Una de las figura mexicana más emblemática y polifacética del siglo pasado José María Luis Mora Lamadrid, sacerdote, político, ideólogo e historiador mexicano, considerado como uno de los primeros exponentes del progresismo en México que luchó por la separación Iglesia-Estado.

Jose Maria

Biografía de José María Luis Mora

José María Luis Mora Lamadrid, nace el 12 de octubre de 1794, en Chamacuero, Guanajuato – fallece el 14 de julio de 1850, París, Francia)

Fue clérigo, abogado, escritor, político y teórico socialdemócrata, estimado como uno de los principales seguidores del liberalismo en México,  luchó por la disgregación de la iglesia y el estado, Mora ha sido considerado «el portavoz socialdemócrata más influyente para su generación y su pensamiento representa la estructura y la orientación predominante del liberalismo mexicano”.

Nace durante el poderío colonial español de México, Mora descendía de una floreciente familia española criolla, oriunda de los Estados Unidos de Guanajuato, su familia perdió su fortuna durante la revuelta de 1810 del padre Miguel Hidalgo, pero Mora obtuvo acceso a la renombrada ex escuela jesuita del Colegio de San Ildefonso, en la población de México, donde estudió teología. En 1820 recibió su doctorado y ordenación sacerdotal.

Perteneció a la facultad en el colegio y también trabajó como bibliotecario, se convirtió en diácono en el arzobispado de México, el seno del poder eclesiástico, pero no ascendió en la jerarquía, obstruyendo el avance dentro de la Iglesia Católica, se volvió a los asuntos políticos laicos en 1825, se convirtió en periodista y luego de la independencia mexicana en septiembre de 1821, un político liberal que dio forma al nuevo estado soberano.

En 1823 Mora defendió los cambios curriculares de San Ildefonso para destacar orientaciones más modernas para aprender en español, en vez de memorizar de y enfatizar el latín, luego de la proclamación de independencia la república en México en 1824, participó en la redacción de la Constitución del Estado de México y miembro del congreso estatal, cuestionó la Constitución mexicana de 1824 como incomprensible y porque protegía al catolicismo romano como la única religión en vez de aceptar la libertad religiosa .

Hizo oposición a la remoción de españoles en México y utiliza el periódico que editó, El Observador, sufragado por la millonaria familia Fagoaga para apoyar la estadía de españoles luego de la emancipación en México, como periodista, defendió por los masones del rito escocés, era un opositor al ex líder insurrecto populista Vicente Guerrero, quien llegó al poder en 1829 y, por lo tanto, apoyó el golpe de estado de Anastasio Bustamante para expulsar a Guerrero de la presidencia.

No obstante, cuando Bustamante se transforma en un dictador militar, Mora también se opone a él, los principales escritos de Mora fechados de la período de 1820, las principales fuentes de musa de Mora fueron en un principio John Locke y Benjamin Constant y luego Gaspar Melchor de Jovellanos.

En Benjamin Constant, Mora vio a un intelectual que en la Francia posrevolucionaria buscó asegurar los derechos del individuo contra la fuerza de la soberanía popular, a lo que se opuso porque llevo a los excesos sangrientos de la Revolución Francesa, agraciando en cambio un sistema constitucionalista.

En el seno de dicho sistema, las libertades individuales más significativas estaban protegidas tanto del gobierno como de los antojos de las masas, Mora vio en un principio que dar el poder político a los propietarios mexicanos como una salvaguardia de la libertad personal, pero luego se percata de que sus intereses creados los acordaban con la Iglesia y el ejército mexicano en gran medida conservador.

Jose Maria

Estos grupos de interés se opusieron a la reforma, por lo que Mora vio cada vez más el empleo de la fuerza contra ellos según fuera necesario, las políticas centralizadoras del gobierno español durante la monarquía borbónica del siglo 18, llevó a Mora a inspirarse en Jovellanos, el analista Charles A. Hale mantiene que el deseo de Mora de usar el estado fuerte para llevar a cabo la reforma debilita los principios fundamentales de la corriente liberal, como los derechos individuales y el laissez-faire.

Gracia a los consecutivos disturbios políticos, Mora se decepcionó con el constitucionalismo y, por lo tanto, fijo cada vez más su vista en romper el lugar exclusivo de la Iglesia romana y el ejército, tanto por motivos fiscales como ideológicas, estaba del lado de quitarle la propiedad de la Iglesia Católica Romana, que manejaba pero no utilizar la tierra que poseía.

Mora quería perseguir disminuyendo la posición privilegiada de la Iglesia en el aporte, y también buscó la independencia religiosa y la educación profana, cuando la ley para limitar el poder de la Iglesia fue derrotada en 1831, el gobernante del estado de Zacatecas hizo un concurso de ensayos con un premio de 2.000 pesos, con participantes para redactar sobre el tema del derecho del gobierno a quitarle las propiedad de la iglesia, un concurso que Mora ganó.

Mora apoyó al vicepresidente Valentín Gómez Farías, quien era el colega de fórmula de Antonio López de Santa Anna, como Antonio López no tenía ningún beneficio en servir como presidente, Gómez Farías estaba ciertamente en el poder y comenzó un programa de reformas, Gómez Farías nombra a Mora para modificar la educación, y Mora abrió la primera escuela profana en la Ciudad de México.

