Conoce a través del siguiente artículo todo lo relacionado con la vida y obra de uno de los poetas españoles más influyentes de todos los tiempos como lo fue Joan Maragall, considerado como uno de los padres de la poesía catalana modernista.

JOAN MARAGALL

Joan Maragall

España ha dado al mundo grandes poetas que han dejado un legado entre las nuevas generaciones; uno de ellos fue Joan Maragall Gorina, descrito como uno de los padres de la poesía catalana modernista. Maragall se encargó de reflejar su más puro amor y pasión por la poesía a través de sus diferentes obras, muchas de las cuales se conservan en el Archivo Joan Maragall.

Joan Maragall destacó, entre otras cosas, por su particular manera de escribir y de exponer la poesía. Su habilidad por la escritura lo llevó a formar parte de la intelectualidad de la Barcelona de la Renaixenca, de la que había obtenido el floralisme y el retoricismo. A través de su “Teoría de la palabra viva”; Maragall pudo defender la espontaneidad y la búsqueda de simplicidad.

Maragall, además de ser llamado uno de los padres de la poesía española, también logró convertir su poesía en la vertiente literaria más conocida de su época, no obstante no se puede dejar a un lado su relevante producción en prosa, llegando a crear más de 450 escritos, entre artículos, ensayos, discursos, biografías y prólogos.

La biografía de Joan Maragall reseña parte del trabajo profesional que realizó el poeta español a lo largo de su trayectoria. Tuvo la oportunidad de integrar el equipo de trabajo del Diario de Barcelona y La Veu de Catalunya, medios de comunicación donde se destacó como periodista. Dichas plataformas sirvieron para que el poeta transmite una opinión que provocó una gran influencia social en su momento.

Pero Joan Maragall también tuvo la oportunidad de destacarse como traductor, llegando a traducir a Goethe, Nietzsche y Novalis, además de ser el responsables de implantar en Cataluña, una nueva manera de ver la poesía alemana. Se podría decir que desde el punto de vista profesional, Maragall fue un hombre íntegro, con principios y valores bien marcados.

Ahora bien, desde la óptica personal, Joan Maragall fue considerado como un hombre que creció en medio de una familia religiosa, además de ser vinculado con la política. Entre la Oda a España y el iberismo, su legado estuvo muy marcado en Cataluña prácticamente de manera pública y notoria.

JOAN MARAGALL

Maragall sobresalió en el mundo de la poesía española debido a su particular manera de relacionarse con altas personalidades, llegando a considerarse un hombre de buenas relaciones sociales. A lo largo de su vida cosechó infinidades de contactos, con quienes mantenía una extensa correspondencia de un interés. Uno de sus nietos es Pasqual Maragall, conocido por su paso por la alcaldía de Barcelona y presidente de la Generalidad de Cataluña.

Biografía 

En esta parte de nuestro artículo te presentaremos algunos datos relacionados con la vida personal del poeta español Joan Maragall, descrito uno de los más influyentes escritores del continente europeo. Él nació producto de la unión sentimental entre Josep Maragall Vila Rosal y Rosa Gorina Folchi; matrimonio que tuvo cuatro hijos, siendo Joan el menor de ellos. Tenía tres hermanas.

De acuerdo a lo que expresa la biografía, Joan Maragall nació en la ciudad española de Barcelona un 10 de octubre del año 1860, específicamente en la calle Jaume Giralt número cuatro del barrio de Santa Caterina, actualmente Ciudad Vieja. De su familia se sabe que su padre era un hombre dedicado cien por ciento al trabajo textil.

De hecho, en la década de 1875, cuando Joan Maragall recibió la capacitación en el área textil, empezó a laborar como aprendiz dentro de la industria que con esfuerzo había logrado construir su familia. Maragall llegó a referirse a esa etapa de su vida como “infelicidad”, tomando en cuenta que sus padres le prohibieron continuar estudiando después del bachillerato para que se dedicara tiempo completo a trabajar en la industria.

La imposibilidad de seguir formándose académicamente representó para Joan Maragall un momento bastante difícil. Paradójicamente durante esa misma época, comenzó a crear sus primeras poesías, algo que hacía en sus ratos libres. En el año 1877, el joven Maragall, en compañía de toda su familia, inicia un viaje por Europa.

Primeramente se dedicaron a recorrer diferentes localidades de su España natal, visitando ciudades como Valencia, Granada, Córdoba, Madrid y Zaragoza. Después salieron de España para continuar el viaje por Marsella y París. En una oportunidad Joan Maragall hizo referencia a esos viajes, una etapa que recordó con mucha alegría.

JOAN MARAGALL

«Mi situación era insostenible; pasados dos años vino la convicción de que yo no servía para industrial y se me dio a escoger una carrera»

En la década de 1879, el joven Joan Maragall sostiene una agitada discusión con su padre, lo que lo lleva a renunciar a la fábrica familiar de manera definitiva para dedicarse a estudiar en la facultad de Derecho.

Juventud y primeros trabajos 

El primer poeta realizado por Joan Maragall fue publicado en periódico Lo Nunci de fecha 22 de septiembre de 1878. Éste primer poema del español llevó por nombre “Óptica”, sin embargo sería tiempo más tarde cuando el escritor lograría desarrollar de mejor manera su pasión por el mundo de las letras, una habilidad que pulió durante su paso por la facultad de Derecho.

En las aulas de clases tenía la costumbre de conversar mucho con sus otros compañeros acerca de las letras. Por lo general se reunían un grupo para debatir sobre temas relacionados con la lectura, ópera y la música en general. Era un grupo de aproximadamente siete compañeros de estudios que se autodefinen como “el círculo”.

En dicho grupo de debate destacaban algunas personalidades como Antoni Roura, José María Lloret y Josep Soler, quienes eran amigos de Joan Maragall durante su etapa de estudio en la facultad de Derecho. La amistad no quedó solo en las aulas de clases, sino que se mantuvo por el resto de sus vidas, siendo éstos unos de los mejores amigos del poeta.

