa nación para encontrarse con José de San Martín que vivía para ese momento exiliado por propia voluntad en su residencia de Grand Bourg.

Analizando la Biografía de Sarmiento podemos ver que luego de culminar su recorrido por el mundo, él  contraje matrimonio en la ciudad de Santiago de Chile con la dama Benita Agustina Martínez Pastoriza, quien era la viuda de su amigo Domingo Castro y Calvo. Sarmiento adopta al hijo de estos, Domingo Fidel (Dominguito), y se instaló en el barrio Yungay de la ciudad de Santiago.

A lo largo de un año, Domingo Sarmiento se dedicó tiempo completo a escribir, una de sus más grandes pasiones. Fruto de ello nacieron algunas obras emblemáticas, tales como Viajes por Europa; África y América, en el cual escribió sobre lo observado en sus viajes, y Educación Popular, donde transcribió gran parte de su pensamiento educativo, y su proyecto de educación pública, gratuita y laica.

Un año más tarde decide separarse sentimentalmente de su esposa y en la década de 1851 retorna a la República de Argentina, donde se incorporó al Ejército Grande del General Justo José de Urquiza.

Dominguito

Si hubo alguien que destacó en la larga vida del escritor y político Domingo Faustino Sarmiento fue el joven Domingo Fidel Sarmiento, mejor conocido como Dominguito, hijo de Domingo Castro y Calvo y Benita Martínez Pastoriza. Dominguito nació en Chile en la década de 1845 y su nombre original era Domingo Fidel Castro.

Cuando apenas era un niño tuvo que enfrentar el duro momento de la muerte de su padre, y tiempo después su madre contrajo matrimonio con Domingo Faustino Sarmiento – también viudo – quien lo adoptó como hijo en el año 1848. Cuando tenía cuatro años, aprendió a leer. En Chile cursó estudios primarios y terminó el bachillerato en Argentina.

Una vez que estalló la Guerra de la Triple Alianza, Dominguito decidió alistarse en el ejército argentino, pese a que su madre se opuso siempre a esa decisión. Participó con el grado de capitán del Ejército Argentino. En el mes de septiembre del año 1866, mientras se desarrolla la batalla de Curupayty, dominguito resultó herido de muerte, cuando apenas tenía 21 años de edad.

Para ese año, Sarmiento desempeñaba entonces el cargo de ministro plenipotenciario de la Argentina en Estados Unidos, donde recibió la noticia de la muerte de su hijo adoptivo por medio de los enviados especiales de Bartolomé Mitre. La noticia lo sumió en una profunda depresión. Pasado algún tiempo, Sarmiento decide renunciar al cargo diplomático y emprendió el regreso a la ciudad de Buenos Aires.

Estando de regreso a la capital de la República de Argentina, se dirigió al cementerio, donde se encontraba la tumba de su hijo Dominguito, y muy devastado decidió pasar allí largas horas acompañando el lugar de descanso de su hijo. Años después escribió la biografía de su hijo “Vida de Dominguito”.

Carrera política

La Biografía de Sarmiento nos indica que en el año 1851 el político comenzó a formar parte como gacetillero del ejército de Justo José de Urquiza hasta la batalla de Caseros. Una vez que ocurre la caída de Juan Manuel de Rosas, se instaló en la ciudad de Buenos Aires, pero poco tiempo después empieza a tener diferencias con Urquiza y se ve en la obligación de retornar a Chile.

Durante ese periodo de tiempo entabló discusiones con Juan Bautista Alberdi acerca de la política del país. La polémica ideológica se limitaba al liberalismo, pensamiento al que ambos adscribían. Los dos eran partidarios del constitucionalismo, del contractualismo, de la democracia, de la república, de la inmigración, de la educación y del progreso.

Se podría decir que los enfrentamientos entre ambos no fueron tanto políticos sino más bien ideológicos. El sanjuanino expuso sus opiniones en las Ciento y una, mientras que el tucumano las expresó en las Cartas quillotanas. A pesar de sus diferencias, ambos políticos fueron los padres de la Constitución Argentina de 1853/60 que dio forma al poder constituyente originario del estado argentino y autorizó el comienzo de la época constitucional de la historia argentina.

En la Biografía de Sarmiento también se dice que estando residenciado en Chile, Domingo Fausto Sarmiento fue miembro de la logia masónica Unión Fraternal del Valparaíso, fundada el 27 de junio del año 1853. Dos años más tarde, es decir en 1855 regresa a su país natal Argentina y estando allí destacó como redactor del diario El Nacional, además de actuar como miembro consultivo de la provincia de Buenos Aires.

Un año después Sarmiento es seleccionado como concejal municipal de la ciudad de Buenos Aires. En 1857 y 1860, Domingo Faustino Sarmiento es elegido senador y por los momentos continuó como jefe del Departamento de Escuelas. Luego en 1860 fue miembro de la Convención Constituyente y al asumir Bartolomé Mitre la gobernación de Buenos Aires lo nombró Ministro de Gobierno.

Tras finalizada la batalla de Pavón, Sarmiento acompañó al General Wenceslao Paunero en la campaña a Cuyo. Allí fue designado gobernador de San Juan en el año 1862 y respaldó la persecución de los federales locales, en dos campañas que terminaron con el asesinato del caudillo riojano Chacho Peñaloza.

En el mes de abril de ese mismo año, Domingo Sarmiento renunció a la gobernación y el gobierno lo envió en misión diplomática a Chile, Perú y los Estados Unidos, donde logró escribir diferentes libros relacionados con la política y la educación. Desde el exterior rechazó los cargos de Senador Nacional por San Juan y de Ministro del Interior del presidente Miltre.

Gobernador de la provincia de San Juan

El político Domingo Faustino Sarmiento llegó a la localidad de San Juan tras ser enviado nacional por parte del entonces presidente Bartolomé Mitre y logró obtener el poder en el año 1862. La Biografía de Sarmiento señala que al llegar al mando de la gobernación se encontró con una provincia que estaba caracterizada por la pobreza y la división, por eso trató de ordenar las finanzas y de impulsar el modelo basado en la civilización y el progreso.

Faustino logró cambiar en apenas dos años toda la fisonomía de su provincia con numerosas obras públicas de todo tipo. En áreas como la educación y la cultura, Sarmiento destacó por haber creado una Legislación que establecía la educación pública, gratuita y de carácter obligatorio, además inauguró varios instituciones educativas primarias, colegio Preparatorio, la Quinta Norma (hoy día Escuela de Enología) y Escuela de Minas (hoy día Escuela Industrial).

Estas dos instituciones se encuentran situadas en la ciudad de San Juan y edita nuevamente el El Zonda. Si hablamos de las obras públicas podríamos decir que Sarmiento realizó diferentes trabajos enfocados en la incorporación de alumbrado y empedrado público, apertura y ensanchamiento de calles, forestación, confección del plano topográfico de la provincia de San Juan.

En el área económica, la Biografía de Sarmiento dice que él fomentó la explotación minera (diputación de Minas, Compañía de Minas), leyes impositivas (patentes y sellos de justicia) y en lo social, proyecto de colonización y desarrollo agrícola con los inmigrantes.

No obstante, la lucha y la muerte del caudillo Chacho Peñaloza y la oposición interna que debió afrontar impidieron el logro total de sus proyectos y ante la falta de apoyo de sus comprovincianos, se vio en la obligación de renunciar a su cargo en el año 1864.

Presidencia de la Nación Argentina

Un grupo de diferentes dirigentes políticos del país realizó la propuesta de la candidatura de Domingo Faustino Sarmiento a la presidencia de la República de Argentina, a iniciativa del coronel Lucio V. Mansilla. Estando residenciado en los Estados Unidos, Sarmiento fue electo para el cargo en las elecciones nacionales de abril de 1868, y el cargo lo terminó asumiendo el 12 de octubre de 1868.

De acuerdo a la Biografía de Sarmiento, se considera que la presidencia de él fue la segunda de las presidencias históricas de Argentina. Estas dos presidencias llamadas históricas o fundacionales del estado argentino se caracterizaron por tener tres objetivos o metas claramente establecidas: nación, constitución y libertad.

La nación que se entiende como la propuesta final de las provincias argentinas como entidad superior a las partes que la componen. La constitución como las bases de los derechos de las personas y del poder. La libertad concebida como principio del liberalismo que dio paso a la civilización y relegó a la barbarie.

Apenas dos días después de la asunción presidencial, el Congreso del país sostuvo una reunión para realizar una breve sesión extraordinaria, durante la cual se aprobó el presupuesto para el año siguiente, un crédito de cuatro millones de pesos y una suba en los derechos aduaneros, para de esa manera resolver la continuidad de la Guerra del Paraguay.

Educación y cultura

Historiadores argentinos coinciden en que Domingo Sarmiento enfocó la mayor parte de su esfuerzo en promover áreas como la educación y la cultura, aún así muchos historiadores han afirmado que dio al menos igual importancia a la extensión de las comunicaciones en todo el país. También es importante decir que el impulso dado a la educación bajo el ministerio de Nicolás Avellaneda fue bastante notable.

A través de la popular Ley de Subvenciones de 1871, en la cual se ejecutaba a la educación pública a través de las herencias sin sucesión directa y un octavo de las ventas de tierras públicas, el gobierno de Sarmiento garantizó los fondos para la creación de nuevas escuelas y la compra de materiales y libros. También en el marco de su gobierno, las provincias fundaron más de 800 escuelas de primeras letras, alcanzando así un total de 1816 escuelas, 27 por ciento de ellas privadas.

