Te invitamos a conocer más acerca de la vida, obra y asesinato de una de las personalidades de la política española más emblemáticos de todos los tiempos como lo fue Eduardo Dato. Se destacó como abogado y político e impulsó grandes acciones desde los diferentes cargos públicos que ocupó.

EDUARDO DATO

Eduardo Dato

En nuestro artículo de hoy vamos a conocer un poco más sobre la vida, trayectoria y asesinato de uno de los políticos de mayor influencia en historia de España como lo fue Eduardo Dato, nacido un 12 de agosto en la localidad de La Coruña. Se destacó como profesional del derecho, sin embargo su fama la conquistó por su desempeño en el mundo de la política.

Eduardo Dato logró sobresalir en muchas áreas a lo largo de su vida. Además de ser abogado y político, también estuvo al frente de importantes cargos de la administración pública en su país natal. Llegó a ser ministro y presidente del Consejo de Ministros durante el período de la Restauración. Se convirtió en uno de los miembros más importantes del Partido Conservador, donde desempeñó una excelente participación.

Dato se convirtió en uno de los políticos más influyentes en la historia de España. Durante su exitosa carrera logró destacarse en cargos de alta importancia, entre ellos: Gobernación, Gracia y Justicia, Estado y Marina. También sobresalió en su paso por la presidencia del Consejo de Ministros, donde estuvo en la dirección en al menos tres oportunidades. Se le recuerda por muchas medidas que tomó estando al frente de la política española.

La llegada de la Primera Guerra Mundial en la década de 1914 fue una de las etapas más duras a las que tuvo que enfrentarse Eduardo Dato. Cuando ocurrió el histórico acontecimiento, Dato se encontraba al frente de la presidencia del gobierno y una de sus medidas más recordadas en medio de la guerra fue haber decretado la neutralidad española en dicho conflicto.

Tiempo después tuvo que afrontar nuevos retos relacionados con revueltas populares en su país. En la ciudad de Barcelona se presentaron una serie de protestas violentas tras los conflictos laborales que existían entre patronos y obreros. Eduardo Dato se vio en la obligación de hacer frente a dichas protestas, ordenando una política represiva en contra del movimiento anarcosindicalista.

Uno de los hechos por los que más se recuerda al político español Eduardo Dato es por su inesperada muerte, la cual sorprendió a todo un país. Dato fue vilmente asesinado en medio de un atentado organizado en su contra. El fatídico hecho tuvo lugar en la ciudad de Madrid un 8 de marzo del año 1921.

EDUARDO DATO

Eduardo Dato dejó un gran legado entre las nuevas generaciones del mundo de la política española. Fue un hombre que desempeñó muchos cargos importantes a lo largo de su carrera profesional. Recordemos que él destacó como alcalde de la ciudad de Madrid y también fue presidente de Congreso de los Diputados, sobresaliendo en reiteradas oportunidades como diputado en las Cortes por los distritos de Murias de Paredes y Vitoria.

Biografía

En esta parte de nuestro artículo sobre Eduardo Dato estaremos conociendo un poco acerca de la vida y trayectoria del político español, especialmente cómo fueron sus primeros años de vida y cómo llegó a convertirse en una de las personalidades más influyentes en la historia de España, sobre todo en el mundo de la política, donde destacó por muchas acciones.

Orígenes

El abogado y político de origen español, Eduardo Dato, nació en una atractiva ciudad y municipio situado en la comunidad de Galicia, España, específicamente en La Coruña. De acuerdo a los registros oficiales, su nacimiento ocurrió un 12 de agosto de 1856. Su llegada al mundo fue producto de la relación sentimental entre Carlos Dato y Granados y su esposa Rosa Lorenza Iradier y Arce. No tuvo más hermanos, según reseña su biografía.

Cuando apenas era un muchacho de corta edad tuvo que mudarse de su ciudad natal a una nueva localidad española en compañía de su familia. El nuevo destino elegido para vivir fue la ciudad de Madrid, donde comenzó a formarse académicamente. El político Eduardo Dato logró formar parte, como estudiante, de la Universidad Central y en la década de 1875 obtuvo su licenciatura en Derecho Civil y Canónico.

De acuerdo a fuentes cercanas a la vida de Eduardo Dato, el político español enfrentó a lo largo de toda su historia, muchas complicaciones en cuanto a su salud se refiere. Tuvo que ser internado en centros médicos en más de una oportunidad debido a sus afecciones. Según expresó Maximiano García Venero, biógrafo ensayista, Dato posiblemente fue afectado por una tuberculosis “de evolución lentísima”.

Carrera política

Dato tuvo la oportunidad de realizar importantes viajes por el mundo, recorriendo diferentes países. Esa experiencia le permitió aumentar su grado intelectual, convirtiéndose en un personaje sabio y con mucho conocimiento acerca de distintos temas, culturas y lenguas. Su formación como abogado también le abrió las puertas para sus aspiraciones en el ámbito de la política.

En muy poco tiempo llegó a convertirse en uno de los abogados más prestigiosos del país, sobre todo por su gran capacidad al momento de hablar y expresarse. Se cree que fue la reputación profesional de su bufete en Madrid lo que le terminó de abrir el camino para la construcción de una brillante carrera como político. Desde muy joven demostró interés por la política, llegando a formar parte de las líneas del Partido Conservador de Cánovas del Castillo.

Uno de los primeros cargos públicos que llegó a ocupar Eduardo Dato como político español fue el de diputado por el distrito electoral de Murias de Paredes. Participó en los comicios celebrados en 1884 y fue allí donde salió electo. Se mantuvo al frente del cargo de diputado por varios años consecutivos, logrando desempeñar una gran labor.

En el año 1914 Eduardo Dato volvió a ser electo como diputado, en esa ocasión por el distrito de Vitoria. Desde ese momento se presentaría por la capital alavesa, revalidando su acta de diputado por este distrito, sucesivamente, en 1916, 1918, 1919 y 1920. Luego del fallecimiento de Alfonso XII, Dato se unió a las posiciones de Romero Robledo, que se mostraba en desacuerdo con la cesión de poder que Cánovas, el líder del partido, hacía a los líderes a través del sistema de turnos.

Las fuertes rivalidades en torno al tema provocó una notable separación entre Cánovas y Francisco Silvela y la disidencia de Dato y de un importante sector del partido político. Luego de la muerte de Cánovas y derrotado el Gobierno de Sagasta que había presidido el Desastre del 98, Eduardo Dato pasó a asumir el cargo de Gobernador en el gabinete regeneracionista liderado por Silvela.

Estando al frente del cargo, Dato empezó a tomar una serie de decisiones importante, así como impulsar la primera legislación laboral programada por un gobierno de Restauración. Sus responsabilidades políticas continuaron en los años siguientes. En 1902, el español destacó como ministro de Gracia y Justicia en el gobierno de Silvela. También es importante señalar que en el gobierno de Antonio Maura, como líder del partido, Dato no llegó a sumir ningún ministerio.

A pesar de no llegar a ocupar ministerios durante el gobierno de Maura, Eduardo Dato sí destacó como alcalde de Madrid, aunque por poco tiempo. Se mantuvo al frente de esa cargo desde el 28 de enero hasta el 7 de mayo de 1907, además de presidente de las Cortes Generales. A partir de la década de 1913, el escenario político español cambiaría drásticamente tras el asesinato de José Canalejas.

EDUARDO DATO

Con el muerte de Canalejas, quedó agotado el mandato liberal del Conde de Romanones y entonces el Rey propuso a Eduardo Dato la necesidad de crear gobierno en lugar de Antonio Maura, una propuesta que aceptó. Recordemos que Maura había establecido condiciones inaceptables para el monarca, razón que lo impulsó a tomar tal decisión. A partir de ese momento, las líneas del partido se dividieron en dos grandes sectores:

  • Los Idóneos: Era el grupo mayoritario
  • Los mauristas: Seguidores de Antonio Maura y eran los más radicales en sus ideas.