De acuerdo a lo opinión de Joan Maragall, esa etapa en la facultad de Derecho representó para él un tiempo de mucho aprendizaje, pero además sirvió para conocerse más como persona y el amor que sentía por la poesía y las lecturas románticas. Lo cierto es que fue durante esa etapa donde el joven descubre directamente su interés por la prosa y comienza a esforzarse con mayor dedicación en el aprendizaje de nuevas técnicas.

Durante su etapa de estudio, Joan Maragall tuvo algunas relaciones amorosas típicas de su edad, con algunas mujeres logró incluso a sentir obsesión y desilusión al no poder lograr sus metas. De su vida sentimental se podrían recordar dos grandes amores antes que el de Clara, quién con el tiempo se convertiría en su esposa.

Uno de esos amores de estudios fue una joven de nombre Amanda, con quien solía compartir en el liceo y a quien en el epistolario que mantenía con su amigo José María Lloret dedicaría frases apasionadas, y que además sería la destinataria de su poema “A deus violetes”. Su otro gran amor fue Teresa Ferran, una veraneante de Puigcerdá.

Joan Maragall se catalogó un apasionado de la literatura germánica, la que pudo conocer gracias a la traducción del poeta valenciano Teodoro Llorente y su obra “Leyendas de Oro”. Precisamente es a éste escritor español a quién se le atribuye el hecho de introducir a Maragall en la obra de Friedrich von Schiller, Heinrich Heine y especialmente Goethe.

En la década de 1881, Joan Maragall leyó de Goethe la versión francesa de Werther, Fausto y Hernann y Drorothea, pero paralelamente a eso se consideraba como un catanista entusiasta y solía leer “Recuerdos de viaje” original de Víctor Balaguer. Ese mismo año, Maragall obtuvo el premio “La Flor Natural” durante los Juegos Florales celebrados en Badalona.

Dicho premio lo obtuvo gracias a una de sus poesías creadas, especialmente la que nombró “Dins sa cambra” (Dentro de su habitación). Joan Maragall tuvo que utilizar el libro de Eugéne Frave Premières leçons d’allemand ou grammaire élémentaire et pratique de la langue allemande, para poder deducir acerca de las obras germánicas en su lengua vernácula.

Pero también para comprender las obras germánicas en su lengua vernácula, Maragall recibió capacitación de la mano de un profesor independiente de nombre Jaume Sturzenegger, un bávaro que vivía cerca de los Maragall y con quién mantuvo contactos a lo largo de toda su vida.

JOAN MARAGALL

El 27 de junio del año 1884, Joan Maragall concluye su formación académica y obtuvo su licenciatura. Como un regalo a su esfuerzo, decide autoregalarse las obras de Goethe en alemán. Después de graduarse como abogado, ingresa a laborar en el despacho del abogado Danés, llegando a expresar en una carta dirigida a José María Lloret lo siguiente:

«Tengo poco trabajo, por las tardes aprovecho para ir al Ateneo y por la noche al Liceo»

Para nadie es un secreto que Joan Maragall para esa época no tenía mayores compromisos y llevaba una vida sin tantas complicaciones. Desde el punto de vista económico, tenía como sustentarse, es decir que vivía una vida relajada. A su alrededor siempre habían buenas amistades. Se autodefinía como un muchacho libre de responsabilidades.

En el año 1886, Joan Maragall se convirtió en socio del Ateneo Barcelonés, donde se relaciona con escritores como Josep Yxart, Joan Sardá y Narcís Oller, entre otras personalidades del medio.

Crisis económica y madurez impuesta 

En la década de 1886 la familia de Joan Maragall reconoce estar enfrentando graves problemas económicos. En ese año, el padre del poeta español convoca a una reunión familias donde explica los complicados inconvenientes financieros que vivía la familia como consecuencia de unas inversiones fallidas que había realizado previamente.

Producto de la crisis financiera, el padre de Joan Maragall entró en una etapa de tristeza y depresión que lo llevó a perder la autoestima. Maragall era el único hijo varón en la familia por lo que fue obligado a tomar las direcciones de la familia ante la imposibilidad temporal de su padre. El joven poeta tuvo que desistir de su cómoda vida anterior para dedicarse a atender las necesidades de sus parientes.

JOAN MARAGALL

Toda esa situación también representó para Joan Maragall un duro golpe desde el punto de vista de las relaciones sociales, llevándolo a entrar en contacto con un mundo completamente desconocido y por el cual sentía rechazo. En una ocasión el joven llegó a decir:

«Reniego de la sociedad, del progreso, del dinero, de la educación, del derecho, de la moral y de quien inventó todas esas porquerías»

Cuando tenía 25 años de edad, Joan Maragall comenzó a escribir las “Notas autobiográficas” que las concluyó en el año 1886. La última parte de esas notas reflejan claramente la situación personal que vivía para el entonces el poeta español:

“Aquí termina mi juventud. Una obra de genio, «Werther», me convirtió de chiquillo a joven. Un hecho, la pérdida de la mitad de la fortuna de mi familia, me convierte de joven en hombre. La edad más hermosa de la vida, adiós para siempre! Ilusiones de amor y de gloria, adiós!”

La familia 

En la temporada de verano del año 1888, estando en Puigcerdá, el joven poeta Joan Maragall tiene el privilegio de conocer a Clara Noble, quién con el tiempo se convertiría en su gran amor. Clara era la hija del comerciante inglés Ernest Noble y de una mujer jerezana llamada María de las Angustias Malvido. Cuando se casó con Maragall, Clara era apenas una adolescente de 16 años de edad.