Durante el gobierno de Domingo Sarmiento, la población escolar se incrementó de 30 mil a 110 mil alumnos en todo el país. Con la finalidad de garantizar la educación primaria en Argentina, Sarmiento autorizó traer desde los Estados Unidos 61 maestras primarias, creó las primeras escuelas normales, tomando como referencia la Escuela Normal de Paraná, fundada en el año 1879. También subvenciona la primera escuela para sordomudos, que era privada.

En la Biografía de Sarmiento también se nombran algunas obras que él procedió a fundar, siguiendo el legado del gobierno anterior; fundó los Colegios Nacionales de La Rioja, Santa Fe, San Luis, Jujuy, Santiago del Estero, Corrientes y Rosario. También fundó escuelas de arboricultura y agronomía en San Juan, en Mendoza, y tiempo después en San Miguel de Tucumán y Salta.

Durante esos años, Sarmiento también propuso la creación y el desarrollo de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, que en la actualidad continúa trabajando para fortalecer las bibliotecas populares en tanto organizaciones de la sociedad civil e impulsa su valoración pública como espacios físicos y sociales relevantes para el desarrollo comunitario y la construcción de ciudadanía.

Una de las primeras grandes decisiones que tomó Domingo Sarmiento estando en la presidencia de la república fue realizar una Exposición de Artes y Productos Nacionales, que finalmente fue efectuada en el año 1871 en la ciudad argentina de Córdoba. La mayoría de los habitantes de la localidad describieron este proyecto como una completa locura, pero al final terminó siendo de gran éxito.

En el marco de esa Exposición de Artes y Productos Nacionales, se promovieron tejidos, curtiembres, fundiciones, tintorerías, y productos agropecuarios; todos de diferentes regiones del país. En medio de su visita a la Exposición, Domingo Sarmiento ostentó un traje de vicuña que fue elaborado con telas nacionales y recibió además en premio una medalla por haber introducido el mimbre en el país.

También se promocionó abundante maquinaria agrícola e industrial disponible para importar. Esta exposición inició la preocupación por las ciencias básicas, y de ese impulso nacieron la Academia de Ciencias de Córdoba, encabezada por el botánico alemán Germán Burmeisler, y el Observatorio Nacional de Córdoba, dirigido por el astrónomo norteamericano Benjamín Gould.

Entre tanto, en la Universidad Nacional de Córdoba se creó la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, que dictaba la carrera de ingeniería. Por su iniciativa se crearon en la región cuyana las carreras de mineralogía en los Colegios Nacionales de Catamarca y de San Juan, que se convertirían en 1876 en la Escuela de Ingenieros de San Juan.

Final de la Guerra del Paraguay

Recordemos que la famosa Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay surgió en plena presidencia de Argentina bajo el gobierno de Bartolomé Mitre, que había comandado las fuerzas aliadas contra ese país hasta poco antes de bajar de la presidencia. Cuando apenas asumió la presidencia del país Domingo Sarmiento, se produjo el avance final de las tropas de Brasil hacia Asunción del Paraguay, que fue saqueada por los brasileños.

A pesar de la ocupación de la capital, López organizó un nuevo ejército a cierta distancia. Como respuesta a ello, se creó bajo protección argentina y brasileña un gobierno provisional en Asunción. El ejército estaba formado y dirigido básicamente por brasileños y en el cual los argentinos tuvieron inicialmente alguna participación.

Éste ejército se lanzó en persecución de López en la denominada Campaña de las Cordilleras; tras dos sangrientas victorias sobre los paraguayos. López, entre tanto, logró escabullirse hacia el límite norte del país, adonde fueron a buscarlo dos divisiones brasileñas, que lograron después derrotarlo y darle muerte en el Combate de Cerro Corá, el 1 de marzo de 1870. La guerra de esa manera llegó a su fin.

Luego del final de la guerra se comenzaron a dar a conocer las consecuencias dejadas por el conflicto, por ejemplo, un Paraguay completamente devastado, dependiendo de las fuentes, se cree que murieron durante el conflicto entre el 50 y 90 por ciento de la población total del país, además que perdió todos los territorios en disputa con sus vecinos, con excepción del Chaco Boreal.

Pero la guerra también representó un gran costo para la República de Argentina, en primer lugar en cuanto a vidas humanas debido a que en medio del conflicto perdieron la vida más de 18 mil hombres, a los que se podrían sumar las víctimas del cólera, que fueron muchos miles, 15 mil solamente en la provincia de Buenos Aires.

La guerra también arrojó consecuencias en el ámbito económico dado a que a raíz del conflicto, la República de Argentina debió endeudarse hasta llegar a deber más de 9.000.000 de libras esterlinas. En el último año de aquella guerra se procedió a fundar el Colegio Militar de la Nación, cuyo primer director fue el húngaro Juan Czetz.

Hubo la posibilidad de nuevos enfrentamientos con Brasil luego de las diferencias que se presentaron después de la guerra. Ese escenario obligó a Domingo Sarmiento a modernizar la escuadra de guerraa: Entre algunas de sus respuestas fue la creación de la Escuela Naval, además de agregar diferentes buques, alcanzando así la formación de la primera escuadra argentina con la capacidad de operar a un nivel mucho más igualitario con las flotas de países como Brasil y Chile.

Los últimos caudillos federales en el litoral

Una vez materializada la derrota de Felipe Varela, aún existían aproximadamente tres provincias de la Repúbica de Argentina que se encontraban bajo poder federal. Entre esas provincias estaba la de Córdoba, dominada por una alta presión militar que obligó al entonces gobernador Duque a colocar su renuncia. Por su parte en la provincia de Corriente, hubo una revolución liberal que se encargó de derrocar de su cargo al gobernador federal, hecho ocurrido en el mes de mayo del año 1868.

Después ocurrió una lenta respuesta federal la cual fue derrotada de inmediato por parte de las tropas del ejército nacional. Aquellas tropas se llevaron desde el frente paraguayo y el objetivo era defender a un gobierno surgido tras el golpe de estado. En el caso de la Provincia de Entre Ríos, el gobernador de entonces Urquiza optó por convivir pacíficamente junto al gobierno nacional en contra de los deseos de muchos federales.

Tiempo después de terminada la Guerra del Paraguay, el 11 de abril de 1870, el general Ricardo López Jordán comenzó una revolución, de la que resultó la muerte de Urquiza a manos del cordobés Simón Luengo. López Jordán fue elegido gobernador por la Legislatura.

El presidente Domingo Sarmiento decidió enviar a la provincia de Entre Ríos, un ejército formado por divisiones veteranas de la Guerra del Paraguay. Por su parte el entonces gobernador tomó la decisión de prohibir el ingreso de esas tropas a su provincia, sin embargo el presidente ridiculizó la posibilidad de que se prohibiera la entrada de tropas nacionales en una provincia.

Una vez que el desembarco se produjo, López Jordán decidió ordenar la movilización general de la provincia. Sarmiento declaró la guerra a la provincia de Entre Ríos, aunque el Congreso de la Nación no autorizó la intervención federal a esa provincia hasta el mes de agosto. Un total de cuatro ejércitos procedieron a avanzar simultáneamente sobre la provincia.

Las tropas nacionales, superiores en armamento y disciplina, se encargaron de ocupar las ciudades, por lo que López Jordán debió retirarse al interior de la provincia, donde los entrerrianos se sostenían ventajosamente. Con la idea de aperturar un nuevo frente, López Jordán invadió la provincia de Corrientes, aunque el 26 de enero de 1871 fue completamente derrotado en la batalla de Ñaembé, tiempo después huyó al Brasil.

Luego de esos acontecimientos, el Partido Federal de la provincia de Entre Ríos terminó siendo destruido, y los federales fueron desplazados de todos los puestos públicos, incluso los curas y los maestros. Tiempo después, específicamente en el año 1873, López Jordán decidió volver a insurreccionar su provincia, llegando a contar con 16 mil hombres, bien provisto de artillería e infantería.

El entonces presidente de la nación, Domingo Sarmiento, no dudó en responder a tal ofensiva y procedió a colocar pecio al líder López Jordán, sin embargo esa idea fue rechazada de inmediato por parte del Congreso y terminó dándose una intervención federal en la provincia de Entre Ríos. De acuerdo a historiadores, aproximadamente tres ejércitos fueron los que procedieron con la ocupación de la provincia bajo el mando superior del Ministro de Guerra, Martín de Gainza.

Una vez más ocurrieron combates en toda la provincia, y varios oficiales jordanistas fueron asesinados, tras una sangrienta derrota, en diciembre López Jordán partía con rumbo hacía Uruguay. El día 22 de agosto del año 1873, el presidente Domingo Sarmiento fue víctima de un atentado mientras se dirigía hacia la casa de Vélez Sarsfield situada en Buenos Aires.

Testigos narran que mientras Sarmiento transitaba por la actual esquina de Corrientes y Maipú, tuvo lugar una impresionante explosión que sacudió el vehículo en el cual viajaba el gobernante. El sanjuanino no lo escuchó porque ya padecía una profunda sordera. Los autores materiales del atentado fueron dos anarquistas italianos, los hermanos Francisco y Pedro Guerri, que declararon haber sido contratados por hombres de López Jordán.

De acuerdo a diversas fuentes, el atentado en contra del presidente Domingo Sarmiento falló debido a que Francisco Guerri se le reventó el trabuco en la mano. Sarmiento salió ileso del atentado.

