Mediante este artículo, conocerás de forma sencilla, la biografía de Juan de la Cierva, de profesión Ingeniero de Caminos, de origen español, aunque su pasión, era la aviación, pasó a la historia, este científico gracias a su interés en la aeronáutica y a su invento del autogiro,  te invito a leerla, es muy interesante.

JUAN DE LA CIERVA

Biografía de Juan de la Cierva

Su nombre completo era Juan de la Cierva y Codorníu, nació en la nación española, en la ciudad de Murcia el 21 de septiembre del año 1895, su papá era un hombre muy distinguido y prolífico, en sus facetas de trabajo, se llamaba Juan de la Cierva y Peñafiel, quien fue abogado criminalista, político, además de empresario.

El papá de Juan de la Cierva y Codorníu, gracias a la política llegó a ser ministro en varias oportunidades, igualmente fue alcalde de la ciudad de Murcia, su mamá era María Codorniú Bosch, a su vez el abuelo materno de Juan era un distinguido Ingeniero en el área de Montes, su nombre era Ricardo Codorníu.

Desde muy niño, Juan de la Cierva demostró un gran interés por la aviación, que era su gran pasión, al lado de su amigo de nombre Tomás de Martín Barbadillo, llegó a elaborar diseños pequeños de aviones que lograban volar pequeñas distancias, así transcurría la infancia, nuestro inventor.

Es de acotar que la familia de Juan de la Cierva, era muy distinguida en la sociedad del momento de su época, y a nivel económico estaban muy bien, siendo estos unos factores positivos, para que nuestro inventor pudiese concentrarse en lo que le apasionaba la aviación, sin preocuparse por el qué comer.

Al momento de iniciar la guerra civil en España, Juan de la Cierva, tuvo un papel en la misma, colaborando a las fuerzas que se habían sublevado a obtener el avión de Havilland DH.89 Dragón Rapide, en donde el general Franco, voló desde la localidad de Gando situado en Gran Canaria a la localidad de Tetuán ubicado en Marruecos, en la parte española, para así tomar el control del ejército norte de África.

JUAN DE LA CIERVA

A pesar de esta ayuda, Juan de la Cierva, no tuvo la oportunidad de hablar personalmente, con Francisco Franco, que luego se convertiría en un dictador del país español, el contacto lo realizó un corresponsal del ABC en la ciudad de Londres, aunque nunca se confirmó si nuestro inventor, conocía el destino de este avión, que logró conseguir.

El invento del Autogiro

En compañía de dos compañeros y amigos Juan de la Cierva, deciden fundar una sociedad, los amigos eran José Barcala, quien fue compañero de estudios de Juan y otro amigo de nombre Pablo Díaz, quien era hijo de un carpintero, esta sociedad era conocida con las siguientes iniciales, BCD, que correspondían a la primera inicial de cada uno de los apellidos de los integrantes que conformaban la sociedad.

Esta sociedad fue pionera en la nación española en lo que concierne al desarrollo aeronáutico y gracias a su tenacidad, a los dieciséis años Juan de la Cierva, en compañía de sus amigos, lograron diseñar y elaborar un avión biplano, con el cual lograron volar, en el año 1912, le denominaron BCD-1, aunque le conocían con el seudónimo El Cangrejo, piloteado por el francés Mauvais, que fue el piloto y pasajero a bordo del avión.

Es primordial, que sepas que el avión puede volar, gracias a que la aeronave tiene sus alas fijadas al fuselaje; en cambio el invento de Juan de la Cierva, que es el autogiro, consiste en que las alas están fijadas a un rotor, este gran logro de nuestro inventor sucede en el ámbito de la aviación, luego de nueve años, de la invención de los Hermanos Wright, en la localidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos.

Es importante destacar que este avión que creó Juan de la Cierva, junto a sus amigos, era el primero en construirse en la nación española, por lo cual nuestro inventor era un gran pionero en la ciencia aeronáutica, ya para ese momento la tecnología, mostraba unos juguetes voladores para los niños.