Presidencia del Consejo de Ministros

El español Eduardo Dato logró ocupar en varias oportunidades el cargo como Presidente del Consejo de Ministros. La primera vez que llegó a estar al frente de tal responsabilidad fue desde el 27 de octubre de 1913 hasta el 9 de diciembre de 1915, considerado como su primer mandato en dicho cargo público. Estando al frente de la Presidencia pudo promover varias leyes importantes.

Una de esas leyes como la Ley de Canalejas, un proyecto que aprobó por decreto el 18 de diciembre de 1913. Recordemos que la ley de Canalejas recogía parte de las solicitudes de las diputaciones provinciales catalanas formuladas por Prat de la Riba en 1911, permitiendo de esa manera la constitución de la Mancomunidad de Cataluña en 1914.

Eduardo Dato no solo promovió acciones dentro de su país como Presidente del Consejo de Ministros, sino que también impulsó algunas medidas en el marco internacional. Es importante recordar que cuando Dato se encontraba al frente de ese cargo, estalló la Primera Guerra Mundial, por lo que se vio obligado en decretar la neutralidad de España el 30 de julio de 1914.

Una de las cosas que se le reconoce a Eduardo Dato fue la capacidad de haber mantenido a su país en la posición de neutralidad a lo largo de todo el tiempo que se mantuvo la Guerra, más allá de la división que se originó en España entre los denominados “germanófilos” y los partidarios de los aliados. A pesar de todos los esfuerzos que realizó Dato para evitar complicaciones producto de la guerra, los efectos negativos no se hicieron esperar.

La Primera Guerra Mundial provocó consecuencias económicas en el país europeo. Por un lado estaba el enriquecimiento de determinados sectores económicos, pero al mismo tiempo ocurrió una alza de precios que terminó en el descenso del nivel de vida para las capas sociales menos pudientes de la nación. En la años 1915, Dato regresó al poder, pero lo hizo en medio de un escenario de muchas protestas sociales, principalmente protagonizadas por las clases obreras del país, quienes se mostraban descontentas por las condiciones laborales.

El segundo periodo de gobierno de Eduardo Dato ocurrió entre el 11 de junio y el 3 de noviembre de 1917. Un día después de su llegada a la presidencia del Consejo de Ministros, Dato procedió a legalizar las Juntas de Defensa, que habían sido consideradas el punto de partida de la conocida crisis de 1917. Otra de las medidas más radicales que tomó estando en la presidencia fue la suspensión de las garantías constitucionales en todo el país, un decreto emitido el 25 de junio.

Otro de los escenarios que le tocó enfrentar a Eduardo Dato fue la huelga general revolucionaria que estalló en la ciudad de Barcelona en 1917. El gobernante se vio obligado a tomar decisiones radicales a fin de evitar mayores inconvenientes. Dato tuvo que recurrir al apoyo del ejército para hacer frente a la huelga. Más allá de la fuerte arremetida en contra de los protestantes, en el mes de octubre las manifestaciones volvieron a presentarse en muchas partes de la ciudad.

Las protestas sociales iban en aumento, mientras que el gobierno de Eduardo Dato caía cada vez más en cuanto a popularidad y control. El día 25 de octubre, las Juntas de Defensa, dieron un ultimátum a las autoridades gubernamentales, lo que se traduciría en una profunda crisis de gobierno. A fin de acabar con la situación de inestabilidad, el rey tomó la decisión de sacar del poder a Eduardo Dato, quien fue reemplazado por el liberal Manuel García Prieto.

A pesar del cambio de gobierno, en 1918 se vuelve a presentar una crisis dentro del gobierno español. En esa ocasión el rey Alfonso XIII procedió a sostener un encuentro en el palacio con los líderes políticos más importantes del momento, entre los que se encontraba Eduardo Dato. Manuel Tuñón de Lara calificó dicha reunión como una “encerrona”. En dicha reunión, el rey expresó que de no alcanzarse un acuerdo, él estaría dispuesto a desistir de la corona y abandonar el país.

Fue entonces cuando el conservador Antonio Maura procedió a constituir un gobierno denominado “Gobierno de concentración nacional” en el cual tenían participación varios sectores, entre ellos las fuerzas liberales, los conservadores, al igual que los miembros de la Lliga Regionalista. Eduardo Dato también comenzó a formar parte de dicho gobierno, en esa ocasión estuvo como ministro de Estado. Se mantuvo en el cargo desde el 22 de marzo hasta el 9 de noviembre de 1918.

Última etapa y asesinato

En la década de 1920, mientras destacaba como líder del Partido Conservador, Eduardo Dato nuevamente volvió a tomar posesión del Consejo de Ministros, siendo ésta la tercera vez que ocupaba dicho cargo. También tomó posición de la jefatura del gobierno y la cartera de Marina. Producto de la agitada realidad socioeconómica que se vivía en esa época, el gabinete incluyó un nuevo departamento: el ministerio de Trabajo.

Mientras se mantuvo al frente de la presidencia, Eduardo Dato tuvo que lidiar con muchos problemas sociales, sobre todo el liderado por la clase obrera de Barcelona, donde el escenario era cada vez más complicado debido a las diferencias que existían entre los patronos y centrales sindicales. A fin de tratar de encontrar una solución al problema, Dato buscó promover una política de compromiso.

Nombró a Francisco Bergamín García como ministro de la Gobernación, mientras que el ingeniero Federico Carlos Bas fue designado como gobernador civil de la ciudad de Barcelona. A pesar de los intentos mostrados por Dato para solventar la realidad del sector laboral, las protestas violentas por parte del sector se incrementaron en los meses posteriores, alcanzando su punto más alto.

La violencia se apoderó de las calles de Barcelona, tanto así que el conde de Salvatierra, quien había sido el antiguo gobernador civil de la ciudad, fue asesinado por anarquistas. Al verse acorralado por la presión social, Dato nombraría en noviembre de 1920 al candidato sugerido por los industriales catalanes para asumir el cargo de gobernador civil de Barcelona: el general Severiano Martínez Anido.

Los industriales catalanes tenían la fe en que la llegada de Severiano Martínez al poder solventar todos los problemas presentados en el sector hasta ese momento, sin embargo la realidad fue otra muy distinta. La violencia en las calles no cesó, por el contrario, se incrementó considerablemente. Martínez fomenta una campaña de violencia que buscaba terminar con el gran poder sindical que ostentaba la Confederación Nacional del Trabajo.

En 1921, específicamente un 8 de marzo, mientras se trasladaba en el vehículo oficial con destino a su residencia, Eduardo Dato recibió un atentado en su contra que finalmente terminaría acabando con su vida. Los hechos ocurrieron a eso de las 20:14 horas, en las cercanías de la Puerta de Alcalá, cuando tres sujetos armados a bordo de una motocicleta, se acercaron hasta el carro y comenzaron a disparar sin mediar palabras. Las balas alcanzaron al presidente del gobierno.

Los pistoleros que iban a bordo de la moto y que dispararon contra la vida de Eduardo Dato fueron identificados como Pedro Mateu, Luis Nicolau y Ramón Casanellas. Si bien es cierto que Dato no murió en el sitio, los esfuerzos que realizan las personas que estaban con él por salvarle la vida fueron en vano. Intentaron llevarlo a la Casa del Socorro, pero ya era demasiado tarde.

Según algunas versiones difundidas por varios historiadores, Eduardo Dato fue asesinado ante la imposibilidad de atentar contra Martínez Anido, quién era el verdadero objetivo del atentado, sin embargo Anido contaba con mucha seguridad, por lo que no pudieron atacarlo. Producto a la muerte de Dato, las autoridades ordenaron tres días de luto en todo el país.

En los actos fúnebres celebrados, llegaron a tributar honores de capitán general. El cortejo fúnebre fue liderado por el rey Alfonso XIII y recorrió las principales calles y avenidas de la ciudad de Madrid. La noticia generó mucha conmoción entre los españoles, convirtiéndose en un acto de dolor público. El maurista Manuel Allendesalazar fue el encargado de asumir la jefatura del gobierno en sustitución de Eduardo Dato.

Semblanza e ideología

A lo largo de la historia han sido muchos biógrafos e historiadores los que se han encargado de evaluar y analizar la vida de este destacado político y abogado español como lo fue Eduardo Dato. Uno de los historiadores en hacer referencia de Dato fue Feliciano Montero, quien destacó en él una posición “social-reformista”. En un discurso de 1910 en la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, “Justicia Social”, se mostró crítico con el solidarismo proveniente de Francia; estimaba sin embargo compatibles la caridad cristiana y la justicia social.

El español Eduardo Dato también formó parte de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas desde el año 1905, también llegó destacar como Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, institución en la cual sobresalió como presidente en al menos tres oportunidades: 1906, 1907 y 1907.

Como hombre de leyes, Dato destacó desde 1913 como representante de España ante el Tribunal de La Haya, donde sobresalió como vicepresidente y director de la Revista General de Legislación y Jurisprudencia. Se podría decir que una de las razones que llevó a Dato a consolidarse como un político de envergadura en España fue su firmeza en sus convicciones y su defensa de la ley.

Eduardo Dato fue desde siempre un impulsor de reformas sociales y mostró mucho interés por el trabajo femenino e infantil. A él se le atribuye la fundación del Ministerio de Trabajo, con el que se enfocó en trabajar sobre los accidentes laborales.

Familia

El abogado y político Eduardo Dato se casó con María del Carmen Barrenechea y Montegui, mujer con la que logró tener un total de tres hijos, todas ellas mujeres:

  • Isabel Dato y Barrenechea, 2ª duquesa de Dato. Murió soltera en 1937.
  • María del Carmen Dato y Barrenechea, 3ª duquesa de Dato (Madrid, 6 de diciembre de 1885 – 1954). Casada con Eugenio Espinosa de los Monteros y Bermejillo, con el que tuvo dos hijos
  • María de la Concepción Dato y Barrenechea (Madrid, 2 de mayo de 1890 – Madrid, 16 de septiembre de 1973). Casada en París el 25 de abril de 1922 con Ernesto de Zulueta e Isasi, hijo de los Marqueses de Álava, Vizcondes de Casa Blanca (Bilbao, 26 de abril de 1892 – Madrid, 9 de septiembre de 1969), diplomático, con descendencia, incluido el también diplomático Eduardo de Zulueta y Dato (1923-).

Distinciones

A lo largo de su carrera como político, Eduardo Dato recibió una considerable cantidad de premios y reconocimientos por su baluarte trabajo:

  • Collar de la Orden de Carlos III de manos del rey de España
  • Medalla penitenciaria de oro y la gran cruz de la Orden de San Gregorio Magno
  • Orden de Cristo de Portugal
  • Le fue conferido el Ducado de Dato a su hija y heredera, como homenaje póstumo por parte del rey Alfonso XIII.

Algunas calles de España actualmente tienen el nombre de este emblemático personaje político. Entre algunas de las localidades donde hay calles con su nombre están: Zaragoza, Calatayud, Córdoba, Madrid, Palencia, Palma de Mallorca, Sevilla y Alicante.

Obras

  • Dato Iradier, Eduardo (1915) El gobierno y la cuestión económica. Discursos pronunciados por… en el Senado. Madrid: (S.i.). 41 pp. (Senado, Sig. F.A. Caja 243-22).
  • Dato Iradier, Eduardo (1915) Las Reformas Militares en el Congreso. Discurso pronunciado por el Excmo. Sr. D. ….. Presidente del Consejo de Ministros en el Congreso de los Diputados el 24 de noviembre de 1915. Madrid: Fortanet, 21 x 13’5 cm, 16 pp.

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