Población y sanidad

Según la Biografía de Sarmiento, éste estando en la presidencia de la República de Argentina, destacó por llevar a cabo diferentes medidas, una de las primeras decisiones que tomó al frente de la presidencia fue organizar el primer censo nacional, que se efectuó en el año 1869; el mismo arrojó el resultado de 1.836.490 habitantes para el país. El 8 por ciento de esa población eran inmigrantes europeos, el 70 por ciento era población rural y el 71 por ciento del total era analfabeta.

Durante el periodo de gobierno de Sarmiento, se registró un aumento importante en cuanto a la tasa de inmigración, tras la llegada de 280 mil inmigrantes, que se asentaron principalmente en la ciudad de Buenos Aires, y otra buena parte, aunque en menor cantidad, se asentaron en colonias agrícolas en las provincias del Litoral.

El veloz crecimiento de la población en la ciudad de Buenos Aires desató una serie de grandes problemas, principalmente relacionados con la vivienda e higiene a gran escala. En la década de 1871, una epidemia de fiebre amarilla, probablemente a consecuencia de la guerra, provocó la muerte en la capital argentina de más de 14 mil personas.

Entre tanto, el gobierno nacional en su gran mayoría se marchó de la ciudad, lo que obligó a que los esfuerzos para acabar con la peste corriera bajo responsabilidad de una comisión especial, la cual se encargó, entre otras cosas, de crear el Cementerio de la Chacarita, mientras que en los siguientes años se crearon las primeras redes de aguas corrientes y el sistema de cloacas en toda la ciudad.

Transportes y comunicaciones

Durante su paso por la presidencia de la República de Argentina, Domingo Sarmiento realizó importantes aportes en cuanto a transporte y como uno de sus principales objetivos estuvo la construcción de un ferrocarril trasandino que lograra conectar el océano Atlántico con el Pacífico.

Para alcanzar ese ambicioso objetivo, se favoreció la construcción del ramal desde Villa María hasta Río Cuarto; además se construyó el ramal desde Córdoba hasta Tucumán, y dos cortos ramales entre Concordia, en la provincia de Entre Ríos y Mercedes en la provincia de Corrientes, y entre Buenos Aires y Campaña. La red ferroviaria pasó de 573 kilómetros de 1868 a 1331 en el año 1874.

También bajo el gobierno de Domingo Sarmiento hubo atención a más de cinco mil kilómetros de líneas telegráficas, un proyecto que fue promovido en su momento por el mandatario nacional y el ministro Dalmacio Vélez. Como parte de su mensaje dirigido al Congreso durante el año 1873, Sarmiento dijo que la «Linea de telégrafos había sido terminada y que lograba recorrer todo el territorio argentino».

El día 5 de agosto del año 1874, ya estando en las postrimerías de su periodo como presidente de la república y según la Biografía de Sarmiento, procedió a inaugurar la primera comunicación telegráfica con Europa. Decretó que el día de la inauguración del cable telegráfico, que en sus palabras convertiría a todos los pueblos en “una familia sola y un barrio”, fuese feriado nacional.

Dicha ceremonia especial contó con la participación de destacadas personalidades, entre ellos el ex ministro Vélez Sarfield, a quien Sarmiento atributó en el acto “el honor exclusivo de la atrevida idea y de la rápida ejecución de la red de telégrafos, que contribuye a dar paz a la República y bienestar a sus hijos”:

En materia de transporte, durante el gobierno del presidente Domingo Sarmiento también se lograron construir algunos puertos, como los de Zárate y San Pedro en la ciudad de Buenos Aires. Se proyectó un puerto moderno en Buenos Aires, endeudándose el país en 30 millones de pesos para llevar adelante la obra, pero ese dinero fue malgastado en otras obras de menor categoría.

En la década de 1873, Domingo Sarmiento destacó por crear el Banco Nacional, que prestó el dinero a bajo interés o a deudores insolventes. La deuda pública, impulsada por la generada a raíz de la Guerra del Paraguay, llegó a niveles sorprendentes, aunque la crisis económica resultante estallaría durante la gestión de su sucesor.

Relaciones exteriores

Las relaciones exteriores fue otro punto relevante dentro del periodo presidencial de Domingo Sarmiento, según la Biografía de Sarmiento. Durante la primera parte de su gestión, el entonces canciller Mariano Varela pretendió impulsar una política casi idealista en relación al futuro del Paraguay: una de sus frases “La victoria no da derechos”, formaba parte de un intento de limitar las ambiciones expansionistas del Brasil.

Por su parte la respuesta inmediata de Brasil fue aprovechar esa misma política para hacer que el gobierno de Paraguay protestara por la ocupación argentina de Villa Occidental, frente a Asunción. Cuando el embajador brasileño en Paraguay forzó cambios en el gobierno paraguayo, entonces el presidente ordenó reemplazar a Varela por Carlos Tejedor.

En el año 1872, Brasil procedió a firmar un tratado de límites con el Paraguay, por el que se adjudicaba todo el territorio en conflicto, y a continuación apoyó al Paraguay en su defensa contra las reclamaciones argentinas. Tejedor comenzó a partir de entonces una fuerte campaña para lograr resolver lo más pronto posible los diferendos, que llevaron a un creciente enfrentamiento con el Brasil.

Entre tanto, las relaciones con países como Chile estuvieron enfocadas básicamente en la discusión sobre los derechos de ambos países sobre la Patagonia. En el año 1874, se tomó la decisión de que un arbitraje del rey de Inglaterra solucionaría los diferendos entre ambos países.

Gabinete de ministros

En esta parte de nuestro artículo te vamos a presentar cómo estaba conformado el gabinete ministerial del entonces presidente Domingo Faustino:

  • Ministerio del Interior: Dalmacio Vélez Sársfield Uladislao Frías / 12 de octubre de 1868 – mayo de 1872 / mayo de 1872 – 12 de octubre de 1874.
  • Ministerio de Relaciones, Exteriores y Culto: Mariano Varela / 12 de octubre de 1868 al 17 de agosto de 1870 / Carlos Tejedor del 17 de agosto de 1870 al 12 de octubre de 1874.
  • Ministerio de Guerra y Marina: Martín de Gainza / 12 de octubre de 1868 al 12 de octubre de 1874.
  • Ministerio de Hacienda: José Benjamín Gorostiaga / 12 de octubre de 1868 al 13 de octubre de 1870; Luis Domínguez / 13 de octubre de 1870 al 13 de febrero de 1874; Santiago Cortínez / 13 de octubre de 1874 al 12 de octubre de 1874.
  • Ministerio de Justicia e Instrucción Pública: Nicolás Avellaneda / 12 de octubre de 1868 al 23 de noviembre de 1873; Juan Crisóstomo Albarracín / 24 de noviembre de 1873 al 12 de octubre de 1874.

Cargos posteriores

Una vez terminó su periodo como presidente de la República de Argentina, la Biografía de Sarmiento dice que él pasó el cargo al entonces su sucesor llamado Nicolás Avellaneda, hecho ocurrido en el año 1874. Luego en 1875, asumió el cargo de senador nacional por su provincia, cargo que luego abandonaría en el año 1879 para asumir por un corto periodo el ministerio de Interior del presidente Avellaneda.

Después de ello, Sarmiento ocupó el cargo de Superintendente de Escuelas durante el gobierno de Julio Argentino Roca, sin embargo renunció como consecuencia de algunas diferentes radicales que tuvo con el presidente Nicolás Avellaneda y el propio Rica. En la década de 1885, fundó en la ciudad de Buenos Aires, el diario El Censor.

Fallecimiento

La Biografía de Sarmiento reseña que en el año 1887 el escritor y político argentino Domingo Faustino Sarmiento realizó un viajar a la ciudad de la Asunción en Paraguay. Luego de eso retornó a la ciudad de Buenos Aires pero ya para ese tiempo estaba bastante anciano y con su salud un tanto deteriorada por la sordera y una insuficiencia cardiovascular y bronquial.

Un grupo de especialistas médicos pidió a Domingo Sarmiento que se alejara un tiempo de la ciudad de Buenos Aires, tomando en cuenta que para ese momento estaba vigente la temporada de invierno y ese frio no le hacía bien. Fue así como en la década de 1888, Sarmiento en compañía de su hija Faustina y sus nietos se trasladaron hasta la Asunción. Estando allí pierde la vida un 11 de septiembre de ese mismo año, a sus 77 años de edad. Los restos mortales fueron inhumados en el Cementerio de la recoleta situado en Buenos Aires.

https://www.youtube.com/watch?v=IHOonKnz1aY

Ante su tumba, Carlos Peliegrini, político argentino, sintetizó el juicio general: “Fue el cerebro más poderoso que haya producido la América”, dijo.

Obra

Para nadie es un secreto que Domingo Faustino Sarmiento está reconocido por ser uno de los más grandes escritores del continente, además se le considera uno de los prosistas más influyentes que ha tenido la República de Argentina a lo largo de su historia. Ezequiel Martínez Estrada tuvo en Sarmiento una de sus fuentes de inspiración más definidas, y lo elogió al llamarlo como el más grande prosista del habla.

El destacado Miguel de Unamuno lo llegó a describir, en cuanto al siglo XIX se refiere como «el escritor en lengua castellana más hondamente castizo que hemos tenido en el siglo pasado». Por su parte, Pedro Henríquez Ureña también logró destacar en una oportunidad lasaltas capacidades y talento que tenía Sarmiento para la escritura y dijo:

[…] tenía el ímpetu romántico pleno, la energía de la imaginación y el apasionado torrente de palabras, junto con viva percepción de los hechos y rápido fluir de pensamiento. Pero con todos esos dones no se resignaba a quedarse en mero escritor; sólo pensaba en servir a su patria argentina, a Chile, a toda la América española

Otra de las personalidades que habló de Sarmiento fue el escritor de cuentos Jorge Luis Borges, quien reconoció el carácter de altura que tenía Domingo para escribir. Sin embargo es importante decir que Borges se refirió a los constantes errores que a su criterio tenía Sarmiento para la escritura, dijo a que no había una de sus frases que no fuese corregible y que cualquier persona conocedora de letras podía observar sus errores, pero a pesar de ello dijo que la virtud de la literatura de Sarmiento quedó demostrada a través de su eficacia.

María Emma Carsuzán también habló en una ocasión a la trayectoria de Sarmiento y criticó las constantes incorrecciones que tenía la prosa de este escritor argentino. Se refirió a ellas como «prejuiciosa suposición», haciendo hincapié en la abundancia de los galicismos y la ignorancia sobre los usos castizos.

Si bien es cierto que los errores señalados van en contra del casticismo, para lograr aclarar esta prejuiciosa suposición es necesario consultar la opinión de expertos como el hablista habanero Mantilla, quién en su caso no realizó muchas correcciones desde el punto de vista gramatical a ésta edición de Domingo Sarmiento, por el contrario, quedó sorprendido al encontrar locuciones anticuadas y bien castizas.

Otros destacados personajes argentinos de la talla de Carlos Altamirano y Beatriz Sario, expresaron de la obra de Domingo Sarmiento lo siguiente:

Hay una teoría romántica del impropio a la cual los métodos de la escritura de Sarmiento no son ajenos: el movimiento, aún desordenado, de la escritura reproduce en la superficie del texto el oleaje de la inspiración, la percepción violenta e instantánea de la verdad literaria que es, a la vez, verdad histórica. También es importante destacar que en la obra literaria de Sarmiento destacan otras obras como:

Literatura

  • Mi defensa (1843)
  • Facundo o Civilización y Barbarie (1845): Ésta obra trata sobre el caudillo riojano Facundo Quiroga y las diferencias entre los federales y unitarios. Es una descripción de la vida social y política de Argentina que tiene alcances sociológicos e históricos debido a que ofrece en él una explicación sociológica del país fundada en el conflicto entre la civilización y la barbarie, personificadas respectivamente en los medios urbano y rural.
  • Vida de Aldao (1845)
  • Método gradual de enseñar a leer el castellano (1845)
  • Viajes por África, Europa y América (1849) Autobiográfica.
  • De la educación popular (1849)
  • Argirópolis (1850)
  • Recuerdos de provincia (1850) Autobiografía
  • Campaña del Ejército Grande (1852)
  • Las ciento y una (1853): Serie de epístolas dirigidas a Juan Bautista Alberdi
  • Comentario a la Constitución de la Confederación Argentina (1853)
  • Memoria sobre educación común (1856)
  • El Chacho (1865): Sobre el caudillo riojano Ángel Vicente Peñaloza
  • Las escuelas, bases de la prosperidad (1866)
  • La infancia y educación de Abraham Lincoln (1873)
  • Conflicto y armonías de las razas en América (1884): En esta obra desarrolla una concepción semejante a la de Facundo, pero encarada desde el punto de vista étnico. Su primer tomo es de 1884 y el segundo, póstumo, que según su autor es «Facundo llegado a la vejez».
  • Vida de Dominguito (1886): Obra enfocada en la vida de su hijo adoptivo, muerto en la Guerra de la Triple Alianza.

Ciencia

No queda duda del altísimo aporte que realizó Domingo Sarmiento al mundo del saber y de la ciencia, dado a que él está considerado como uno de los más grandes personajes que aportó al profeso científico de su país a través de sus iniciativas en cuanto a la enseñanza y a la formación de centros científicos y culturales en el país.

El objetivo de Domingo Sarmiento referente a la divulgación de las ciencias occidentales en un país constituido como lo estaba para la época Argentina en el mundo de la ciencias, era la de establecer un consolidado sistema científico independiente, apoyado por los aportes de las más avanzadas ideas de la ciencia provenientes de Europa.

Estando al frente del ministerio de Instrucción Pública de la Provincia de Buenos Aires, arribó al país el reconocido científico Germán Burmeister. Cuando éste era director del Museo de Buenos Aires, y en cumplimiento de una ley de 1869, Sarmiento le encomendó las gestiones para agregar un total de veinte profesores europeos para la enseñanza de ciencias exactas y naturales en la Universidad de Córdoba.

En la República de Argentina existían las dos posturales que a nivel del mundo se enfrentaban en el campo de las ciencias naturales estaban representadas en su momento por Florentino Ameghino, del bando del evolucionismo, mientras que del bando del creacionismo resaltaba Burmeister. Sarmiento, a pesar de que Burmeister era un científico de valor en Europa, no dudó en apoyar los lineamientos de Ameghino, del cual decía en 1881:

Un paisano de Mercedes, Florentino Ameghino, que nadie conoce y es el único sabio argentino (…) que reconoce la Europa. Su apoyo lo convirtió en el primer científico argentino de relevancia internacional.

Estando como representa de Argentina en los Estados Unidos, Domingo Sarmiento pudo lograr que el astrónomo Benjamín Apthorp Gould aceptara viajar a la República de Argentina con el objetivo de crear un observatorio astronómico en ese país. Cuando el destacado astrónomo piso suelo argentino, Sarmiento ya estaba frente a la presidencia y había creado el Observatorio Astronómico de Córdoba.

Éste Observatorio adquirió en aquella época relevancia internacional. También a Sarmiento y Gould se deben la iniciación de los estudios de meteorología en la República de Argentina al crearse, en el año 1872, la Oficina Meteorológica Nacional que funcionó, hasta la década de 1884, en Córdoba y luego se mudó a la ciudad de Buenos Aires.

Otra de las grandes cosas que realizó Domingo Sarmiento desde el área de la ciencia y según la Biografía de Sarmiento fue exaltar siempre la figura del médico y paleontólogo aficionado Francisco Javier Muñiz. Según una anécdota parece que el fútbol también le debe su impulso. De hecho, Alexander Hutton, considerado padre fundador del fútbol en Argentina, y a la sazón.

Rector del High School English, al pedirle permiso a Domingo Sarmiento para enseñar el deporte de la pelota entre sus estudiantes y ante aquella solicitó, recibió la siguiente respuesta: Que aprendan, mi amigo, a las patadas pero que aprendan.

Domingo Sarmiento además destacó por siempre mostrar su defensa en cuanto a la educación de la mujer a la par de la del varón. Mantuvo una fuerte amistad con Juana Manso, a quien consideró en una ocasión como la única persona en todo el continente americano que había logrado interpretar su plan de educación. En una carta dirigida a ella, la saludó por el restablecimiento de los Anales de la Educación.

Además en dicho escrito también expresó sus felicitaciones al gobierno de la República de Argentina por esa decisión y también aseveró que la mujer, por su instinto maternal, es el ser idóneo para encargarse de la educación infantil.

Innovación sobre el aprendizaje de la lectura

Estando en su etapa de exilio en Chile, la Biografía de Sarmiento dice que él  participó de manera activa en diversas actividades culturales y educativas. Una de sus más destacadas ocupaciones consistió en formar un sistema de aprendizaje de lectura moderno, que no obligase a estudiar de memoria sílabas aisladas como se acostumbraba en ese entonces, sino un método con fundamento pedagógico y una metodología progresiva.

Fue de esa manera que Domingo Sarmiento procedió a publicar su famoso “Método de lectura gradual”, una publicación que se dio en el año 1849 en la ciudad de Santiago de Chile. En él aseguraba que los antiguos silabarios habían malogrado los potenciales beneficios del método lancasteriano y agregó consejos para “hacer más natural e intuitivo el aprendizaje”, como simplificar el nombre de las consonantes.

Ejemplo de ello, y tomando en cuento el sistema planteado por Sarmiento, la “m” se llamaba “me” en vez de “eme”. Se dejaba entre los contenidos finales el uso de las que llamaba “letras inútiles o convencionales” tales como la “h” o la “u” puesta después de la “q” y el reemplazo de la “y” por la “i”.

Masonería

El 31 de julio del año 1854 dice la Biografía de Sarmiento que este escritor se inició en el mundo de la masonería, en la Logia Unión Fraternal de Valparaíso en Chile, cuando un grupo de intelectuales chilenos funda una logia llamada “Unión Fraternal”. En esa logia se inició Sarmiento junto a sus compatriotas Manuel Moreno y Domingo Rodríguez Peña.

Cuando regresó a la República de Argentina y estando convencido de que la masonería es una escuela ideal para la perfectibilidad humana, continuó sus labores masónicos, fundando junto a otros catorce masones, el 29 de diciembre de 1855, la “Logia Unión del Plata N° 1, destacándose entre sus miembros personalidades como: Miguel Valencia, abogado y legislador.

También Ricardo Lavalle, Presidente de la Legislatura y de la Bolsa de Comercio; Santiago Rufino Albarracín, Ministro de Guerra y Marina; Federico Álvarez de Toledo Bedoya, estanciero y fundador de la Sociedad Rural y Carlos Casares, gobernador de la ciudad de Buenos Aires.

La formación de las logias Confraternidad Argentina N° 2; Consuelo del Infortunio N° 3; Tolerancia N° 4; Regeneración N° 5; Lealtad N° 6 y Constancia N°7, precedieron en el año 1857 a la fundación del Gran Oriente Masónico para la República de Argentina, presidido por el Dr. José Roque Pérez. Marco en el cual, el 21 de julio de 1860 se realizó una tenida histórica, presidida por el Gran Maestre Dr. José Roque Pérez.