Los cuales tenían una hélice horizontal, que giraba, cuando se dejaba caer el juguete desde una determinada altura, de allí, tomó la idea Juan de la Cierva, mientras observaba desde el balcón de su residencia en casa de sus padres, cuando él mismo dejó caer el juguete en cuestión.

Para el año 1920, Juan de la Cierva, diseñó y elaboró su primer autogiro, denominándolo Cierva C.1, donde utilizó el fuselaje, además de ruedas y un estabilizador en posición vertical, de un avión monoplano francés de nombre Deperdussin del año 1911.

En este modelo de avión, Juan de la Cierva, montó dos rotores los cuales eran cuatripalas contrarrotatorios, los cuales coronaban una superficie vertical, que permitiría tener un control en forma lateral, con respecto a la planta motriz, utilizó un motor Le Rhône de 60 CV.

Este primer aparato, que realizó Juan de la Cierva, no llegó a volar, ya que el rotor inferior, giraba menos de la velocidad prevista, por lo cual el efecto giroscópico y la asimetría que le permiten el sustento,  hicieron que el aparato volcase, luego de este primer autogiro, le siguieron dos diseños más, que también fueron fallidos,  denominados C.2 y el C.3.

En estos inventos Juan de la Cierva, intentó de manera infructuosa, hallar el enigma de la diferencia de sustentación, entre la pala que permite avanzar y la pala que retrocede, aunque en el modelo C.2, se logró dar algunos saltos de uno o dos metros de altura, lo que demostraba que el invento era viable en su ejecución.

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El inconveniente con la sustentación del rotor, lo logró resolver Juan de la Cierva, plenamente en el prototipo C.4, donde nuestro inventor tuvo la revolucionaria idea de articular ambas palas del rotor en la raíz del mismo, estos primeros intentos del modelo C.4, elaborado en el año 1922, gracias a los nuevos hallazgos, también fueron infructuosos.

Con el fin de resolver el enigma, Juan de la Cierva realizó una muy completa secuencia de ensayos, en el túnel de viento de circuito cerrado, ubicado en el aeródromo de Cuatro Vientos, este aeródromo fue construido por Emilio Herrera, y en ese momento era el mejor para la época.

En el año 1923, en el mes de enero, Juan de la Cierva, probó nuevamente su invento, el cual fue un éxito, luego de haberle realizado otras correcciones, esta vez lo probó en otro aeródromo, el de Getafe, el piloto fue el teniente Alejandro Gómez Spencer, este vuelo solo consistió en un gran salto de 183 metros de altura, demostrando la validez del invento.

Fue tanta la emoción de Juan de la Cierva, que a finales de ese mismo mes, el prototipo C.4, tuvo la oportunidad de recorrer cuatro minutos de duración en un circuito cerrado de 4 kilómetros, en el primer aeródromo, el de Cuatro Vientos,  a una altura que oscilaba los treinta metros, la planta motriz que contenía el C.4, era un motor Le Roche 9Ja de 110 CV.

Transcurren seis meses, en el mes de julio de ese mismo año 1923, Juan de la Cierva utilizó este mismo motor en el prototipo C.5, el cual voló en el aeródromo de Getafe, nuestro inventor había financiado personalmente, todos sus prototipos, pero a partir del mes de julio de 1923, el gobierno español le otorgó una subvención para que continuara con sus trabajos de investigación referente al autogiro.

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El autogiro de Juan de la Cierva, ya es un hecho notorio

Luego de tres años, Juan de la Cierva, logra crear en el Reino Unido, la sociedad Cierva Autogiro Company, gracias al apoyo económico del James George Weir de origen escocés, que era empresario y aviador, esto sucede en el año 1926, logrando mayores desarrollos en lo que respecta al autogiro y produjo varios diseños en ese país inglés.

Estando en ese país inglés, Juan de la Cierva, pudo diseñar y elaborar de manera óptima sus aparatos, vendiendo las licencias de fabricación para distintos países entre ellos Alemania, Estados Unidos y Francia; ya para el año 1928, teniendo de la Cierva treinta y tres años de edad, había realizado con el autogiro, un recorrido completo por todas las islas británicas de 4800 kilómetros de distancia.

En ese mismo año 1928, en el mes de septiembre, específicamente en el día 18, es el propio Juan de la Cierva, quien pilotea su prototipo C.8,  desde Londres a la ciudad de París como destino, teniendo la oportunidad, de sobrevolar, el famoso Canal de la Mancha, en compañía del periodista Henri Bouché de origen francés, como pasajero en el autogiro.

Para el año 1930, tiene la oportunidad Juan de la Cierva, en aparecer en una revista impresa de nombre Popular Mechanics, en este ejemplar impreso se daba información al público sobre los avances tecnológicos, y entre ellos se encontraba los de la aviación, se comentaba sobre el autogiro, también conocido como el Aeroplano Molino de Viento, que sería el precursor del helicóptero.

En esta revista, relataba Juan de la Cierva, el por qué de su invención, ya que pretendía una aeronave más segura, que el avión, que pudiese aterrizar en forma vertical. Este resultado le permitió ser entrevistado por la revista donde afirmó lo siguiente:

“…Creo que el autogiro será de especial ayuda en el desarrollo de la aviación civil, donde la seguridad es capital…”

El autogiro creado por Juan de la Cierva, es distinto a los aviones, ya que la sustentación, no recae en las alas del avión, aquí se utiliza el rotor, permitiendo la movilidad al momento de girar el rotor, explicando en palabras del inventor:

“…el rotor desempeña la función de un paracaídas, permitiendo un descenso incluso más lento que con un paracaídas de diámetro similar al del rotor…”

El autogiro, más seguro que un avión o un helicóptero

Juan de la Cierva, realizó un gran auge en la historia no solo de España, y aunque se comenta que es el precursor del helicóptero, esto no es así ciertamente, existe una gran diferencia; en el autogiro de Juan de la Cierva, el rotor es el que gira, propulsando al motor, como mejor lo puede explicar, un estudioso ingeniero aeroespacial, que se ha encargado de investigar sobre el autogiro de la Cierva, su nombre es Jeff Lewis y comenta lo siguiente:

“…gira por fuerzas aerodinámicas a través de un fenómeno llamado autorrotación. Dado que el motor no está propulsado, un autogiro necesita una fuente separada para la propulsión, como un avión. Convencionalmente se han empleado hélices, pero también se podrían utilizar reactores…”

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Este autogiro creado por Juan de la Cierva, es impulsado gracias al viento de allí su nombre, Aeroplano Molino de Viento, permitiendo una mayor seguridad que en los aviones e incluso de los helicópteros, pues si se llegase a detener el motor, el rotor continuaría girando, logrando que el aparato planeó suavemente hasta llegar a la superficie del suelo, y así se evita un accidente, como estrellarse.

Es importante destacar, en la biografía de Juan de la Cierva, que para el año 1930, cuando la revista impresa de nombre Popular Mechanics, le había realizado la entrevista, este inventor e origen español se encontraba en la cima de la fama, gracias a su inventor del autogiro, y en Estados Unidos, era muy conocido su invento, y el mismo se realizaba gracias a que compró la licencia.

También el inventor del autogiro, Juan de la Cierva, comentó a esta revista impresa, otros puntos referente a su invento, de nombre Popular Mechanics, lo siguiente:

“…para volar el autogiro sin riesgo solo se necesita de un entrenamiento de unas pocas horas…además, el autogiro, hará posible la utilización de campos muy pequeños como pistas de aterrizaje… el romántico aterrizaje en el tejado ya no es un sueño, y espero que pronto veamos plazas de aparcamiento de autogiros en mitad de las ciudades…”

El sueño de Juan de la Cierva, no se llevó a la actualidad

A pesar del gran interés y pasión que tenía Juan de la Cierva, por el autogiro, no se logró la comercialización, para el público consumidor, como lo hubiese querido este gran inventor español, gracias a las investigaciones de Jeff Lewis, se puede observar algunas de las causas del porqué el modelo del autogiro, no llegó a ser un éxito comercial.

La principal de ellas es que el autogiro creado y diseñado por Juan de la Cierva no alcanzaba las velocidades que se requieren en la aviación comercial, y en el año 1935, logró volar con estupendo éxito el primer helicóptero, denominado Breguet – Dorand 314, el mismo tenía innovaciones precedentes del autogiro,.

Este helicóptero fue para el público, una nueva opción y los ingenieros utilizaron las innovaciones creadas por Juan de la Cierva para optimizar este nuevo modelo, en palabras del investigador J. Lewis, expresa lo siguiente:

“…todo lo que hacía el autogiro lo hacían también otros aparatos… la mayoría de la gente no entendía cómo funcionaba y por ello no confiaban en él. Aunque de hecho es más seguro que los helicópteros o aviones, la gente no se dio cuenta de ello. Querían algo propulsado…”

Además el trágico fallecimiento de Juan de la Cierva, hizo que su propio invento decayese, pues al hablar de la Cierva, las personas asumen que falleció gracias a su invento, lo cual no es cierto, pues pierde su vida en un avión convencional, el 09 de diciembre de 1936,  al estrellarse en el despegue, en el aeropuerto de la localidad de Croydon, en el Douglas DC-2 de la empresa de aviación KLM.

En un vuelo regular que viajaba de Londres con dirección Ámsterdam en Holanda, contaba con cuarenta y un años de edad, nuestro inventor; aún se desconocen las causas del accidente, o no llegaron a esclarecer en su totalidad, aunque ya han pasado ochenta y cuatro años, de la desaparición física de Juan de la Cierva.

Luego del fallecimiento de Juan de La Cierva, la compañía que fundó en tierra británica, continuó laborando, y fabricando los diseños de la Cierva, pero las demandas hacía los helicópteros hizo que cambiasen su rumbo de diseño, los cuales consideraba de la Cierva muy complejos.

El autogiro en los días de hoy

Con respecto al autogiro de Juan de la Cierva, en el Siglo XXI, se pueden observar dos compañías estadounidenses de nombres Carter y Groen, las mismas han permitido que el autogiro, se lleve a la práctica como vuelo civil, tal como lo comentaba Juan de la Cierva, en vida.

Por el momento, son personas de poder adquisitivo y aficionados a la aviación como un deporte, los  que han utilizado actualmente el autogiro,  en clubes privados, además de un estudio experimental que se está realizando en Holanda, llamado PAL- V One, que lleva implícito los principios del autogiro de Juan de la Cierva y es un automóvil con la cualidad que puede volar y tiene entre sus funciones la vigilancia policial.

Así que se puede, pensar que en un futuro no muy lejano, podamos visualizar en el cielo, los autogiros de Juan de la Cierva, como un medio de transporte personal, seguro y eficiente, tal como lo pensaba nuestro gran inventor español.

Reconocimientos en memoria de Juan de la Cierva

En el año 1954, luego de dieciocho años de la desaparición física, de Juan de la Cierva, le confieren con carácter póstumo, el título de conde de la Cierva, luego en el año 2001, el Ministerio de Educación y Ciencia de España, entrega el Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva, a las personas que demuestren idoneidad en la transferencia tecnológica.

El fin de este Premio Nacional de Investigación, es destacar el mérito de investigadores o científicos  españoles que se desempeñan, tal como demuestra el Ministerio de Educación y Ciencia de España en:

“…una gran labor destacada en campos científicos de relevancia internacional, y que contribuyan al avance de la ciencia, al mejor conocimiento del hombre y su convivencia, a la  transferencia de tecnología y al progreso de la Humanidad…”

Es importante destacar que este Premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva,  desde el año 2004, a través del Ministerio de Educación y Ciencia de España, realizó el inicio de un programa donde contrataban a los investigadores denominado Programa Juan de la Cierva, donde los científicos e investigadores españoles y también foráneos pueden ir desarrollando sus trabajos científicos, gracias a este aporte económico.

En lo que respecta a la Asamblea Regional de Murcia, aprobó que el nuevo Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia, llevase el nombre de nuestro inventor Juan de la Cierva, con los votos a favor de dos partidos políticos PP y Ciudadanos, y en contra los partidos  PSOE y Podemos.

Estos últimos aseguraban que Juan de la Cierva fue un colaborador del dictador Franco, lo cual fue inmediatamente refutado por historiadores, que argumentaban que de la Cierva, no tuvo ningún contacto con el dictador, no fue partícipe de la Guerra Civil, mucho menos vivía en España, desde que inició la guerra hasta su fallecimiento.

Por lo cual el 15 de enero del año 2019, se inaugura el nuevo aeropuerto sin poder colocarle el nombre de Juan de la Cierva, en vista que no lograron ponerse de acuerdo, por parte de la Aviación  Civil.

Por respeto a la memoria de Juan de la Cierva, se colocaron sectores con el nombre de este gran inventor con la intención de ser recordado en el acervo cultural, siendo los siguientes:

  • En la localidad de Getafe, en la ciudad de Madrid, se encuentra un barrio con el nombre de Juan de la Cierva, y en la línea 12 del metro de la Ciudad de Madrid, existe la estación con el nombre de Juan de la Cierva, donde podrás observar motivos referentes al inventor del Autogiro, además cerca de esta estación, se localiza el Estadio Juan de la Cierva, donde se realizan conciertos musicales.
  • En la localidad de Tetuán, en la ciudad de Marruecos, se encuentra un Instituto Educativo de Formación Profesional con el nombre de Juan de la Cierva.
  • Igualmente en la localidad de Murcia, existe un monumento en respeto a Juan de la Cierva, también en la localidad de Cartagena, se menciona el muy conocido Pastel de la Cierva, esta receta fue elaborada en honor al padre de Juan de la Cierva, puedes conseguirla en cualquier panadería de la comarca de Murcia.

  • Existe una calle con el nombre de Juan de la Cierva en la localidad de Felguera en la ciudad de Asturias.
  • También se observa en la localidad de Arganda del Rey, situada en la ciudad de Madrid, existe una plaza y una calle en honor a Juan de la Cierva.
  • Igualmente ocurre en la ciudad de la Coruña, donde existe una calle en honor a Juan de la Cierva, esto también sucede en dos localidades de la ciudad de Barcelona, como son Mataró y Barberá del Vallés.
  • También hay en honor a Juan de la Cierva, otras calles en la localidad de Don Benito, en la ciudad de Badajoz y en la ciudad de Marbella, en la provincia de Málaga.
  • En la ciudad de Cádiz, puedes encontrar una plaza que lleva el nombre de nuestro ingeniero Juan de la Cierva.
  • También puedes encontrar el Estadio Municipal Juan de la Cierva, en la ciudad de Murcia, específicamente en la localidad de Lorquí, allí disputaban juegos el desaparecido equipo de Fútbol Atlético Ciudad.
  • En la Universidad Politécnica de Madrid, podrás encontrar la sala de actos principal la cual se llama Juan de la Cierva, en honor a nuestro inventor y está ubicada en la ETS del espacio de los Ingenieros Aeronáuticos.
  • Además el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha propuesto, que se siga realizando los informes correspondientes para que el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia, sea llamado Aeropuerto Internacional Juan de la Cierva.
  • En varias localidades y ciudades de la nación española, se pueden encontrar diversos Institutos Educativos que llevan el nombre de Juan de la Cierva, como es el caso en la ciudad de Madrid, Getafe, Málaga, Totana, Puente Genil y Vélez.

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