Maragall pudo ingresar a laborar en el despacho del abogado Brugada. Luego en la década de 1890 se le presenta una nueva oportunidad laboral; ésta vez ingresaría a trabajar en el Diario de Barcelona donde ocuparía el puesto de secretario del director, Joan Mañé i Flaquer. De esa manera inició una nueva etapa en su vida profesional.

Al arribar a su trigésimo aniversario, Joan Maragall entraría en un periodo de alarma debido a que para ese entonces no había podido formalizar una relación amorosa sólida, luego de su separación sentimental con Teresa Ferran. Fue de esa manera que decide empezar la relación epistolar con Clara Noble, mujer con quien luego de compartir algunos meses de noviazgo, se casa el 27 de diciembre de 1891.

Después de contraer matrimonio, la pareja toma la decisión de establecerse a vivir en la ciudad de Barcelona, en un piso de la calle Lauria, lugar donde convivieron aproximadamente tres años para luego mudarse al Paseo de Gracia. En la década de 1896 el matrimonio se cambia nuevamente de residencia, en esa oportunidad de mudan a la calle Consejo de Ciento.

Pero ésta no sería su residencia definitiva, ya que, en el año 1899 Clara y su esposo Joan Maragall se vuelven a mudar a lo que sería la vivienda definitiva y que se ha convertido en la casa solariega de la saga Maragall y la actual Casa Museo ubicada en la calle Alfonso XII, en el barrio de Sant Gervasi, misma zona donde residían sus suegros.

Descendencia

El matrimonio conformado por Joan Maragall y Clara Noble logró tener un total de trece hijos, quienes fueron:

  • Helena: Nacida en el año 1893
  • María: Nacida en el año 1894
  • Eulalia: Nacida en 1896
  • Clara y Ana: Nacieron en 1899
  • José: Nacido en 1900
  • Juan Antonio: Nacido en el año 1902
  • Ernest: Nacido en 1903
  • Guillermo: Nació en el año 1905
  • Raimon: Nacido en el año 1906
  • Elvira: Nació en la década de 1907
  • Gabriel: Nació en 1909
  • Jordi: Último hijo de la pareja nacido en 1911.

Es importante mencionar que dos de los nietos de Joan Maragall han demostrado interés por el mundo de la política, incluso llegaron a dedicarse a ésta rama dentro del PSC. Se trata de Pasqual Maragall y Ernest Maragall. En el caso de Pasqual, éste ha destacado por su paso por la alcaldía de Barcelona durante el periodo de 1982-1997, además de ser presidente de la Generalidad de Cataluña en el periodo 2003-2006.

Por su parte Ernest Maragall también destacó por estar al frente de distintos cargos políticos, entre ellos consejero de Educación de la Generalidad de Cataluña en el anterior gobierno. Joan Maragall además es bisabuelo de Elisabeth Maragall, una reconocida jugadora de hockey sobre hierba, medalla de oro con España en los Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona en el año 1992.

Madurez personal y profesional

Una de las etapas laborales más importantes en la vida de Joan Maragall se podría decir que fue su paso por la redacción del Diario de Barcelona, donde recordemos se desempeñó como secretario. Esa experiencia le ayudó principalmente a formarse con todas las de la ley en el ámbito de la redacción, convirtiéndose en un excelente escritor, respetado y seguido por muchos.

Mientras estuvo al frente de la secretaria de redacción del Diario de Barcelona, Joan Maragall logró realizar más de 248 escritos, específicamente entre los años 1892 y 1903. Cada uno de estos textos sirvió para infiltrar las ideas modernistas en una burguesía conservadora. En la década de 1893, justamente el día 13 de abril, se presentaría una nueva oportunidad laboral para el escritor.

Ese día decidió asumir el reto de formar parte como miembro numerario de la Real Academia de las Buenas Letras de Barcelona. Poco tiempo después fue testigo directo de la bomba del Liceo, un trágico atentado que representó para Joan Maragall un duro golpe emocional, tanto fue así que lo llevó a cambiar su visión respecto al comportamiento humano.

En la década de 1895, el respetado escritor español acepta el nombramiento como secretario del Ateneo Barcelonés, teniendo así la oportunidad de observar en primera fila del que sería el primer discurso de inauguración de curso promulgado por el catalán Ángel Guimerá. A comienzos del año 1899 se le presentaría una nueva oportunidad laboral a Maragall.

Ese año Enric Prat de la Riba decide reabrir el medio La Veu de Catalunya como órgano de la Lliga Regionalista y le propuso a Joan Maragall asumir la responsabilidad de la dirección de la publicación, sin embargo el escritor español renunció al mismo. El año 1902 también representaría para él una etapa difícil, sobre todo después de la publicación de su artículo “La Patria Nueva”:

Es importante recordar que con ese artículo titulado “La Patria Nueva”, Joan Maragall fue procesado. Dicho acontecimiento, además de la publicación de otros escritos como San Jorge, patrón de Cataluña, Sentimiento catalanista y El trágico conflicto, provocaron el surgimiento de muchas discordias entre Joan y el nuevo director del Diario de Barcelona y eso llevó a Maragall a alejarse de la redacción por algunos años.

En esa misma época, Joan Maragall fue designado como el nuevo presidente del Ateneo Barcelonés. Entre los años de 1904 y 1906, el poeta español realizó colaboraciones seguidas con La Ilustración Catalana, plataforma en la que logró publicar aproximadamente 20 escritos. Antes de su fallecimiento, pudo ingresar como miembro fundador de la Sección Filológica del Instituto de Estudios Catalanes.

Fallecimiento

De acuerdo a fuentes cercanas al poeta y escritor español, la muerte de Joan Maragall se produjo un 20 de diciembre del año 1911 cuando tenía apenas 51 años de edad. Meses antes de su muerte, Joan fue diagnosticado con una patología conocida como fiebre de Malta, aunque fue en sus últimos días de vida cuando la fiebre apareció realmente en su cuerpo, a pesar de permanecer en casa desde meses anteriores.

La partida física de Joan Maragall representó una noticia difícil de superar, no solo para sus familiares y amigos, sino para todos los seguidores de la cultura y la literatura en España, lo que provocó además infinidades de muestras de condolencia para con sus allegados. Su mausoleo se encuentra en el Cementerio de Sant Gervasi.

Temática de su obra

Quienes han tenido la oportunidad de disfrutar de las variadas obras realizadas en vida por el poeta y escritor español Joan Maragall, pueden entender que su nivel de entrega y pasión es inmenso en cada uno de sus textos. Una de las cosas que más llama la atención de la obra de Maragall es la forma en la que emplea temas tan sencillos y cotidianos para dar sentido a sus escritos.

La temática de la obra de Joan Maragall se describe de esta manera como variada. En cada una de las poesías del español se pueden hallar temas que van desde la simplicidad del amor, la naturaleza hasta exaltar sus lugares de orígenes, ciudades y algunos héroes de Cataluña. Pero en la poesía de Joan también tiene participación los elementos espirituales.

Una característica de la temática de la obra de Joan Maragall es que siempre trata de expresar con palabras sencillas y directas su visión de la vida. También es importante señalar que la poesía de Maragall se encuentra dividida en diferentes periodos o etapas, aunque siempre direcciones por 2 corrientes específica como lo son la corriente del vitalismo, de raíz niezscheana y la corriente del decadentismo.

Hay que tener en cuenta que Joan Maragall marcó un antes y un después dentro de la literatura poética española, es decir que hubo un rompimiento literario entre él y la generación anterior. Uno de los objetivos que siempre tuvo presente el poeta fue mantenerse retirado de elementos como el positivismo y el naturalismo marcado durante mediado del siglo XIX, liderados especialmente por Joaquín Bartrina, Pompeu Gener y Narcis Oller.

Gracias al conocimiento de algunas personas allegadas a él como Josep Soler y Joan Sardá, pudo encontrarse cara a cara con corrientes como el idealismo que habían comenzando a implementar las últimas generaciones románticas. Joan Maragall también colaboró con el rescate del catalanismo a través de unos géneros que inciden en la colectividad (cantos, himnos y canciones).

La recuperación del catalanismo promovida por Joan Maragall también fue posible gracias a su propia poética, dinamizando la lengua y dejando en el olvido las formas complejas. Un claro reflejo de ello fueron sus poemas publicados en su segundo libro “Visions & Cants” (1900).

Su labor como traductor lo condujo a profundizar en el conocimiento de las lenguas, a enamorarse de los originales y ensanchar cada día más el campo de su visión. Autores como Ruskin, Schopenhauer, Carlyle, Nietzsche y Novalis los interiorizó profundamente.

Teoría de la “Palabra viva”

Vale la pena aclarar que el escritor Joan Maragall fue testigo directo de la transformación que hubo de la Renaixenca al Noucentisme. De la primera corriente pudo cosechar principios como el floralismo y el retoricismo, aunque realizó una defensa de la espontaneidad y de la búsqueda de la simplicidad, pudiendo desarrollar su famosa “teoría de la palabra viva”.

Maragall se oponía a la grandilocuencia y perseguía una naturalidad emanada de la experiencia personal. La característica principal de los poemas de Joan era su forma de escribir, que se diferenciaba del resto por ser coloquial y alejada de la formalidad. Eso lo convertía en un exponente de vitalismo contrario al simbolismo, que había reducido la dimensión social de la poesía.

Diferentes autores del mundo de la literatura se encargaron de analizar y opinar acerca de la teoría de la palabra viva de Joan Maragall, la cual se opone a las palabras vanas con la fuerza espontánea de la sinceridad. Por ejemplo Agustí Bartra expresó lo siguiente:

“La poesía para él, es inspiración total, hallazgo estremecido de la realidad o sueño profético, es decir, una realidad futura próxima a la realidad. Consigue integrar en una forma apolínea la emoción de su temporalidad trascendente, sus cálidas verdades humanas, su sorpresa ante la vida y la muerte”

Por su parte para Manuel de Montoliu, la palabra viva representa:

“…la expresión completamente cristalizada;… no es la expresión, es una sobreexpresión, en que el verbo, aunque en ignición, se de vuelta y se envuelve en sí mismo de una aureola de irradiaciones y fluidos impalpables e irreductibles al análisis de los laboratorios donde se manipula la Palabra humana”.

Etapas de su obra

Gabriel Maragall realizó un esbozo biográfico acerca de la vida y obra del poeta Joan Maragall, a través del cual estructura la biografía del escritor español en al menos cuatro etapas cronológicas que te vamos a presentar en esta parte de nuestro artículo.

Primera etapa (1860-1891)

Muchos se refieren a ésta primera etapa de la obra del escritor español Joan Maragall como “vitalista”. Se podría decir que la primera etapa de su obra va desde la creación de sus primeros escritos hasta el momento de su matrimonio en la década de 1891. La primera etapa de su obra se caracteriza por creaciones impregnadas de mucha vitalidad y energía.

La primera etapa de la obra de Joan Maragall también se vio marcada por la crisis que sufrió el poeta durante su época de juventud que termina cuando pueden confluir.

«Las inclinaciones naturales y los valores espirituales: es el amor a la mujer real lo que termina la trastornada, incoherente pero riquísima actitud del hombre que ha dejado de ser un niño»

La mujer es descrita como «el receptáculo perfecto o la conjunción donde se encarnaban y tomaban realidad los sueños y las divagaciones» Ésta primera etapa también incluye las “Notas autobiográficas” que realizó a sus 25 años de edad. En el año 1888, específicamente el 30 de abril, Joan procedió a publicar su primer poema importante titulado L’oda infinita, obra que incluye su teoría poética.