No obstante, los conservadores y los militares, liderados por Antonio López de Santa Anna, se opusieron al programa de reforma de Gómez Farías y obligaron al vicepresidente abandonar a principios de 1834, la tumba de José María Luis Mora en el cementerio de Montmartre, Como resultado, Mora se exilió por voluntad propia vivir en París, pero siguió hablando sobre los hechos políticos en su tierra natal.

El primer mandatario José Joaquín de Herrera en 1844, lo designa como embajador del Reino Unido, en 1846, luego de retornar al poder, el presidente Gómez Farías le solicitó a Mora que volviera a México, pero Mora fue retenido por la guerra mexicano-estadounidense, la guerra sacudió a Mora, que admiraba el sistema político estadounidense.

Posterior a la guerra, no pudo volver a México por inconvenientes de salud, específicamente por  tuberculosis, falleció en la fiesta nacional francesa el 14 de julio de 1850, en el exilio, Mora empezó a escribir lo que pensaba como una cuento de cuatro tomos de México, en él, articuló puntos de vista personal sobre el pasado de México con relevancia para la situación política actual.

Era un contrincante de todas las maneras de la atracción, pero vio el alzamiento de 1810 del Padre Miguel Hidalgo que desató la Guerra de Independencia de México como un mal necesario.

Fragmentos de su obra

Obra política I

Como primero de un total de tres tomos consagrados a la obra política, en esta etapa inicial cubre entre otros puntos los escritos acerca de educación, vida nacional, libertad y justicia, apariencia fundamental que resalta en las ideas del cura convertido en pensador liberal, con las cuales combatió significativamente en la lucha política mexicana del siglo 19.

Se incorpora en este tomo un preámbulo de Andrés Lira a la segunda edición, un aviso, una presentación y una historia como partes de utilidad adicional para el uso de todos los tomos de las Obras Completas del Dr. Mora.

Obra política II

Este tomo posee los escritos y documentos relacionados con la actuación del Dr. Mora como  Diputación Provincial de México y en los siguientes congresos Constituyente y Ordinario del Estado de México, así como la Revista política, primer volumen de las Obras sueltas publicadas en París en 1837, y que compendian su ideario político e iniciativas concernientes a la administración pública.

Obra política III

En este tomo, tercero y último de sus libros políticos, han sido congregados los escritos del Dr. Mora sobre temas hacendarios, crediticios y de deuda pública interna y externa seguidos del “Catecismo político de la Federación Mexicana” en donde se mencionan y enumeran a manera de cuestionario la estructura y funciones de los poderes federales de acuerdo con la Constitución de 1824.

Obra histórica I, México y sus revoluciones

El primero de tres tomos que muestran la obra histórica, cubre la principal parte de México y sus revoluciones, publicada en el exilio parisino en 1836 con el fin de manifestar su principios ideológico acerca de la cronología nacional, en la exploración que realiza de la historia de México a partir de la conquista hasta su propia época, Mora sobresale por las precisiones críticas sembradas a lo largo de su recuento del pasado.

Esta primera parte se inicia con un estudio al que intituló “Estado actual de México”, visión que muestra el funcionamiento de la organización administrativa de los recursos e instituciones que entonces conformaban la nación.

Obras históricas II, México y sus revoluciones

En esta segunda parte de México y sus revoluciones el brinda al lector una biografía de nuestra historia, del periodo de la conquista de la emancipación, corregida con letradas anotaciones y enriquecida por sus característicos comentarios, además de una revisión documentada de las tentativas anteriores a 1810 llevadas a cabo por sucesivas conspiraciones con la finalidad de sacudirse el yugo español.

Obras historicas III, México y sus revoluciones

Perteneciente a la parte tercera y última de México y sus alzamientos, en este tomo se toca la revolución de emancipación y sus figuras protagonistas, con la narración del primer capitulo de la vida republicana, apuntalada por las acotaciones del historiador Mora, se pone de manifiesto la postura ideológica, nacionalista y liberal de uno de los mayores representantes de esa doctrina dominante del siglo 19 mexicano.

Obras diplomáticas

Este volumen agrupa la obra epistolar que da cuenta del trabajo político desplegada en Francia e Inglaterra entre los años de 1846 y 1850 en una suerte de exilio “forzosamente voluntario” dictado por las opuestas circunstancias políticas del momento.

Estas cartas revelan el papel desempeñado por Mora desde su apartamiento europeo en el conflicto relativo a la guerra estadunidense con México. El volumen se completa con un interesante y curioso trabajo de Mora sobre las cárceles inglesas, escrito con miras a sentar las bases de una reforma de los establecimientos penitenciarios mexicanos.

Misceláneas

Al margen de la diversidad producción política, histórica y diplomática atrae elocuentemente el volumen compuesto de sus escritos, que van de sermones religiosos, fruto de su periodo eclesiástico, a cartas públicas y privadas, pasando por apuntes varios, en la segunda edición se incluye un índice onomástico elaborado por Laura Solares Robles y Laura Suárez de la Torre, esta recopilación recoge las transcripciones de algunos de sus documentos personales

Si te gustó este artículo te invitamos a que visites los siguientes enlaces: