El señor de las moscas

“El señor de las moscas” es un libro escrito por  William Golding. Obtuvo el premio Nobel en 1983. Esta obra refleja la condición humana al encontrarse con situaciones extremas, las cuales los puede llevar a la locura y salvajismo.

Índice de Contenido

Personajes de “El señor de las moscas”:

El personaje protagonista de la historia es Ralph, quien es el mayor de sus amigos, y el jefe del grupo. También encontramos a otros personajes secundarios que forman parte del grupo de amigos del personaje central, como Piggy, quien es un amigo, de contextura gruesa y se muestra muy leal; Jack, es otro de los jóvenes y comienza a sentirse celoso de Ralph por el poder que le han dado para dirigir al grupo.

De igual forma se presentan Simón, quien es un chico sabio y filósofo; Roger, pertenece al grupo de Jack y es el asesino de Piggy; Oficial de la marina británica, quien rescata a los jóvenes.

Resumen de la obra:

Esta historia nos habla acerca de un grupo de jóvenes británicos entre seis y doce años, y su avión chocó en una isla desierta en el Océano Pacífico. Al parecer existe una guerra a nivel mundial. Estos chicos están solos sin adultos. Por lo cual deben cuidarse y organizarse ellos solos. Ralph, es uno de los jóvenes de mayor edad, y es el “jefe”, ya que todos tomaron la decisión porque él tenía  la concha de caracol.

Luego se presenta el primer conflicto, ya que los jóvenes comienzan a sentir miedo por una “bestia” en algún lugar de la isla. Pero los jóvenes comienzan a hacer una hoguera para llamar la atención de los barcos. Para lograr encender el fuego, utilizaron los lentes de uno de los muchachos de nombre “Piggy”, quien se muestra muy leal para con Ralph.

La historia se torna un poco tensa, ya que Jack, quien es otro de los jóvenes, siente celos del liderazgo de Ralph, y plantea que se deberían enfocar más en cazar, ya que en esa isla hay cerdos, en lugar de encender la hoguera. Al pasar el tiempo, Jack y otros de los muchachos comienzan a hacerse más salvajes. Por su parte Simón, un joven filósofo y sabio, se encarga de hacer refugios con Piggy.

En la isla, todo comienza a descontrolarse, y los muchachos en vez de cuidar la hoguera, matan a un cerdo. La sangre de la caza resulta ser muy emocionante, pero cuando se estaban saciando de la sangre, el fuego se extinguió y un barco pasó y no los vio. Así que Jack golpeó a Piggy en la cara, y le partió uno de los cristales de sus lentes.

Luego, observan que un hombre muerto baja del cielo en un paracaídas como Mary Poppins en la isla. Da a entender que viene de la guerra. Pero los jóvenes piensan que es la “bestia” y empiezan a buscarlo por todos lados.  Simón es el único que piensa que esa criatura no existe, y que la bestia es parte de ellos mismos, y por eso sienten temor. Así que se va al bosque a observar lo que sucede, y se percata de que Jack y Ralph subieron al monte y consiguieron a la bestia, pero no se dan cuenta de que se trata de un hombre muerto.

Dentro del grupo, Jack considera que ya Ralph no debería ser el jefe, y se separa, invitando a los que quieran unirse a él para matar a los cerdos, y tal vez a unas personas si eso desean.  La mayoría decidió irse con Jack, y Ralph y Piggy se encargaron de prender la hoguera. Simón está apartado en una “cueva de parras”, que es un lugar de meditación en el bosque, observando a Jack y sus compañeros cazando a una cerda, a la cual le quitan la cabeza y la ponen en un palo en el suelo.

Simon observa la cabeza, a la cual denomina “el Señor de las Moscas” la cual le dice, dentro de sus propias alucinaciones, que es la bestia y que es parte de él mismo. Simón se pierde el conocimiento, se aporrea la nariz,  y se levanta todo lleno de sudor, sangre y muchas cosas desagradables. A pesar de esto decide subir el monte para luchar con la bestia, y se da cuenta de que la bestia es un hombre. Después vomita y baja de forma inestable.

Por otro lado, Ralph y Piggy, están hambrientos y van a una gran fiesta que Jack ha organizado. Ésta es el restablecimiento frenético de la caza de la cerda. Pero en eso, llega Simon, aún sangrando, lleno de sudor y de vómito, se bambolea en medio de los jóvenes locos. Trata de contarles acerca de la bestia pero no lo reconocen y los jóvenes actúan como animales salvajes y lo punzan con sus lanzas hasta causarle la muerte.

El cuerpo de Simon, fue llevado por el mar, al igual que el hombre muerto del paracaídas. Por su parte, Ralph y Piggy dijeron que que no tenían nada que ver con el asesinato cruel de Simon. Luego todo empeora. El grupo de Jack, ataca a Ralph y Piggy y le quita los lentes a Piggy para así hacer prender su propio fuego.

Pero cuando ellos intentan calmar la situación, Roger lanza una gran roca de un precipicio, el cual mata a Piggy. Ralph huye para salvar su vida, ya que cree que va a terminar con la cabeza en un palo. Al final él logra llegar a la orilla y se consigue a un oficial de la marina británica, y el grupo de muchachos fue rescatado de su supuesta guerra.

Análisis del libro:

“El señor de las moscas” es una obra que nos refleja lo que es la condición humana en situaciones extremas, donde el hambre, la vulnerabilidad y la falta de razón, juegan un papel muy importante en el comportamiento de las personas, especialmente si se refiere a jóvenes. También el autor nos muestra los actos sangrientos como parte de la supervivencia, en la cual la alternativa, en este caso, era matar cerdos y estar atentos de la bestia, la cual  se trataba de sus propios miedos a ellos mismos.

Por otro lado, se presenta la confrontación y la lucha de poderes entre Jack y Ralph, ya que los celos y la envidia se apoderan de Jack y por eso se separa del grupo, y comienzan a ocurrir cosas extremas que los llevaron a la locura y al salvajismo, cobrando la vida de sus propios compañeros. Finalmente, es un libro que nos ofrece diferentes lecturas donde se resaltan temas como la caza, la muerte, la amistad, entre otros.

Citas textuales de la obra:

“La tribu danzaba. En alguna parte, tras aquella rocosa muralla, habría un círculo oscuro, un fuego resplandeciente y carne. Estarían saboreando tanto el alimento como el sosiego de su seguridad”

“Y las ocasiones se esfumaban tan rápidamente que era necesario aferrarse en seguida a una decisión. Eso le hacía a uno pensar; porque pensar era algo valioso que lograba resultados…”

“Para otros resultaba fácil levantarse y hablar ante una asamblea, al parecer, sin sentir esa terrible presión de la personalidad; podían decir lo que tenían que decir como si hablasen ante una sola persona”

“Advirtió que al fin se explicaba por qué era tan desalentadora aquella vida, en la que cada camino resultaba una improvisación y había que gastar la mayor parte del tiempo en vigilar cada paso que uno daba”

“Aceptaron los placeres de la mañana -el sol brillante, el mar dominador y la dulzura del aire- como las horas agradables para los juegos, durante los cuales la vida estaba tan repleta que no hacían falta esperanzas, y por ello se olvidaban”

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