De esa idea también participaron el Presidente de la República de Argentina, Santiago Derqui, el general Bartolomé Miltre, el gobernador de la Provincia de Entre Ríos, Justo José de Urquiza y Domingo Faustino Sarmiento. Durante muchos años la labor de Sarmiento en la masonería continúo siendo de gran importancia.

Domingo Sarmiento recibió el grado 33°, el máximo escalafón del rito escocés antiguo. Además fue aceptado el 18 de julio de 1860, y el más alto cargo se lo entregó el Supremo Consejo Grado 33 para la República Argentina. En la década de 1864, cuando fue nombrado embajador argentino ante los Estados Unidos, Sarmiento recibió la representación de la Masonería Argentina ante las Grandes Logias y Supremos Consejos del exterior, con la facultad de celebrar tratados de amistad.

Esa labor permitió a Domingo Sarmiento vincularse a destacadas personalidades públicas masónicas, entre las que se destacaba el vicepresidente de Abraham Lincoln, y luego de su muerte presidente norteamericano, Andrew Johnson. También es importante destacar que Domingo Sarmiento se apartó de las filas de la masonería en dos ocasiones. La primera oportunidad que renunció fue después de asumir como presidente de la República de Argentina en el año 1868.

Su primera renuncia a la masonería fue confirmada por el mismo Domingo Sarmiento en uno de sus discursos dado, luego de asumir oficialmente la presidente de la República de Argentina al priorizar el gobierno general. En esa ocasión expresó: «Un hombre público no lleva al gobierno sus propias y privadas convicciones para hacerlas ley y regla del Estado.»

También en un banquete masónico de 1868, declaró:

Al manifestar mi profunda gratitud por el sentimiento que nos reúne aquí hoy día, para darme pública muestra de simpatías, me creo en el deber de expresar francamente mi respeto, mi adhesión a los vínculos que nos reúnen a todos en nuestra sociedad de hermanos.

Llamado por el voto de los pueblos a desempeñar la primera magistratura de una República, que es por mayoría de culto católico, necesito tranquilizar a los timoratos que ven en nuestra institución una amenaza a las creencias religiosas. Si la masonería ha sido instituida para destruir el culto católico, desde ahora declaro que yo no soy masón.

Declaro, además, que habiendo sido elevado a los más altos grados conjuntamente con mis hermanos los generales Mitre y Urquiza, por el voto unánime del Consejo de Venerables Hermanos, si tales designios se ocultan, aun a los más altos grados de la masonería, esta es la ocasión de manifestar que…

…o hemos sido engañados miserablemente, o no existen tales designios, ni tales propósitos. Y yo afirmo solemnemente, que no existen, porque no han podido existir, porque los desmiente la composición misma de esta grande y universal confraternidad. (…)

Hechas estas manifestaciones, para que no se crea que disimulo mis creencias, tengo el deber de anunciar a mis hermanos, que de hoy en adelante, me considero desligado de toda práctica o sujeción a estas sociedades.

Llamado a desempeñar altas funciones públicas, ningún motivo personal ha de desviarme del cumplimiento de los deberes que me son impuestos; simple ciudadano, volveré un día a ayudaros en vuestras filantrópicas tareas, esperando desde ahora que por los beneficios hechos, habréis continuado conquistando la estimación pública.

Y por vuestra abstención de tomar como corporación parte de las cuestiones políticas o religiosas que concurrieren, logréis disipar las preocupaciones de los que por no conocer vuestros estatutos, no os consideran como el más firme apoyo de los buenos gobiernos, el más saludable ejemplo de la práctica de las virtudes cristianas, y los más caritativos amigos del que sufre.

Luego de ese primer retiro de las filas masónicas, Domingo Faustino Sarmiento retornó a la actividad masónica en la década de 1874, como lo confirman las planchas que se encuentran en el Archivo del Histórico Recinto de la Masonería del Gran Oriente Masónico Argentino, en Capital Federal, donde aparece reflejado su nombre.

El día 18 de abril del año 1882 se aplicó a la “Logia Obediencia de la Ley N° 13”. En ese mismo año, Sarmiento asumió como Gran Maestre de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones para el periodo 1882-1885. El 12 de mayo aceptó su designación para el cargo, siendo acompañado por Leandro Alem, luego fundador de la Unión Cívica de la Juventud, quien ocupó el cargo de Pro Gran Maestre.

Un año después, Domingo Sarmiento decidió renunciar al importante cargo, específicamente el 15 de septiembre de 1883, siendo reemplazado por Alem. Esta segunda renuncia habría ocurrido especialmente por algunos problemas de salud, o bien, en otro contexto, porque hubo diferencias marcadas en el aspecto ideológico dentro de la misma logia. El conflicto resulta bastante complicado de desentrañar, porque todo se mantuvo en completo secreto. Habría tenido que ver con el apoyo de Domingo Sarmiento a la ley de educación universal, laica y gratuita.

Después de que Domingo Sarmienta lograra hacerse con el cargo de Gran Maestre de la Masonería Argentina, específicamente en el año 1882, también estuvo al frente de la Superintendencia de Consejo Escolar, llegando a caer en marcadas discusiones con diferentes miembros que respondían a la línea conservadora católica, liderada en su momento por el ministro de Instrucción Pública, Culto y Justicia, Manuel Pizarro.

Luego el entonces presidente Julio Argentino Rica ordenó de manera arbitraria la destitución de su cargo de Domingo Sarmiento, pasando así a hacerse cargo de la redacción del periódico El Nacional. Estando al frente de esa tribuna, se encargó de luchar fuertemente contra el roquismo, no solo denunciando su maniobra de concentración de poder, sino a favor de la implementación de la educación común laica, en respuesta al permanente contra el sector ultramontano militante que presentaba su órgano de prensa combativa en La Unión.

Su paso por el Gran Maestre debió haber durado máximo hasta la década de 1885, no obstante, en el mes de septiembre de 1883, Domingo Sarmiento decide renunciar a su cargo. La renuncia en esta oportunidad se habría iniciado con la contestación pública que Sarmiento dio al Presidente del Club Liberal, quien a través de la prensa lo había convocado como Gran Maestre de la Masonería a participar en una actividad especial.

Estabábamos hablando de la manifestación que se encontraba bajo preparación y que se tenía pensado efectuarse el día 16 de septiembre del año 1883 en respaldo de la enseñanza laica, además solicitó que procediera de manera rápida para que concurrieran en ella las logias de su obediencia.

Durante la temporada de invierno del año 1888, Domingo Sarmiento se traslada al clima cálido del Paraguay junto a Aurella Vélez, la hija de Damacio Vélez Sarsfield, el autor del Código Civil, quien fue además su compañera durante los últimos años de su vida. Fue allí donde murió, específicamente el 11 de septiembre de 1888, negándose a recibir asistencia religiosa, y ordenando la no concurrencia de un sacerdote a su lecho postrero.

Por su parte la masonería instalada en ese país le rindió honores. Cuando sus restos fueron trasladados a la Argentina, sucedió igualmente de parte de la masonería argentina.

Un hombre polémico

Para nadie es un secreto que la Biografía de Sarmiento lo reseña como uno de los más grandes representantes y figuras argentinas del siglo XIX, sin embargo estudiando la Biografía de Sarmiento podemos decir que su vida no se encuentra alejada de las polémicas y los escándalos y de eso precisamente hablaremos en esta parte de nuestro artículo.

Durante aproximadamente más de cincuenta años, Domingo Sarmiento realizó importantes escritos y artículos, cuya última recopilación insumió cincuenta y tres tomos y más de quince mil páginas. Esas obras contienen algunos pasajes contradictorios y otros de notable violencia verbal, un recurso usado por sus contemporáneos.

A la par de su impulso al desarrollo del país, se señalan la crueldad de las tropas nacionales bajo sus órdenes en la represión de las rebeliones de los últimos caudillos, por ejemplo el asesinato del General Ángel Vicente Peñaloza, y las levas forzosas de gauchos para luchar contra los indígenas. Al mismo tiempo se le cuestiona su posición en relación a la Patagonia, poniendo en duda la soberanía argentina sobre dicha región.

No obstante, es importante aclarar que dicha posición respecto a la Patagonia no fue sostenida posteriormente por el sanjuanino debido a que en una carta publicada el 15 de febrero de 1881, un mes después de la entrada de las tropas chilenas a Lima, aconsejaba a Don José Manuel Balmaceda lo siguiente:

He debido esperar para contestarle, que el rumor de las batallas cese; que los actores cuenten todas las escenas del gran drama, para darle a Ud. mi opinión sobre la política que debe seguir Chile después de su grande victoria en el Pacífico:

Negarse la entrada en el Atlántico y tener el coraje de no tener razón en Magallanes ni Patagonia, so pena de constituir un estado desde Tarapacá hasta Santa Cruz, con mil quinientas leguas de largo, sin ancho apreciable, tres repúblicas y dos mares a guardar.

Otra de las polémicas que rodeó la vida de Domingo Faustino Sarmiento fue su postura en cuanto a los aborígenes, a los gauchos y a los judíos. En relación a los gauchos, señala José Ignacio García Hamilton que:

La palabra «gaucho» en el siglo XIX tenía un significado distinto del actual. Cuando Sarmiento le dice a Mitre «no ahorre sangre de gauchos, es lo único que tienen de humano», está hablando de Urquiza, es decir, de un empresario y ganadero muy rico.

Gaucho quería decir marginal, delincuente o, políticamente, intolerante. Por eso a Rosas y a Urquiza les decían gauchos en este último sentido, es decir, caudillos bárbaros, que no permitían el disenso.

En cuando a los aborígenes, se ha revelado las diferentes facetas de la posición que mostró Domingo Sarmiento ante los indígenas americanos y se ha corregido en lo posible la opinión bastante difundida entre los americanistas de que sentía odio hacia el indio y deseaba su total exterminio.

Es por esa razón que se dice que Sarmiento mostró “dos posiciones frente a los indios”, englobándolos en los que estaban en estado salvaje y los otros que habían sido asimilados a las ciudades, o sea, a la civilización. Mientras que a los primeros, que eran los que efectuaban los malones, los llamó “salvajes” u “hordas salvajes”, mostró simpatía por aquellos que se habían asimilado a la civilización. También vale la pena destacar que la Biografía de Sarmiento nos indica que éste argentino mostró un interés etnográfico y arqueológico por el indio:

El enemigo de Sarmiento no fue el indio americano, sino el pesado lastre que dejó la colonización española, algunos de cuyos elementos involuntarios fueron el indio sobreviviente y el mestizo, con los estigmas que dejó en ellos la colonización.

Los inconvenientes de la relación con los indios se venían presentando incluso desde la época hispánica y había continuado durante toda la época patria y durante la Organización Nacional. Recordemos que los malones asolaban no solo la frontera sino que regularmente atacaban tanto a las áreas rurales como a los pueblos y durante la presidente de Sarmiento era uno de los principales temas que se hablaba por parte de la opinión pública del país.

En el mes de junio de 1870, el cacique mapuche Califucurá reunió entre 3500 a 6000 guerreros y produjo un nuevo gran malón que atacó y arrasó Tres Arroyos continuando hacia Bahía Blanca, en donde mató a cincuenta criollas, se llevó a numerosas cautivas y se robó a 80 mil cabezas de ganado. Dos años más tarde, en 1872, Calfucurá se puso otra vez al frente de ocho mil lanzas.

En esa oportunidad decidió emprender otro malón que se encargó de saquear los pueblos de Veinticinco de Mayo, Alvear y nueve de Julio y dejó aproximadamente unos 300 civiles fallecidos, más de 500 cautivos y entre 150 y 200 mil cabezas de ganado robadas. Ante eso, Domingo Sarmiento organizó una expedición punitiva al mando del experimentado general Ignacio Rivas.

A esta expedición organizada por Sarmiento, se le sumó un importante número de indios aliados como los borogas, pampas y ranqueles del cacique Catriel. Esta fuerza combinada – Ejército Argentino e indígena – logró derrotar a Calfucurá en la llamada Batalla de San Carlos de Bolívar la cual tuvo lugar el día 11 de marzo del año 1872.

En la década de 1873 se anunció el fallecimiento del cacique Calfucurá, escenario que fue aprovechado por el gobierno para vencer nuevamente a sus guerreros, capturando Atreucó, uno de los principales campamentos del fallecido cacique. Recién durante la presidencia de su sucesor, Nicolás Avellaneda, la cuestión del indio culminaría con la conquista del Desierto llevada a cabo por el general Julio Argentino Roca.

Homenajes

En esta parte de nuestro artículo hablaremos acerca de algunos de los principales homenajes que recibió el destacado personaje argentino Domingo Faustino Sarmiento a lo largo de sus años como escritor y político, recordando que fue considerado uno de los más grandes personajes de ese país y con alto reconocimiento en todo el continente americano. La Biografía de Sarmiento destaca algunos homenajes realizado a él, cómo:

Día del Maestro

En el año 1943, en el marco de la primera conferencia interamericana de la educación, reunida en Panamá, estableció como Día Panamericano del Maestro en las Américas al 11 de septiembre en homenaje precisamente al entonces fallecido Domingo Faustino Sarmiento:

Considerando: que es actividad fundamental de la Escuela la educación de los sentimientos, por cuyo motivo no debe olvidarse que entre ellos figura en primer plano la gratitud y devoción debidas al maestro de la escuela primaria.

Que su abnegación y sacrificio guía los primeros pasos de nuestras generaciones y orienta el porvenir espiritual y cultural de nuestros pueblos; que ninguna fecha ha des ser más oportuna para celebrar el día del maestro que el 11 de septiembre, día que pasó a la inmortalidad, el año 1888, el prócer argentino Domingo Faustino Sarmiento.”

Museos

En la actualidad se tiene conocimiento acerca de tres museos que están dedicados especialmente al escritor y político argentino Domingo Faustino Sarmiento, dos de estos museos en su momento funcionario como lugar de residencia del recordado escritor:

  • Su Casa natal situada en la Ciudad de San Juan, levantada por el trabajo de su madre. Fue empleada por Domingo Sarmiento como residencia y casa de gobierno durante su gestión como gobernador.
  • La Casa Museo Sarmiento, la cual se encuentra ubicada en la sección de islas de Tigre, en la provincia de Buenos Aires, situada sobre el Río Sarmiento y que funcionaba como museo y biblioteca.

Hablando acerca de la Casa Museo Sarmiento vale la pensa mencionar que ésta fue usada en su momento como casa de recreo por parte del mismo Sarmiento. Los historiadores indican que el escritor argentino se convirtió en uno de los primeros en adquirir un terreno en el sector isleño, hecho que ocurrió cerca de la década de 1855. Además, Sarmiento se conoció por ser uno de los líderes y promotores de la colonización de esa zona. Lo hizo publicando diversos artículos en defensa de las ventajas de explotar dicha zona.

  • El Museo Histórico Sarmiento el cual se encuentra situado en el barrio porteño de Belgrano, específicamente en el edificio donde alguna vez funcionó de manera temporal como sede del gobierno nacional, antes de que sea declarada Capital Federal. En este museo las personas puede observar parte de la colección de objetos más importantes dedicadas a Sarmiento, entre ellos, el célebre retrato que le hizo su nieta Eugenia Belín.
  • La última casa que tuvo Sarmiento en la ciudad de Buenos Aires, donde vivió entre los años 1875 y 1888, es hoy en día la sede de la Casa de la Provincia de San Juan, por lo que a pesar de no ser un espacio dedicado propiamente a la vida de Domingo Sarmiento, permanece abierta para el disfrute del público en general.

Monumento funerario

La Biografía de Sarmiento dice que a comienzos del siglo XX se construyó sobre la tumba donde reposan los restos mortales del escritor y político argentino Domingo Faustino Sarmiento, situada en el Cementerio de la Recoleta, un monumento funerario en su honor. El importante diario La Nación, en su edición del día 19 de junio de 1999, tituló de la siguiente manera:

Monumento a Sarmiento. Nombramiento de la comisión ejecutiva: En la reunión celebrada ayer por los iniciadores de la erección del monumento a Sarmiento. En la tumba que guarda sus restos en el cementerio Norte, quedó definitivamente constituida la comisión ejecutiva de los trabajos a realizarse para dar práctica a la iniciativa. Hoy se organizarán las comisiones provinciales y mañana se darán a publicidad. 

La comisión ejecutiva ha quedado compuesta de la siguiente manera: presidentes honorarios: teniente general Bartolomé Mitre, Dr. Carlos Tejedor, señor José Posse, Dr. Mariano Varela, presidente: Rafael A. Cobo, vice presidente: Eustaquio Díaz Velez, vice presidente 2° general Manuel Campos (…)»

Monumentos

Es importante destacar que a lo largo de la historia han sido diversos los monumentos que se han construido en Argentina para homenajear la vida y obra del recordado escritor y político Domingo Faustino Sarmiento, considerado como uno de los personajes más emblemáticos de ese país. La mayoría de estos monumentos han sido levantados en su país natal, Argentina, pero también existen otros en el exterior.

Entre los principales y más importantes monumentos levantados en honor a Domingo Faustino Sarmiento y según la Biografía de Sarmiento, está el “Monumento a Sarmiento” el cual se encuentra ubicado en el Parque Tres de Febrero, en la ciudad de Buenos Aires Argentina. Se trata de una estatua en bronce que fue realizada por el célebre escultor francés Auguste Rodin y el conocido altorrelieve Ofrenda floral a Sarmiento, obra del francés Émile Peynot, en El Rosedal de Buenos Aires.

El monumento “Ofrenda floral a Sarmiento” se podría considerar como uno de los más importantes y emblemáticos monumentos levantados para homenajear la vida y trayectoria del escritor y político argentino, Domingo Faustino Sarmiento. Se trata de un alto relieve sobre mármol que fue realizado en la década de 1915 por parte del francés Émile Peynot que representa al famoso estadista Sarmiento recibiendo flores de un grupo de niños.

“Ofrenda floral a Sarmiento” se inauguró por primera vez en el año 1938 en El Rosedal del Parque 3 de Febrero en la ciudad de Buenos Aires en la República de Argentina. Desde el primer día en que fue abierto al público, se ha caracterizado por recibir una gran cantidad de visitantes, no solo argentinos sino de otros países del continente. Se trata de un lugar acogedor para conocer parte de la historia de vida de Domingo Faustino Sarmiento.

Estudiando un poco la historia de éste monumento, podríamos decir que la obra realizada en 1915 por Émile Edmond Peynot, se inauguró el día 9 de septiembre de 1938 gracias a la donación que realizó la Comisión Pro Mausoleo a Sarmiento, que la había adquirido con la idea de usarla en u mausoleo a Sarmiento que iba a reemplazarse en el Parque Chacabuco.

Como hecho histórico vale la pena destacar que desde el primer momento en que fue inaugurado por las autoridades, el monumento “Ofrenda floral a Sarmiento” recibió diferentes atentados, como bombas de alquitrán, inscripciones y hasta la voladura de la parte posterior de la cabeza de Domingo Sarmiento mediante un explosivo.

Tomando en cuenta cada uno de estos atentados, en el año 1987, de tomó la decisión de retirarla para comenzar un proceso de restauración a manos del escultor Blas S. Gurrieri. La cabeza de Domingo Faustino Sarmiento  fue entonces reproducida en mármol por el escultor Noé Da Prato. Recién en 1997, la escultura de 18 toneladas fue vuelta a poner en su lugar.

De acuerdo a muchos historiadores, ésta está considerada como la obra preferida en la ciudad de Buenos Aires cuando se trata de hacerle homenajes al prócer, debido a que el otro monumento realizado por Auguste Rodín, que también se encuentra situado en el parque, ha sido duramente criticado por la poca similitud física que guarda con el gran escritor, político y estadista argentino.

Analizando la elaboración de ésta obra, es importante señalar que se trata de un alto rrelieve que fue realizado en mármol de Carrara en el que se observa a Domingo Faustino Sarmiento sentado, con semblante pensativo, mientras un grupo de varios niños lo homenajea entregándole un conjunto de flores. Una placa que se ubica en el piso dice lo siguiente: “El pueblo y el gobierno de Chile al gran pensador de América” La “Ofrenda Floral a Sarmiento” .

Se encuentra emplazada donde finaliza el camino de la Glorieta del Rosedal y para protegerla de los ataques vandálicos se le ha construido una reja protectora. En el caso del Monumento a Sarmiento, obra del célebre Augusto Rodin, se podría considerar como una de las construcciones más polémicas realizadas en honor a Sarmiento, debido principalmente al poco parecido que existe, según los críticos, entre la estatua y el escritor argentino.

Los críticos señalan a Auguste Rodín de no haberle dedicado el suficiente tiempo al trabajo y sacó un Sarmiento que no se le parecía en nada al verdadero.

Pero también están aquellos que defienden el trabajo realizado por el escultor Augusto Rodin y quienes aseguran que se tomó muy enserio el trabajo, y el resultado final fue mostrar a un Domingo Sarmiento que él concebía de esa manera, sumándose así a una gran polémica que ha perdurado en el tiempo. Lo cierto es que se trata de un bonito monumento realizado con mucho esfuerzo en honor al destacado escritor.

La Biografía de Sarmiento también dice que otro de los monumentos de mayor importancia que existen en la República de Argentina en honor a Domingo Faustino Sarmiento es el que se encuentra situado en la plaza principal de la ciudad de San Juan, ciudad natal del recordado escritor y político argentino.

En esta plaza se ubica uno de los monumentos más importantes de la ciudad: El monumento a Domingo Faustino Sarmiento, rodeado de niños escolares.

Éste destacado y ampliamente visitado monumento fue renovado en el año 2010 en el marco de los festejos del bicentenario argentino. Se podría considerar como uno de los espacios públicos más importantes que pueden ser visitados por los habitantes y turistas que llegan a la ciudad de San Juan. Otros de los monumentos creados en honor a Domingo Faustino Sarmiento son:

  • Busto en el pueblo de Lucio Vicente López, Argentina
  • Monumento en Lima, Perú; fue donado por la ciudad de Buenos Aires
  • Monumento en Boston, Estados Unidos.
  • Ladrillos de la primera escuela que fundó en la provincia de Buenos Aires, Argentina.
  • Monumento en la ciudad de Tigre, Argentina.
  • Busto en la localidad de Villa San Agustín, en Valle Fértil, San Juan Argentina
  • Retrato esculpido en la Sierra de Marquesado, en San Juan
  • Monumento a Sarmiento en Caucete, San Juan.
  • Monumento en Boston, Massachusetts

Papel moneda

Otro bonito homenaje realizado al político Domingo Sarmiento por parte del Estado Argentino y que aparece en la Biografía de Sarmiento fue la colección de su imagen en los billetes de 100 australes (1985-1992) y el de 50 pesos de curso legal. En el año 2014 se creó un billete con la figura del gaucho Rivero y las islas Malvinas del mismo valor, y en el año 2018 se creó otro con la figura del cóndor andino de la serie “Animales autóctonos de Argentina” con los que coexiste.

Himnos

Hasta la fecha se conocen exactamente dos himnos creados en honor al político y escritor argentino Domingo Faustino Sarmiento, según la misma Biografía de Sarmiento. Hablemos primeramente sobre el primer himno, el cual fue creado por Segundino Navarro, con música de Francisco Colecchia, mientras que el segundo fue creado por Leopoldo Corretjer. El creado por Navarro es entonado en la provincia de San Juan, mientras que el de Corretjer es escuchado en el resto del país.

No obstante, es importante decir que consta como antecedente que en una ceremonia efectuada en Barracas a mediados del año 1900 por unos 1200 alumnos de las once escuelas del Distrito 8 ° de la Ciudad de Buenos Aires, presidio por Benito Carrasco, primer homenaje infantil a Sarmiento, se ejecutó un himno en su honor compuesto por un profesos de música apellidado Rolón y con letra de B. V. Charras.

Notas

Existen muchos datos relevantes relacionados con la vida de Domingo Faustino que podemos notar en la Biografía de Sarmiento, por ejemplo la mayoría de las fuentes aseguran que nació el día 15 de febrero, una fecha que él mismo aprobaba. Sin embargo, fue bautizado el día 15, y el teniente de cura que lo bautizó anotó su bautismo con el siguiente texto: “Yo, el teniente de cura, puse óleo y crisma a Faustino Valentín, de un día, legítimo de don José Clemente Sarmiento y doña Paula Albarracín”:

De aquella cita escrita por el teniente de cura, muchos autores deducen que nació realmente el día 14. Por otro lado, otros autores interpretan que “de un día” se refieren a nacido en el mismo día.

Lugares emblemáticos 

En esta parte de nuestro artículo vamos a conocer dos lugares emblemáticos relacionados con la historia de vida del recordado escritor y político de origen argentino como lo fue Domingo Faustino, de acuerdo a lo que publica la Biografía de Sarmiento. Estaremos hablando en primer lugar sobre la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento y luego haremos referencia a uno de los periódicos fundados por éste personajes.

Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento

La Biografía de Sarmiento habla también de un lugar conocido como La Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento, considerado como el Primer Monumento Histórico Nacional de acuerdo a la ley Nacional N° 7062 el 7 de septiembre de 1910, es uno de los lugares más emblemáticos relacionados con el político argentino. Ésta casa abrió sus puertas por primera vez el 4 de abril del año 1911, en esa oportunidad como Museo Casa Natal de Sarmiento en la ciudad de San Juan.

De acuerdo a la Biografía de Sarmiento, se trata de una casa de estilo colonial la cual fue levantada con esmero y dedicación por parte de Doña Paula Albarracín de Sarmiento quien fue la madre del recordado escritor argentino. En la zona del solar, heredado de sus padres, se alzaba una gran higuera bajo la cual instaló su rústico telar, en el que trabajaba incansablemente, mientras vigilaba a los peones y albañiles que construían la vivienda.

A este grupo de albañiles encargados de construir la casa les pagaba cada semana con el dinero obtenido por sus hilados. En cuanto a los materiales de construcción que se emplearon para la edificación de este inmueble son los típicos que se empleaban durante esa época: muros de tapial y adobes, techos de caña apoyados sobre rollizos de álamos cubiertos de barro y paja sus pisos de tierra apisonada.

Es importante recordar que, según la Biografía de Sarmiento, la señora Paula Albarracín contrajo matrimonio con José Clemente Sarmiento. De dicha unión sentimental pudieron nacer un total de quince hijos, de los cuales solo cinco de ellos lograron llegar a la edad adulta: Paula (1803), Vicenta Bienvenida (1804), Domingo Faustino (1811), María del Rosario (1812) y Procesa del Carmen (1818).

Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento

Con el pasar de los años, ésta vivienda, como es normal en la mayoría de los casos, fue presentando algunas modificaciones atendiendo a las necesidades de la propia familia. La Biografía de Sarmiento dice que en la década de 1862, Domingo Faustino llega a ocupar el puesto de Gobernador de la Provincia de San Juan y comenzó a usar ésta vivienda como gobernación, adquiriendo el tamaño y la forma con que se conserva hoy en día.

Estudiando un poco la historia de la provincia podemos decir que en el año 1944 San Juan fue víctima de un fuerte terremoto que pudo destruir casi la totalidad de las casas construidas en la localidad. En la actualidad la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento conserva sus paredes originales, las que fueron consolidadas (sector sur de la casa).

El área norte de casa es importante mencionar que fue utilizada en su oportunidad como la sede de la gobernación, mientras Sarmiento estaba frente a ese cargo. Durante ese periodo la casa se vio fuertemente atacada en cuanto a su infraestructura, por lo que se vieron en la necesidad de llevar la vivienda a una etapa de restauración, manteniendo el diseño original de la misma.

De acuerdo a la Biografía de Sarmiento, dentro de los espacios de ésta vivienda actualmente se tiene la finalidad de impulsar la investigación y la promoción de todo lo que tiene que ver con la vida y obra del destacado argentino, manteniendo el contexto histórico y social. Se emplean diferentes herramientas como proyectos educativos y técnicas de aprendizajes para dar a conocer de una mejor manera el legado de Sarmiento.

En cuanto a la historia de la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento debemos recordar que en la década de 1910, se promulgó una Ley Nacional por la cual ésta vivienda pasó a convertirse en el primer Monumento Histórico Nacional a fin de resguardar el lugar donde nació el destacado educador, escritor y político Domingo Sarmiento, y se crea al año siguiente un museo y una biblioteca.

La Biografía de Sarmiento nos revela que la finalidad de haber creado éste tipo de museo fue en realidad doble, por un lado se tiene el objetivo fundamental de conservar el patrimonio edificio, sin embargo para se busca proteger todo el patrimonio que se esconde dentro de sus espacios. Se resalta básicamente todo lo que tiene que ver con la vida y obra de Sarmiento.

homenaje a sarmiento

Hoy en día la casa se encuentra situada en pleno centro de la Ciudad de San Juan y la misma fue construida en lo que en su momento era el Barrio El Carrascal (entre finales del siglo XVIII y principios del XIX). Con su frente en el número 21 de la calle que lleva el nombre de Domingo Sarmiento, en su acceso se ha recreado una calle adoquinada.

Una de las primeras cosas que tienen la oportunidad de disfrutar los visitantes una vez que están en el ingreso principal de la casa es la puerta antigua del algarrobo y un zaguán en arco. Desde allí se puede iniciar un recorrido corto que te llevará hasta el primer patio de la casa, espacio emblemático por ser el lugar donde Doña Paula Albarracín, la madre de Domingo, tejía en su telar.

La Biografía de Sarmiento señala que La Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento se ha convertido en uno de los espacios más emblemáticos y visitados en la Provincia de San Juan en la República de Argentina. De acuerdo a cifras oficiales, cada año se convoca a más de 60 mil visitantes, en su mayoría provenientes de lugares como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el sur argentino, aunque también llegan visitantes de diversos países del continente.

Según explican algunos estudiosos del turismo, es un buen lugar para conocer de historia y cultura. El mes donde se registra el mayor número de visitantes es el mes de septiembre, debido a que precisamente es ese el mes Sarmientino. Cada uno de los visitantes son acompañados por guías que van explicando, durante el recorrido por las instalaciones, el valor de los espacios y objetos que allí se ubican.

Si estás próximo a viajar a la República de Argentina, específicamente a la Provincia de San Juan, de debes dejar de visitar la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento, un lugar donde no solo podrás conocer de la historia de este emblemático escritor argentino, sino que además tendrás la oportunidad de entrar en contacto con parte de sus objetos y pertenencias.

El Zonda

En esta parte de nuestro artículo haremos mención a uno de los periódicos de mayor importancia que existieron en la provincia de San Juan y que están relacionados directamente con la vida de Domingo Faustino Sarmiento. Estamos hablando sobre “El Zonda” que según la Biografía de Sarmiento, fue un periódico de la provincia de San Juan de corte liberal y unitario editado en su momento por el escritor Domingo Sarmiento durante el año 1839, durante la gobernación de Nazario Benavidez.

De acuerdo a la Biografía de Sarmiento se indica que en la década de 1862, éste periódico de nombre El Zonda se volvió a editar, ésta vez durante el periodo de gobierno de Sarmiento frente a la gobernación de San Juan. Después de eso, en 1839, familiares de Sarmiento, entre ellos su hermana y tía, fueron a hablar con el gobernador de la provincia, General Nazario Benavidez con el intención de converserlo para que autorizada el regreso de Sarmiento a San Juan, lugar de donde había sido exiliado.

Luego de dicha solicitud, el gobernador Benavidez autorizó el regreso a San Juan de Domingo Sarmiento y a los días lo puso a cargo de la imprenta del estado. Ésta imprenta había sido comprada por Salvador María del Carril con los fondos obtenidos de la venta de bienes de los conventos que había clausurado. Recordemos que es la misma imprenta en la cual se había impreso en 1825 El Defensor de la Carta de Mayo, primer periódico de la provincia de San Juan.

Cuando apenas habían transcurrido algunos meses de haber asumido sus nuevas funciones, la Biografía de Sarmiento dice que el político, acompañado de un grupo de amigos de pensamiento liberal y unitario, entre los cuales estaban Manuel Quiroga Rosas, Indalecio Rodríguez, Pedro Echague y Antonio Aberastain, solicitaron la autorización para publicar un periódico y comenzaron El Zonda. El 20 de julio de 1839 se publicó la primera edición.

Ésta primera edición del periódico El Zonda, contenía una crónica de la apertura del Colegio Santa Rosa en la Ciudad de San Juan. La Biografía de Sarmiento nos enseña que Él era el fundador y primer director del colegio. Se puede hacer mención del artículo titulado “Las tapias tienen orejas”, considerado como uno de los pocos artículos con autoría comprobada por parte de Sarmiento.

Ese artículo desarrolla un diálogo entre dos personajes, uno ilustrado y el otro analfabeto donde el primero explica al segundo las conveniencias de la educación para el proceso individual y social y para la elección de buenos gobernantes. Este artículo prefigura las tesis que luego desarrollaría en su libro Facundo o civilización y barbarie en las pampas argentinas.

Gracias a la Biografía de Sarmiento podemos decir que él utilizó las páginas del periódico El Zonda para criticar duramente al gobierno nacional y al provincial y dio difusión a su ideario liberal y unitario. Esto desató un gran escándalo en su momento debido a que se trató del primer periódico de la provincia que criticaba a los gobernantes de la época.

El Zonda

Sarmiento hacía referencia al periódico El Zonda diciendo:

¿Qué es pues un periódico? Una mezquina hoja de papel, llena de retazos, obra sin capítulos, sin prólogo, atestada de bagatelas del momento. Se vende una casa. Se compra un criado. Se ha perdido un perro, y otras mil frioleras, que al día siguiente a nadie interesan (…) un periódico es el hombre. El ciudadano, la medida de la civilización de un pueblo

De acuerdo a la Biografía de Sarmiento solo se llegaron a sacar seis números hasta que el gobernador Nazario Benavidez les colocó un impuesto exorbitante que llevó finalmente a la imposibilidad de continuar realizando sus publicaciones cotidianas. En el año 1862, cuando Sarmiento asumió la gobernación de San Juan volvió a editarlo.

Muchos historiadores aseguran que la fijación del tributo se originó en una nota en la que se hablaba de una perra de nombre “Critiquilla” a la que mucha gente adulaba y que ofendió a Telésfora Borrego, esposa del gobernador Benavidez, quien se sintió aludida. Otros dicen que el cierre del periódico coincide con el endurecimiento de las medidas de Rosas contra los unitarios. Sarmiento cerraba la última edición el día 25 de agosto del año 1839, con una aguda crítica al tributo colocado por el entonces gobierno que decía:

AVISO A LOS SUSCRIPTORES Con este núm. se concluye la primera suscripción. En adelante constará cada núm. cinco reales; pues la impresión nos cuesta 24 pesos por núm. sin contar papel, etc. Como no hay sino cincuenta lectores, es preciso que ellos lo paguen, a prorrata.

¡Qué negocio para la imprenta! ¡24 ps. por semana o cerca de cien pesos al mes; 1.200 pesos al año y en los diez años que tenemos que escribir 12.000 pesos, por 500 números!!! Porra… ¡Qué mamada para la civilización y para los progresos del país! ¡12.000 pesos!!!

La Biografía de Sarmiento también nos indica que Domingo Faustino fue llevado a la cárcel por haberse opuesto a la cancelación del precio del tributo, que no fue sancionado por decreto alguno. Estando en la cárcel y bajo el consejo de algunos de sus compañeros fundadores y redactores del periódico tomó la decisión, según sus propias palabras, de abonar el precio exigido para evitar más problemas del gobierno con el Colegio Santa Rosa de Lima.

sarmiento

Es importante señalar que éste Colegio Santa Rosa de Lima había sido fundado por el mismo grupo de personas encargadas de la fundación del periódico El Zonda. Un año más tarde, específicamente en 1840, Domingo Sarmiento partió una vez más a Chile como exiliado por haber conspirado contra Rosas, anecdóticamente lo haría a través del Valle de Zonda.

En la Biografía de Sarmiento podemos notar que a lo largo de su exilio en Chile, Domingo Faustino logró fundar y participar en otros importantes periódicos de ese país, entre los cuales podemos nombrar El Mercurio y El Nacional y luego en El Progreso, El Heraldo Argentino y La Crónica. En 1850, Sarmiento se referiría en su obra “Recuerdos de provincia” a su periódico en los siguientes términos:

… como capital de todos estos trabajos preparatorios, un periódico, el Zonda que fustigaba las costumbres de aldea, promovía el espíritu de mejora, hubiera producido bienes incalculables, si el Gobierno, no hubiese tenido horror a la luz que se estaba haciendo; i de aquí vino mi segunda prisión, por haberme negado a pagar veinte i seis pesos, que en violación de las leyes i decretos vigentes, se proponía robarme el Gobierno…

En cuanto al formato de éste periódico se pueden destacar varias características, por ejemplo:

  • Se trató de un semanario que se publicada todos los jueves
  • Las cuatro primeras ediciones constaban de cuatro páginas y los dos últimos de seis páginas.
  • Estaba escrito a tres columnas y usaban ilustraciones cómicas con tintes irónicos, una forma inédita de expresar descontento político en la provincia.
  • El modo de redacción era el común de la prensa argentina de la época, las formas epistolares firmadas a través de seudónimos cambiantes.

Una vez conocida la biografía de Sarmiento, a continuación le dejamos algunos artículos de su interés: