El Castillo de Kafka

Esta es la última novela de Franz Kafka, de hecho inacabada. El autor la comenzó en 1922 y fue publicada en 1926. Kafka había pedido que se quemaran todas sus obras inéditas, pero su amigo Max Brod ignoró esta solicitud y trabajó para editar y revisar este manuscrito para su publicación.

La novela explora muchos de los temas que Kafka había visitado antes, incluida la alienación y la naturaleza absurda de la autoridad burocrática, pero difiere de los trabajos anteriores en el tono y las conclusiones aparentes de las que Kafka trabajó.

Género

El Castillo de Kafka se considera una novela pero del subgénero de novela filosófica. Este tipo de novelas se centran en temas que son tratados o discutidos mediante el uso de la filosofía. Usualmente, tal y como pasa con esta obra en particular, se presentan temas relacionados con la sociedad y se tocan asuntos como la moral y la ética.

Narrador y personajes

El tipo de narrador que Kafka nos presenta en esta novela es Omnisciente. Este es un tipo de narrador que conoce todo lo que sucede durante la narración y puede influir en el lector. Se trata de un narrador objetivo usualmente que conoce los pensamientos y emociones de los personajes e la obra.

  • K.: Es el joven que busca la entrada al castillo. Se muestra desconcertado e irritado por su incapacidad de llegar al Castillo, donde se creía necesario como Agrimensor. De hecho, nunca llega.
  • Frieda: es una joven camarera rubia de ojos tristes y mejillas hundidas. Es la amante de Klamm y se convierte en la prometida de K. Se queda con él en el Bridge Inn y, más tarde, en la escuela.
  • Bernabé: este es un joven mensajero que va vestido de blanco y le trae a K. una carta de Klamm. Es un sirviente en el castillo.
  • Olga: hermana de Bernabé. Tiene cabello amarillo y una cara de aspecto duro. Ella muestra amabilidad con su hermano y le habla sobre la organización del Castillo y la gente del pueblo.
  • Amalia: es otra hermana que se parece mucho a Olga y a Bernabé.
  • Arturo: es el asistente de K. y se muestra como un joven delgado, de piel morena con una barba negra puntiaguda. Él y Jeremías constantemente vigilan a K.
  • Jeremías: es otro asistente que se parece mucho a Arturo.
  • Klamm: jefe en el castillo que usualmente se ve en el Herrenhof. Es regordete y tiene mejillas flácidas, también lleva un bigote negro puntiagudo.
  • Schwarzer: es un joven que llama por teléfono al castillo para ver a K. Está enamorado de Gisa.
  • El superintendente: se trata de un hombre amable, robusto y afeitado que padece gota. Intenta explicarle a K. las complejidades de la gestión del castillo.
  • Gardana: es la casera del Bridge Inn y fue brevemente, la amante de Klamm.

Relación título-contenido

La historia de esta novela está centrada en los intentos de su protagonista de visitar El Castillo que domina el pueblo en el que por error se encuentra. Esta temática se repite a lo largo del relato por lo que el título tiene completo sentido. En cuanto a su significado filosófico, muchos especialistas relacionan este castillo y las incidencias de la aldea con las ideas religiosas de Kafka.

Sinopsis

K llega a un pueblito remoto. Va a una posada pero le dicen que no hay habitación disponible. Le ofrecen un colchón de paja para dormir en el piso y se queda dormido. Es despertado por un hombre bien vestido que le informa que el pueblo es propiedad del Castillo, y que para quedarse debe pedir permiso del Conde. K informa que es un agrimensor que ha sido convocado por el castillo. La actitud del joven cambia y le ofrecen una habitación.

K intenta visitar el castillo para obtener permiso para quedarse en el pueblo, pero el camino es arduo y se refugia en una tienda de curtidores. Regresa a la posada y se encuentra con los gemelos, Arturo y Jeremías que son asistentes del castillo. Un niño llamado Bernabé le da una nota de Klamm, su contacto en el castillo indicándole que se reúna con el alcalde de la aldea. K sigue a Bernabé hacia el castillo, pero llega a la casa del niño. Una de las hermanas de Bernabé lleva a K a otra posada, donde conoce a Frieda, la amante de Klamm. K y Frieda tienen relaciones sexuales.

El alcalde le pide disculpas a K porque su citación a la aldea fue un error. Le ofrece un puesto como custodio en la escuela. Frieda lo alienta a aceptar el puesto. Frieda y K se casan.

Acompañado por los gemelos, K se muda a la escuela pero cree que lo quieren meter en problemas y los deja afuera. K hace intentos inútiles para contactarse con Klamm. Regresa a la casa de Bernabé. Cuando se va, uno de los gemelos le dice que Frieda se cansó de esperarlo y ahora es el amante del otro.

Los aldeanos le ofrecen a K explicaciones sobre las decisiones y órdenes del castillo, pero se contradicen entre sí. K es sarcástico con respecto al castillo. Se le informa que la burocracia del castillo es perfecta.

K se reúne con uno de los secretarios del castillo pero es imposible permanecer despierto mientras el hombre explica cómo puede obtener el favor del castillo y no aprende nada.

K conoce a Hans, hijo de Otto Brunswick. La esposa de Otto afirma que ella es del castillo, por lo que cree que es la clave para obtener la entrada al castillo. K nota que el castillo es solo una colección de edificios en ruinas. Los funcionarios rara vez vienen a la aldea. La novela termina a mitad de la oración. Kafka dejó notas insinuando dos posibles conclusiones para la historia, pero murió antes de completar el trabajo.

Análisis

El castillo de Kafka se interrumpe después del vigésimo capítulo, con versiones alternativas en el manuscrito que indican que la trama podría haber continuado en dos direcciones diferentes. Los críticos tienden a ser dirigidos por Max Brod acerca de cómo Kafka le dijo que la novela iba a terminar. K encontraría solo una satisfacción parcial y moriría agotado por su lucha.

Si tomamos esta conclusión, la interpretación muestra los aspectos oscuros y deprimentes de la novela. Sin embargo, parece igualmente posible que K. pueda marcar el comienzo del triunfo de la razón sobre la burocracia irremediablemente enredada e ineficiente del Castillo.

Frases

  • “No soy una persona tímida y también le puedo dar mi opinión a un conde, pero siempre resulta mucho mejor resolver todos los problemas de forma pacífica.”
  • “K se detuvo una vez más, como si al estar quieto poseyera más capacidad de juicio.”
  • “No quiero ningún regalo compasivo del castillo, sino mi derecho”

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