Como regalo por su matrimonio en 1891, algunos de sus más allegados amigos, entre los cuales se puede mencionar a Narcís Oller, Josep Soler y Josep Yxart, le obsequiaron “Poesía”; una edición especial que incluía una recopilación de cada una de sus obras realizadas hasta ese momento, además de una edición limitada de cien ejemplares.

Segunda etapa (1892-1900)

La segunda etapa de la obra de Joan Maragall va desde el periodo de 1892 hasta el año 1900 y en ella se involucran elementos como el vitalismo mezclado con el decadentismo. En esta etapa se puede observar a un Maragall dual, a quién Gaziel define claramente con su teoría del “doble fondo”, una figura desarrollada a raíz de unas palabras de Maragall donde manifestaba:

«La vida, contemplada por encima y en total, es hermosa: la vida, vivida, es triste»

De esta manera explica la razón por la cual en los escritos de Joan Maragall aparezcan, por una parte textos de origen más bien externo e intelectual y por el otro procedentes de una fuente más profunda e íntima, los textos más religiosos de su trayectoria.

Su paso por el Diario de Barcelona significó para Joan Maragall su graduación como redactor. El día 22 de octubre del año 1892 pudo estrenarse como redactor al publicar su escrito “El Paraguay”. Posteriormente en el año 1893 empezó a publicar sus artículos en la revista L’Avenç, donde se estrenó con un trabajo sobre Nietzsche, considerado como su primer artículo catalán y que firmó con el pseudónimo “Pamphilos”

Años más tarde, específicamente en 1892, Joan Maragall redactó “Pirinenques”, un escrito con fragmentos decadentistas. En esa misma época, el escritor español tuvo la oportunidad de participar en la llamada Fiesta modernista de Sitges, donde precisamente dio a conocer fragmentos de Nietzsche. Cuando se encontraba de vacaciones en San Juan de las Abadesas, Maragall redactó “La vaca cega”.

El poema “La vaca cega” se considera como una de sus más famosas creaciones dentro de la temática de la naturaleza, que recordemos es uno de los temas más esenciales que aparecen reflejados en la poesía del español Joan Maragall. Otros de los temas más elementales a los que el autor hace mención en sus poemas tienen que ver con la política, la ciudad, costumbres y nuevos inventos.

En el año 1893, después de regresar a su residencia y de haber salido ileso del atentado del Liceo, observó una escena que serviría de inspiración para crear otro de sus poemas más famosos como lo es “Paternal”, poema que escribió luego de ver a su esposa amamantando a su pequeño hijo. El poema se convierte en una optimista declaración de fe en la bondad última de la vida y la afirmación de la inocencia sobre los intereses políticos, el odio y el miedo.

En esa misma época el escritor Joan Maragall publica su poema “Excélsior” el cual al igual que sus anteriores creaciones, proviene del vitalismo nietzscheano. En él muestra su rechazo al inmovilismo ideológico y proclama el viaje interminable, abierto a todo lo nuevo, un programa de vida, tratando de no desviarse del camino, en busca de un objetivo, insistiendo en el viaje mismo, el movimiento continuo.

En el año 1894 el poeta español logró hacerse acreedor de la “Englantina de oro” otorgada durante los Juegos florales de Barcelona, un premio que obtuvo gracias a su poema “La sardana”. En ese mismo evento pero en su edición de 1896, Maragall también ganó la “Viola de Plata” por su poema “El mal cazador”:

Durante esta etapa, Joan Maragall comienza a ejecutar un catalanismo distinto del de la Renaixenca que emparejaba al vitalismo. En el año 1898 publicó sus “tres cantos de guerra”: Dels adéusOda a España Cant del retorn, iniciándose un proceso de ruptura con España.

Tercera etapa (1901-1906)

Es durante la tercera etapa donde el poeta español Joan Maragall realiza la que está considerada su obra culminante que lleva por nombre Visions & Cants en la década de 1900. De acuerdo a los investigadores, en esos años Maragall también empezó a mostrar cierto alejamiento de la corriente del modernismo y pasa a consolidarse como un autor de renombre y popularidad.

Joan Maragall, durante estos años también realiza la traducción de Novalis, un respetado escritor alemán y estableció su teoría literaria “Su Elogio de la palabra” que fue expresado en la década de 1903 cuando Maragall fue nombrado presidente del Ateneo barcelonés. Durante el discurso, el poeta español destacó el poder que tiene la palabra para expresar todo el pensamiento.

Cuarta etapa (1907-1911)

En la última etapa en la cual se divide el trabajo poético del español Joan Maragall se vio marcada principalmente por su descanso, es decir, fue una etapa de cierta pasividad que se caracterizó por una «transfusión de corrientes de dentro a fuera y de fuera a dentro», que constituye una «ósmosis espiritual»

La década de 1907 resultó ser una etapa esencial en la vida y obra del poeta Joan Maragall:

«El proceso de purificación espiritual continuará, casi, toda su vida. Pero desde el año 1907, los cinco últimos años, es transparente para todos. Siguiéndole en estos tiempos, seguimos a un auténtico catecúmeno.»

De ésta cuarta etapa, Gabriel Maragall resalta el comportamiento contemplativo que tuvo el escritor español. Fueron años en los cuales no escribió tantas obras como en los años anteriores, más bien se dedicó a repasar algunos escritos relacionados con la Semana Trágica, el Cant espiritual y la última serie de artículos en el Diario de Barcelona.

De hecho se podría decir que una gran parte del año 1911 transcurrió en medio del pensamiento de la muerte, que Gabriel Maragall defiende de acuerdo con el testimonio de Clara Noble y los hijos mayores. En el año 1910, Joan Maragall logra hacerse acreedor del destacado premio Fastenrath, otorgado durante los Juegos Florales de Barcelona. Éste premio lo obtuvo gracias a su obra Enillá (Más allá).

En 1911, año en el cual ocurriría su lamentable muerte, Joan Maragall realiza la publicación de uno de sus últimos trabajos titulado “Seqüències” a través de la cual expresa una exaltación vitalista con la que vuelve a posiciones heterodoxas, suavizadas en anteriores escritos. En esta obra incluye el Cant espiritual.

Política y religión

En esta parte de nuestro artículo estaremos repasando algunos datos históricos relacionados con la vida política y religiosa del poeta español Joan Maragall, considerado como uno de los más grandes escritores de los últimos tiempos. Desde que fue muy joven, su formación religiosa se vio marcada principalmente por el catolicismo.

Pensamiento religioso

Desde que apenas era un muchacho, Joan Maragall comenzó a recibir formación religiosa en cuanto a la corriente del catolicismo, no obstante también es una realidad que su relación con dicha religión fue modificándose de manea constante a lo largo de los años. En alguna etapa de su vida llegó a expresar que el lenguaje católico era insuficiente para reflejar su pensamiento religioso.

El catolicismo practicado por el poeta Joan Maragall podría decirse que era meramente epidémico, como resultado de una auto-imposición. De acuerdo a lo expresado por Josép Palau i Fabre:

«Maragall es panteísta y pagano. Lo es por disciplina, por auto-prescripción, que deviene cristiano.»

No obstante, cuando se analiza la lista de obras realizadas por el poeta Joan Maragall se puede evidenciar que en sus escritos el español emplea un lenguaje netamente cristiano, incluso más que los panteístas y paganos. También es importante señalar que la transformación del pensamiento religioso de Maragall enfrentó al menos cuatro etapas diferentes.

  • La religión de la belleza (1860-1890)

Durante este periodo de tiempo, Joan Maragall comenzó a experimentar las primeras transformaciones desde el punto de vista religioso, debido a que pasó de ser un infante completamente católico a mostrar una postura alejada y opuesta a la religión durante sus años de adolescente. En su etapa de juventud vivió una recuperación panteísta de raíz romántica.

La realidad es que la el tipo de religión que profesaba Joan Maragall se caracterizaba por enaltecer elementos relacionados con la naturaleza, el arte, el amor y la belleza, en pocas palabras, se trataba de una religión romántica y estética. Maragall también se caracterizó por su permanente rechazo a la burguesía de la cual era miembro.

  • La exaltación de los fuertes (1890-1901)

Durante estos años de vida, el poeta español Joan Maragall se enfocó por pertenecer a la sociedad burguesa lo que lo llevó a aceptar de forma acrítica la religión del catolicismo, tomando en consideración su nuevo orden, aunque sin hacer bandera. En estos años, el poeta llamó la atención por sus pocos escritos en el ámbito religioso.

Con el transcurrir de los años fue incluyendo el ideario juvenil «de ir siempre más allá; ir siempre más arriba» que se evidenciaría con claridad en su trabajo “Excélsior”. Poéticamente, Maragall expresó su fidelidad a una religión cósmica no institucionalizada.

  • Un neo-espiritualismo modernista (1901-1906)

La tercera etapa en la se divide el pensamiento religioso del poeta Joan Maragall se caracterizó, entre otras cosas, por la clara postura que mostró el escritor español en cuanto al tema espiritual en el ser humano. Durante estos años el autor se enfocó esencialmente en recobrar las dimensiones espirituales del ser humano.

En cada una de sus obras realizadas durante estos años, Maragall trató las cuestiones religiosas desde una visión un tanto convencional. También mostró un alejamiento de quienes representaban la ortodoxia, entre ellos Torras y Gaudi. A partir de ese entonces, Maragall comienza a realizar sus obras con una premisa reflexiva claramente religiosa, llegando a referir algunas experiencias místicas vividas.

  • La relación con la eternidad (1906-1911)

Durante la cuarta etapa Joan Maragall enfoca su trabajo en reflexionar acerca del origen y la finalidad religiosa del ser humano. Expresó la necesidad a sus colegas de encontrar la forma de promulgar una fe más real y latente, lo que lo llevó a reflexionar sobre la relación entre el tiempo y la eternidad. De acuerdo a lo que expresó el poeta español, los humanos deben convertir todos los instantes en eternos, alcanzando una reconciliación del más allá con el más acá.

Visión de España

Durante la década de 1898 se presentó en el continente europeo el suceso conocido como “Los desastres coloniales de España” lo que representó para ese país una fuerte crisis de conciencia, llegando a unificar elementos como el rechazo, la vergüenza y el menosprecio del pasado con un deseo de enderezamiento.

Había una parte de la población, denominada como la generación del 98, que pretendía europeizar a España, sin embargo también existía la otra cara de la moneda liderada por Unamuno que pretendía africanizar al país europeo. Fue en medio de ese escenario en el cual Joan Maragall publicó sus “Tres cantos de guerra”: Dels adéusOda a Espanya i Cant del retorn.

Para ese momento existía en España una corriente llamada “Catalanismo”, descrito como un movimiento que estaba orientado a la exaltación de los valores propios y distintivos de la personalidad histórica de Cataluña. Dicho movimiento solía tener mucho dominio sobre la política, sin embargo las antiguas oligarquías se rehicieron y la voz de los regeneradores, clamando en el desierto, fue extinguiéndose.

Joan Maragall llegó a manifestar su esperanza tras los sucesos del 25 de noviembre de 1905 que representaron un hito, al igual que la creación de Solidaridad Catalana:

«Solidaridad es la tierra, lo sientes? Es la tierra que se levanta en sus hombres … Y la tierra no es carlista, ni republicana, ni monárquica, sino que es ella misma, que llama, que quiere su espíritu propio para regirse.

Y mientras dure el grito de la tierra no hay pobres, ni ricos, ni ciudades, ni mesías, ni partidos, ni nada encima de ella más que un gran afán de acallar la misma y satisfacerla, porque sólo cuando ella esté en paz podrá cada uno ser republicano, carlista, campesino, blanco o negro, pobre o rico… Que no lo veis? Es un levantamiento»

Ciertamente Joan Maragall logró notar que existía una mínima posibilidad de crear un movimiento reivindicativo que estuviese en la capacidad de volver a encaminar a España y por ese motivo empezó a trabajar en un ideal de superación, bajo la idea del ideal ibérico: la federación que uniría como pueblos libres todas las patrias naturales, todas las lenguas peninsulares.

Bajo ese mismo contexto, Maragall realizó el cinco de mayo de 1908, la publicación de su texto “Visca Espanya”, a través del cual hace una clara descripción de su visión realista de España, para él una nación integradora y respetuosa con sus pueblos.

Prontamente, Maragall se percató de que su iberismo no contaba con el respaldo suficiente de partidarios en ciudades como Lisboa, Madrid o Cataluña, a pesar de eso tenía la convicción de que la “Federación Ibérica” representaba la única vía para la salvación de España. A través de su obra  L’ideal ibèric, coetáneo de Himne Ibèric, analizó las ideas que funcionan de base: “La integridad de la patria”.

Según Joan Maragall, la “patria ibérica común”, según su opinión:

«Debería ser la unión política de las diversas patrias naturales o lenguas peninsulares: federación de Portugal, Castilla, Vasconia y Cataluña»

Para lograr percibir la postura del pueblo de España respecto al catalán, Joan Maragall decía:

«El empeño de los castellanos de que no se escriba en otra lengua que la castellana, ni se hable más que el castellano, obedece a su ligereza de carácter y a su egoísta pereza; defectos de raza que les son comunes con los franceses que, como Ud. sabe, se empeñan en que su idioma sea lengua universal»

La Semana Trágica

Quienes tuvieron la oportunidad de conocer de cerca al poeta Joan Maragall pueden dar testimonio de la postura que siempre tuvo respecto a temas como la política y la religión. Para nadie es un secreto que éste personaje de la literatura española nunca estuvo relacionado directamente con la política y mucho menos participó en algún partido político.

Sin embargo, utilizó su habilidad para escribir y la plataforma de exposición que tenía dentro del Diario de Barcelona, para de alguna manera u otra, emitir sus opiniones referente al acontecer político. En muchos de sus artículos que salieron publicados tanto en el Diario de Barcelona como en La Veu de Catalunya, Maragall emitió sus ideas políticas.

Uno de los acontecimientos en donde se involucró más de cerca fue en la denominada Semana Trágica; nombre que se le da a los diversos sucesos que ocurrieron en la ciudad de Barcelona y otras localidades de Cataluña entre el 26 de junio y el 2 de agosto de 1909. Cuando tuvo lugar este acontecimiento histórico, el poeta español se encontraba en Caldetas.

Una vez que logró regresar a la ciudad de Barcelona, Joan Maragall en compañía de su buen amigo Josep Pijoan, se dispusieron a visitar cada uno de los espacios que resultaron afectados por la Semana Trágica. Utilizó muchos de sus artículos para referirse a mencionados sucesos históricos que marcaron por completo el futuro inmediato de España, especialmente de Cataluña.

El día 01 de septiembre del año 1909, Joan Maragall realizó la publicación de uno de sus artículos más polémicos de la historia como lo fue “A Barcelona”, un escrito que salió publicado en La Veu de Catalunya y a través del cual el poeta responsabiliza sutilmente a la población de Barcelona por todo lo sucedido, despertando la conciencia colectiva.

La Semana Trágica, además de dejar daños considerables, también produjo la detención de una gran cantidad de personas, algunas de ellas inocentes de todo hecho. Tomando en cuenta esas detenciones de ciudadanos que no tenía nada que ver con los acontecimientos, Joan Maragall escribió el 10 de octubre “La Ciutat del Perdó”, a través del cual hacía duros señalamientos en contra de la burguesía dominante a quienes les pedía que exigieran el indulto de Francisco Ferrer Guardia.

En esos escritos, Joan Maragall también solicita el indulto de otros detenidos durante la Semana Trágica. No obstante, el entonces director de La Veu de Catalunya, Enric Prat de la Riba, prohibió que mencionado artículo saliera publicado en la plataforma, tomando en cuenta que mantenía una relación de compromiso con el entonces presidente Antonio Maura.

Durante aquellos tiempos, Joan Maragall también pudo redactar el artículo “La Iglesia Cremada” que surgió como inspiración del complicado fuerte que le ocasionó la asistencia a una misa dentro de una de las iglesias que había sido destruida durante los disturbios. Maragall realizó un discurso crítico hacia el distanciamiento entre la institución y el pueblo.

Dicho artículo titulado “La Iglesia Cremada” también sirvió como una plataforma para que Maragall presentara un imaginario sermón crítico realizado por el cursa a los feligreses; y a continuación la reacción entre los “bien pensantes”, nombre con que se conocía a los burgueses lectores de La Voz de Cataluña.

El artículo concluye con una marcada posición de crítica a la falsa piedad de la burguesía. La postura de Joan Maragall también era respaldada por otros sectores de la sociedad que mostraban su rechazo con ciertas tradiciones que se practicaba dentro de la iglesia como en el caso del jesuita Ignasi Casanovas, quién también se pronunció a raíz de los acontecimientos.

Maragall traductor

Desde que era apenas un muchacho joven sin mucha experiencia, Joan Maragall comenzó a mostrar cierto interés y admiración por diferentes poetas y escritores de origen alemán, a quienes veía con mucho respeto y soñaba con seguir sus pasos dentro de la literatura. Ese seguimiento a escritores alemanes llevó a Maragall a interesarse por el idioma alemán.

Joan Maragall intentó aprender por todas las vías posibles el idioma alemán debido a que era la única manera de poder entender a plenitud las obras de los autores alemanes que leía. Él quería leerlas en la lengua original y no en traducciones. Lo que inició como una necesidad instrumental se transformó en una actividad permanente en la vida del poeta español.

De acuerdo a la visión que tenía Maragall, el traducir otras lenguas ayudaba a modernizar la propia lengua. En la época en la cual éste poeta español empieza a realizar sus primeros textos, el catalán escrito no estaba todavía normalizado y había una inquietud por encontrar unas reglas armonizadas que evitarán algunas licencias tanto a los escritores como a los editores.

Las traducciones para esa época representaban la puerta de entrada para la literatura catalana respecto a los contenidos y modelos de la literatura internacional. En esos años se llevaron a cabo muchas traducciones de importantes obras literarias, a los cuales se les agregan los contenidos universales, mejorando la formación espiritual.

Maragall tuvo la dicha de traducir a infinidades de destacados autores de la talla de Homero y Píndaro, pero también realizó traducciones de autores alemanes tales como Goethe, Novallis, Nietzsche, Schiller, Reinick y Wagner, así mismo llevó a cabo traducciones de autores franceses de renombre como Alphonse Dauet y Alphonse de Lamartine.

Pero las traducciones de Joan Maragall no quedaron solo en obras literarias, sino que se atrevió a ir más allá, traduciendo infinidades de canciones famosas de Mendelssohn, Brahms o Robert Schumann.

Algunas de las traducciones que realizó Maragall de autores alemanes como Goethe, se publicaron por primera vez entre los años 1898 y 1891 en “La Ilustración Catalana”, continuando en L’Avenç hasta su cierre en la década de 1893. Para ese entonces, el poeta español se encontraban laborando en canciones para el Orfeón Catalán.

Dentro del programa musical de este grupo coral se encuentran traducciones de temas de Wilhelm Muller, Friedrich Rúckert, escenas del Parsifal de Wagner y alguna coral de Bach. En la década de 1898 realizó la publicación de algunas de sus traducciones de Nietzsche en Catalónia y Ifgenia en Táuride de Goethe, que probablemente se editó en un libro.

En cuanto a sus últimas traducciones realizadas se podría decir que las mismas aparecieron publicadas en algunas plataformas como las revistas Joventut y La Cataluña. Para el año 1911, Joan Maragall empezó a traducir los Himnos Homéricos que serían publicados con carácter póstumo por el Instituto de Estudios catalanes.

Es importante mencionar que en una de las cartas que publicó Joan Maragall días antes de su muerte, específicamente el 18 de noviembre del año 1911, reconoció públicamente ante Pedro Bosch Gimpera sus complicaciones para aprender y entender a la perfección el idioma alemán.

Legado

Para nadie es un secreto que el poeta y escritor español Joan Maragall se encargó de dejar un gran legado entre las nuevas generaciones literarias, no solo de España sino de todo el mundo y ese legado es posible observarlo por medio de cada una de sus obras y trabajos realizados en vida. Hoy en día existen muchas maneras de conocer de cerca la obra de Maragall.

Una de las mejores opciones que tienen los amantes y seguidores del trabajo de Joan Maragall para conocer su obra es visitando su casa familia que se encuentra ubicada en la calle de Alfonso XII en la ciudad de Barcelona, España en la cual se aloja el Archivo Joan Maragall. Se trata de un centro patrimonial donde se conserva información referente al poeta.

Quienes tienen la oportunidad de visitar los espacios de la casa familia de Joan Maragall podrán tener un contacto directo con textos originales, notas y hasta correcciones de artículos realizados por el escritor español a lo largo de sus años de vida, representando un privilegio para las nuevas generaciones apasionadas por la literatura.

Es necesario señalar que fue la propia familia de Joan Maragall quién se encargó de realizar la primera publicación de las obras completas del artista, algo que fue posible gracias a la colaboración de la Editorial Gustavo Gili. La familia representa un factor importante dentro del legado del poeta español.

Tanto su esposa, Clara Noble como cada uno de los hijos que tuvo con Joan Maragall se encargaron por años de realizar un gran esfuerzo para hacer que el legado y la memoria del poeta permaneciera presente entre las nuevas generaciones literarias del mundo.

Precisamente se podría decir que de Joan Maragall, su familia heredó algunas cosas como el interés y amor por el país y por la cultura. Muchos integrantes de esta familia se dedicaron a la política, otros fueron filósofos, escritores, pintores, escultores. Uno de sus sobrinos, de nombre José Lleonart Maragall, siguió los pasos directos de su tío y se convirtió en un gran escritor, poeta y traductor.

Premios y honores

A lo largo de toda su exitosa carrera como poeta y escritor, el español Joan Maragall fue galardonado con múltiples reconocimientos y premiaciones que lo convirtieron en uno de los literarios europeos más emblemáticos e importantes de toda la historia. Entre los premios que recibió en vida estuvieron:

  • 1881 – Flor Natural en los Juegos Florales de Badalona por Dins la cambra.
  • 1894 – Englantina de los Juegos Florales de Barcelona por La sardana.
  • 1896 – Viola de Oro y Plata en los Juegos Florales de Barcelona por El mal caçador.
  • 1904 – Flor Natural en los Juegos Florales de Barcelona por Glosa.
  • 1904 -Mestre en Gai Saber al haber ganado más de tres premios en los Juegos Florales.
  • 1910 -Premio Fastenrath en los Juegos Florales de Barcelona por Enllà.
  • 1971 – Un retrato suyo forma parte de la «Galería de Catalanes ilustres» del Ayuntamiento de Barcelona.

Obra digitalizada

Los seguidores y amantes de la obra literaria del poeta Joan Maragall pueden acceder actualmente a todo su trabajo de una manera digital a través de la plataforma web  El món de Joan Maragall: Col·lecció visual de la vida i l’obra de l’autor o de forma directa en la Memòria Digital de Catalunya.

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