Desde su inicio hasta su final, el río Amazonas es asiento de una serie de ciudades cuya actividad depende casi totalmente de él. Tanto como proveedor de alimentos como medio de transporte, esta corriente de agua es fuente de vida para todas aquellas personas que pueblan sus riberas. Para conocer más al respecto te invitamos a leer el presente artículo sobre las Ciudades del Río Amazonas.

Ciudades del rio amazonas

Ciudades del Río Amazonas

A lo largo de su extenso recorrido este río visita once ciudades de importancia, cuya vida depende en gran medida de lo que proporciona este curso de agua. Estas ciudades cuando se les observa desde en un mapa se distribuyen desde el centro sur hacia el centro norte del territorio amazónico central, conformando una especie de arco, en cuya parte más baja se localiza la población de Iquitos y que después se va levantando hasta finalizar en la ciudad de Macapá, encontrándose Manaos en su parte media.

Antes de iniciar este viaje por las aguas y ciudades del río Amazonas no podemos olvidar a los primeros exploradores europeos que hicieron esta prolongada jornada y que dieron a conocer al mundo la existencia de este colosal torrente líquido. Fueron ellos quienes comenzaron a establecerse a sus orillas para construir sus primeros asentamientos. Ello, en una época muy diferente, donde aún no existían ciudades, sino las modestas aldeas de los pobladores indígenas y una descomunal selva, misteriosa e ignorada.

Río Amazonas

Este curso de agua recorre la región central de Suramérica y desde sus fuentes en Perú, pasa por Colombia y Brasil donde termina desembocando. Es el río más extenso y de mayor caudal del planeta, y su volumen del fluido supera al de los ríos Nilo, Yangtsé y el Misisipi. Asimismo se calcula que contiene casi una quinta parte del agua dulce en estado líquido del mundo.​ Su cuenca hidrográfica de 7,4 millones de kilómetros cuadrados es la más grande del planeta y representa casi la quinta parte del caudal fluvial a nivel global.

En estudios llevados a cabo por científicos de Brasil y Perú en 2007 y 2008 ya se señalaba que era el río de mayor longitud.  En el año 2010, ello se terminó de confirmar estableciéndose su extensión en 7.062 kilómetros desde su nacimiento en la Quebrada de Apacheta, en Arequipa, Perú. La fuente más elevada y distante del Amazonas se ubica en la Cordillera Chila, en las laderas del nevado Mismi, en Arequipa, Perú. Son diferentes los nombres que se le da al río Amazonas a lo largo de su trayecto: Lloqueta, Apurímac, Ene, Tambo, Ucayali, Marañón y Amazonas.

Al ingresar a Brasil se le suele llamar Solimões por un buen tramo, para después volver a recibir el nombre de Amazonas al converger con el río Negro. Tras la confluencia entre los aguas del Apurímac y el Ucayali, el río abandona el territorio andino e ingresa en una planicie aluvial anegable de suaves ondulaciones. Transita igualmente la frontera entre Perú y Colombia y luego conforma frontera tripartita con Brasil.

Ciudades del rio amazonas

Ya en territorio brasileño, el río Negro aúna sus aguas al Amazonas fangoso, pudiéndose observar el contraste evidente de colores de ambas aguas, que casi no se entremezclan por unos 230 kilómetros. Ello obedece a la disparidad de densidades y de temperatura y, particularmente, a que los dos torrentes fluviales tienen la misma profundidad y velocidad en el lugar donde convergen.

Inicio de la Travesía por el Río Amazonas

Nuestra travesía se inicia en territorio ecuatoriano, en la convergencia de los ríos Coca y Napo, sitio actualmente denominado Puerto Napo, en el cual el río se puede navegar en enormes barcazas. Después de dejar el Coca, nos adentramos en el Napo, una corriente más caudalosa, el mayor curso de agua de todo el Ecuador, con una extensión de 1.130 kilómetros desde sus fuentes, en las faldas de la Cordillera Oriental de los Andes, hasta que desemboca en el Amazonas.

El trayecto del río Napo es de 463 kilómetros en territorio ecuatoriano, haciendo el resto en suelo peruano hasta confluir con el río Amazonas. Nuestro viaje nunca será tan extenuante como el de Francisco de Orellana quien le dio su nombre actual: el viento nos golpea el rostro, el trayecto resulta casi inacabable, los paisajes que se contemplan son muy similares, las corrientes son fuertes y las tormentas son de temer, pero por fortuna no está despoblado. Las canoas, deslizadores y gabarras que lo transitan permiten que las ciudades del río Amazonas se acerquen.

Iquitos

Cuando se sigue el camino del río desde sus fuentes en busca de su desembocadura en el océano Atlántico, la ciudad importante que primero conseguimos es Iquitos, capital de la región Loreto, a la que se considera como el centro de la Amazonía peruana. Su población es de unos 480.000 habitantes. Sólo se puede llegar allí por vía aérea y fluvial, ya que no cuenta con accesos por vía terrestre al resto del país a excepción de la ciudad de Nauta. Es una especie de isla circundada de las aguas de los ríos Itaya y Nanay. Muy cercano se encuentra el cauce del Amazonas.

Iquitos tiene comunicación por tierra con la ciudad de Nauta, después de la convergencia del Ucayali con el Marañón. Allí es donde muchos creen se encuentra el auténtico origen del Amazonas debido al inmenso caudal que le tributan estos dos enormes cursos de agua. En Iquitos existen vetustas y suntuosas edificaciones que se construyeron en los tiempos de los barones del caucho, algunos de los ellos habrían establecido allí sus residencias.

Ciudades del rio amazonas

Dispone de prolongadas y modernas avenidas, una extensa Plaza de Armas, una preciosa iglesia, una estrafalaria Casa de Hierro, que dicen fue diseñada por Gustave Eiffel. Asimismo aloja a varias universidades y centros de investigación amazónica, al igual que cómodos hoteles, una vasta gastronomía en base a ingredientes selváticos. Una dinámica vida de entretenimiento público y espacios culturales hace de esta urbe un foco de encuentro cosmopolita, donde el ambiente siempre está colmado de sensualidad.

En el dilatado malecón se levanta una bella biblioteca, la Biblioteca Amazónica, una de las dos más importante de Latinoamérica. Una merecida fama se ha ganado el  mercado de Belén, con el bullicio del pasaje Paquito, colmado de frutos amazónicos, en particular de drupas de palmeras,  y de carne de criaturas de monte y acuáticas, de artesanías y artículos diversos como ungüentos, fragancias, licores afrodisíacos, sahumerios y hierbas medicinales.

Del puerto de Iquitos zarpan constantemente cruceros turísticos que transitan el Amazonas. Siguiendo el curso del Amazonas, Iquitos y Leticia se encuentran separadas por 371 kilómetros que únicamente pueden ser recorridos por vía fluvial, embarcándose en un ferry que tarda unas ocho horas en el trayecto.

Leticia

En importancia, Leticia es la segunda ciudad en la ruta del río Amazonas, una localidad de la Amazonia colombiana,  que es capital del departamento de Amazonas, la cual no cuenta con enlace terrestre con el resto del país. Su población es de unos 50.000 habitantes, y dispone de dos parques (en el Santander los loros son cuantiosos), una amplia catedral, el museo etnográfico, el Muelle Turístico y diversas núcleos de universidades nacionales y la casa matriz de la Universidad de la Amazonía.

Leticia se encuentra ubicada en lo que se ha llamado el trapecio Amazónico, esto es, la frontera que comparten  Colombia, Brasil y Perú. Se conecta con la localidad de Tabatinga del lado brasileño, para lo cual solo basta con cruzar una pequeña avenida de unos 4 kilómetros de longitud (la Internacional o De Amizade). Ambas poblaciones, hermanadas pese a sus distintas procedencias, constituyen una zona metropolitana en la cual se reúnen algo más de 100.000 habitantes.

Ciudades del rio amazonas

Tabatinga

La población de Tabatinga es de 61.000 habitantes y esta ciudad puerto es la capital de la municipalidad brasileña homónima. Su desarrollo es inferior al de Leticia, de la cual, en cierto modo, depende para su actividad comercial.  Son escasos sus atractivos turísticos (la Casa del Chocolate, el Mirador de la Comara y un comercio que se especializa en la venta de calzados). Tabatinga dista de Manaos unos 1.107 kilómetros, a la cual solo puede acceder en un vuelo que tarda casi dos horas (cuenta con aeropuerto internacional) o por vía fluvial.

Existen dos formas de navegación fluvial que sirven para trasladarse por el río: un barco que podemos llamar rápido y que llega a Manaos en 30 horas, es un servicio más caro, y un barco lento, mucho más económico pero que toma, al menos, casi unos cuatro días, de acuerdo a donde se dirija: si va río abajo, a Manaos, se requiere para llegar algo más de tres días, y si se dirige río arriba, en el viaje de vuelta, demora unos siete días.

Tefé

Más adelante de Tabatinga se encuentra Tefé, una localidad fluvial brasileña, capital del municipio del estado Amazonas, que cuenta con unos 60.000 pobladores, en la que la gente suele vivir en casas flotantes y el transporte público se hace por el río, con las voadeiras, que son barcos de motor que pueden llevar de cuatro a ocho pasajeros.

Tefé se encuentra prácticamente aislada del mundo exterior, y está supeditada económicamente a Manaos, de la cual dista unos 356 kilómetros. En Tefé existe un modesto aeropuerto local, que es atendido por una línea aérea que llega a Manaos en 50 minutos. También existe conexión por el río en un ferry lento, que es la alternativa más económica, pero que toma casi 12 horas de viaje. Una opción más veloz pero cara, es un ferry rápido que tarda casi tres horas en el recorrido.

Manaos

La siguiente localidad en nuestra travesía por las ciudades del río Amazonas es Manaos, la cual cuenta con casi 2 millones de habitantes. Es la ciudad-puerto de mayor población de toda la cuenca de río Amazonas, y es la séptima urbe más poblada del Brasil, país que ya cuenta con más de 210 millones de habitantes.

Ciudades del rio amazonas

Manaos es a su vez capital del enorme estado de Amazonas, que es el más dinámico polo económico y núcleo  financiero de la región norte del Brasil. Una bella urbe que cuenta con históricos edificios construidos en la época del esplendor del caucho amazónico, de 1890 a 1920, y de la cada vez mayor extracción de la nuez o castaña y de maderas de calidad traídas del bosque amazónico. Gozan de mucha fama sus magnificas construcciones de fines del siglo XIX y principios del XX.

Tres de sus edificios icónicos son: la Casa de la Ópera o Teatro Amazonas (construido en 1896, donde se lleva a cabo el Festival Amazónico de Ópera y un Festival de Cine), el Mercado Municipal Adolpho Lisboa (en la ribera del río Negro, es un maravilloso conjunto de hierro diseñado en el estilo Art Noveau, en 1882, donde se ofrece una diversa oferta de gastronomía local, frutos amazónicos y artesanía autóctona).

Igualmente sobresale el Palacio Río Negro (Palacio Scholz) levantado en 1903 como residencia familiar del empresario del caucho oriundo de Alemania Waldemar Scholz. El Gobierno del estado de Amazonas lo compró en 1918 para convertirlo en la casa de gobierno del Estado. Desde 1995 fue transformado en un centro cultural y un museo representativo de la época del boom del caucho en la Amazonía.

Manaos también es una urbe moderna, con numerosos centros comerciales y construcciones modernas. Algunas de las edificaciones con más visitas son el puente atirantado que se levanta sobre el río Negro y el Museo de la Amazonía, creado en 2009, con una superficie de 100 hectáreas de reserva forestal y opera como un museo abierto donde se exhibe parte de la monumental diversidad natural de la Amazonia.

Una atracción que no podemos pasar por alto en la visita a Manaos es la que brinda el “Encuentro de las Aguas”, En dicho lugar convergen las oscuras aguas del río Negro y las más claras, aunque de tonos café, del río Solimoes,  nombre que se le suele dar en Brasil al último tramo del río Amazonas.

Itacoatiara

De Manaos se sigue a Itacoatiara, la tercera localidad de mayor población del estado Amazonas, con 101.000 pobladores. Para llegar a ella desde Manaos se han de recorrer por río 270 kilómetros.

Parintins

Luego viene Parintins, un municipio del estado de Amazonas en Brasil. Con 108.250 pobladores es la segunda más grande localidad del estado. Se sitúa a 228 kilómetros de Manaos y su superficie abarca 5.952 kilómetros cuadrados. Es reconocida a nivel nacional debido a que es sede de la celebración, a fines de junio, del Festival Folclórico de Parintins, que se lleva a cabo en el Bumbódromo, un recinto descubierto que puede albergar hasta 35.000 espectadores.

Óbidos

Luego viene Óbidos, localidad que es parte del estado de Pará y cuenta con 50.000 habitantes. Se emplaza en el lugar en el que el cauce del río Amazonas es el más angosto y rápido en todo su recorrido, con apenas 1,7 kilómetros de ancho. De Óbidos se puede ir en ferry a Santarém, de la cual dista unos 107 kilómetros, lo cual se puede cubrir en 3 horas de viaje.

Santarém

En el estado brasileño de Pará se encuentra el municipio de Santarém cuya población es de 206.000 habitantes. Se ubica en la convergencia de los ríos Tapajós y  Amazonas. Es una de las localidades del río Amazonas con mayor actividad turística de todo Brasil. Allí se elabora la cerámica tapajoense, de elevadísima calidad, que, inclusive, puede ser comparada con la fina porcelana china.

Esta ciudad cuenta con numerosos atractivos: el Centro Cultural Joao Fona, el Museo Dica Frazao, el Museo de Arte Sacra, la catedral de Nossa Senhora de Conceicao, la Orla de Santarém, el bosque Vera Paz, el parque City Park, la playa Maracaná, y el muy conocido balneario Alter-do-Chao, a 30 kilómetros de la ciudad, con su Lago Verde y la Isla del Amor.

Almeirim

A continuación prosigue la ciudad de Almeirim, de 34.000 pobladores, municipalidad del estado de Pará, en la región norte del Brasil, haciendo límites con Surinam. Almeirim dista de Santarém solo 6 kilómetros, que pueden ser recorridos en automóvil en 9 minutos. En esa área existe una fortaleza colonial edificada por los portugueses con la finalidad de defender al río Amazonas. Almeirim es el segundo centro productivo de leche de búfala y de quesos de Brasil.

Macapá

Macapá es la última localidad de importancia situada en el curso del río este río, antes de que éste desemboque en el Océano Atlántico. Es la capital de estado brasileño de Amapá, al nororiente del estado de Pará, y se encuentra poblada por 470.000 personas, las cuales se caracterizan por tener un fuerte influjo de la cultura negroide.

Esa influencia se hace evidente en la gastronomía regional, en el ejercicio de la danza del marabaixo, al compás de tambores, y en la preservación de los vestigios culturales casi incólumes de la comunidad negra de Quilimbola del Curiaú. Hay dos cosas que suelen caracterizar a Macapá. La primera es que es la única capital de la Amazonia que no se comunica por tierra con otras capitales del país, por lo que se deben utilizar medios fluviales o aéreos.

La segunda es que el lado sur del estado es recorrido por la línea del Ecuador. Por ello se acostumbra llamar a Macapá la capital del Medio del Mundo, y es un detalle que es recordado con el Complejo del Marco Cero, constituido por un alto monumento, un enorme estadio  de fútbol y el Sambódromo para la presentación de los grupos de bailes de las Festividades del Carnaval.

Desembocadura

A partir de esta última localidad el río Amazonas comienza a ensancharse, alistándose y acarreando sedimentos hacia la desembocadura, donde alcanza una amplitud de 330 kilómetros entre Cabo do Norte y Punto Patijca, en la que se encuentra la enorme isla de Marajó. Aquí finaliza este prolongado recorrido por las ciudades del río Amazonas.

Las aguas del río Amazonas se desplazan hacia su último destino, con una rapidez de hasta 25 kilómetros por hora,   produciendo un rugido monstruoso y un oleaje que es aprovechado por los practicantes de surf . Este fenómeno, conocido como pororoca, se produce cuando el río ingresa al mar, con su colosal volumen de aguas y sedimentos y con una fuerza tan enorme que el sabor del agua aún se percibe dulce hasta casi unos 160 kilómetros mar adentro.

Historia

Las riberas del Amazonas y sus tributarios cuentan con una prolongada historia de asentamientos humanos. En contraste a la creencia popular, en la selva lluviosa amazónica si llegaron a existir sociedades sedentarias. Gran parte de dichas poblaciones moraban a lo largo de los ríos blancos, en los cuales tenían medios para transportarse y pescar, así como terrenos que hacían fértiles a través de la quema, como la célebre «tierra negra» de enorme riqueza nutritiva, en llanuras de inundación que usaban para la agricultura.

A lo largo del primer siglo tras el arribo de los europeos, los asentamientos nativos desaparecieron de forma repentina a causa de los virus que tanto aquellos como sus animales portaban.

Primeros Exploraciones Europeos

Américo Vespucio fue el primer nativo de Europa que, en 1499, alcanzó a navegar en las proximidades del estuario del río Amazonas. Más adelante los españoles Vicente Yáñez Pinzón y Diego de Lope recorrieron las islas situadas dentro del enorme estuario.

Expedición de Orellana (1541-1542)

Los primeros europeos que lograron descender desde Los Andes por el río Amazonas fueron Francisco de Orellana y sus hombres en 1541. Orellana salió de Guayaquil el 4 de febrero de 1541 para reorganizar su caravana en Quito. En su recorrido tuvieron varios enfrentamientos con las tribus belicosas con las que se encontraban, por lo que experimentaron diversos contratiempos.

Mientras avanzaban, algunos expedicionarios perecían a diario, las provisiones se iban terminando, casi hasta no contar con alimentos. Llegado diciembre y la mayor parte de los expedicionarios se percataron de que la caravana no llegaría al sitio destinado, por lo que empezaron a rebelarse, pero a ello la expedición persistió.​

Orellana prosiguió descendiendo el río y, siete meses después de una travesía que recorrió 4.800 kilómetros, en los que navegó ríos como el Napo, el Trinidad (¿río Jurua?), el Negro (nombre dado por Orellana) y el Amazonas, cuyo descubrimiento ocurrió el 12 de febrero de 1542, pudo finalmente llegar a su desembocadura el 26 de agosto de 1542). A partir de ese lugar tomó rumbo por la costa a Nueva Cádiz en Cubagua (actual Venezuela).

Su embarcación llamada «Victoria», transportando a Orellana y al misionero dominico Gaspar de Carvajal, tras bordear la isla de Trinidad por el sur resultó varada en el golfo de Paria donde debió permanecer siete días, arribando a Cubagua el 11 de septiembre de 1542. Fue en este recorrido en el que al río Amazonas le fue dado su nombre. Se dice que la expedición fue atacada por fieras mujeres guerreras el 24 de junio de 1542, semejantes a las amazonas de la mitología griega, aunque es muy probable que solo hayan sido guerreros indígenas de cabellera larga.

Expedición de Texeira (1638-1639)

El primer europeo que ascendió por el Amazonas fue Pedro Teixeira, en 1638. Este nativo de Portugal recorrió la ruta inversa de Orellana y logró llegar a Quito a través del río Napo. Teixeira retornó en 1639 acompañado de los misioneros jesuitas Cristóbal de Acuña y Artieda, enviados del virrey del Perú, con la finalidad de cartografiar el territorio.

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