La Señora Dalloway

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La Señora Dalloway es un libro escrito por Virginia Woolf en 1925, donde una mujer muy adinerada debe experimentar los sucesos de la Primera guerra mundial. También se cuestiona las decisiones tomadas en su juventud que la llevaron a estar donde se encuentra actualmente.

Personajes de “La Señora Dalloway”:

El personaje protagonista de la historia es Clarissa Dalloway, quien es una mujer de 51 años, quien vive en Inglaterra en una época muy adversa, luego de la Primera Guerra Mundial. Ella goza de cierto prestigio y estatus social alto.También podemos encontrar a Richard Dalloway, quien es su esposo y trabaja para el gobierno; su hija Elizabeth Dalloway que tiene 17 años. Le gusta la historia moderna y la política, a diferencia de su madre.

Sir William Bradshaw, es un famoso psiquiatra de Septimus. También está el Dr. Holmes, que trató primeramente a este paciente por sufrir de nerviosismo y estrés traumático. La Señorita Kilman, llamada principalmente “Kiehlman” es la maestra de Elizabeth.  Sally Seton se besó una vez con Clarissa y actualmente está casada con Lord Rosseter con quien tuvo cinco hijos.

También está Lucrezia Smith, llamada también “Rezia” , quien es una italiana casada con Septimus Warren Smith, un veterano de la Primera Guerra Mundial que padece de “conmoción cerebral” y alucinaciones debido a su amigo Evans que murió en la guerra.

Por otro lado, está Peter Walsh, quien es un antiguo amigo de Clarissa, quien fue rechazado por Clarissa en el pasado. Hugh Whitbread, es un amigo de Clarissa, que le da gran importancia a su puesto en la sociedad.

Resumen y sinopsis:

La historia comienza con Clarissa Dalloway, quien hace un recorrido por Londres en la mañana, con el fin de preparar todo para una fiesta que tiene en la noche. Aquí reflexiona sobre su decisión de casarse, ya que se casó con el confiado Richard Dalloway en vez del extraño pero a la vez exigente Peter Walsh.

Septimus Warren Smith, era un veterano de la Primera Guerra Mundial y sufría de estrés traumático debido a la muerte de su gran amigo Evans en la guerra. Un día estaba con su esposa italiana Lucrezia y se dan cuenta de que Peter Walsh, un antiguo enamorado de Clarissa los está observando. Septimus tiene constantemente alucinaciones acerca de su querido amigo Evans. Una vez que se le asigna el compromiso involuntario a un hospital psiquiátrico, se quita la vida al saltar por la ventana.

En la noche, durante la fiesta que había planificado Clarissa, se presentan muchas personas importantes, incluso las  personas de su pasado. Ella escucha acerca del suicidio de Septimus en la fiesta y lentamente puede admirar el acto de este ser, lo que ella considera un esfuerzo por conservar la pureza de su felicidad.

Análisis de La Señora Dalloway:

“La Señora Dalloway” es una obra que nos revela la vida de un personaje femenino que vive en Inglaterra después de la Primera Guerra Mundial, la cual deja secuelas, ya que Septimus, un veterano se suicida a raíz de su traumatismo por la guerra. Esto atormenta a Clarissa constantemente, y en la fiesta que ella organiza se comenta acerca de este incidente trágico, lo cual la hace reflexionar sobre muchos aspectos de su vida. Así como las decisiones que tomó en cuanto a sus relaciones amorosas. Además muestra la ambición desenfrenada de los personajes por alcanzar un estatus dentro de la sociedad.

Dentro de esta novela resalta la personalidad de Dalloway y las discrepancias de la civilización moderna. Este personaje central resulta ser la anfitriona perfecta para todos los miembros de su familia e invitados especiales. Es una figura que representa lo moderno en un país que está atravesando los albores dejados por la Guerra, la cual trajo acontecimientos traumáticos en los personajes.

En esta obra además se refleja el resentimiento del personaje protagonista, quien no demuestra en ningún momento su espiritualidad, sino la frialdad por querer aparentar algo que verdaderamente no es o no siente. De allí a que surjan dudas con respecto a la decisión de haberse casado con Richard, quien se nota algo aburrido.

En “La señora Dollaway” la autora nos demuestra las formas tradicionales de ficción y un discurso lleno de terminologías que nos acercan a la época en la cual se relata esta historia, la cual se da luego de la Primera Guerra Mundial, una época crucial que trajo un impacto social significativo.

Esta obra además resulta controversial, ya que la autora hace una comparación entre sus dos personajes principales, Clarissa Dalloway y Septimus Smith, donde se expone lo que implica una mentalidad heterosexual propia de la época y expone que debe existir un cambio en la mentalidad de clase social mediante Clarissa y la señorita Doris Kilman, quienes buscan apartarse de la superficialidad de una clase social determinada y regida por la cantidad de dinero y prestigio que se tiene.

En este sentido, la autora reniega de la mentalidad tradicional que busca en vano la uniformidad social mediante una relación forzada o un estatus social superfluo basado en las apariencias. Siempre en busca de agradar a una sociedad hostil. Tal como lo exponen Clarissa y Kilman dentro de la novela.

Ante esto, hay que ampliar la mentalidad y promover la individualidad, en la cual las personas no se conformen con la opinión de los demás y busquen aquello que verdaderamente anhelan, es decir que no se pretenda siempre complacer el deseo de los demás, sino el propio, ya que eso determina la felicidad plena en una persona.

Citas textuales de la obra:

“Clarissa tenía una teoría en esos días. . . que desde nuestras apariciones, la parte de nosotros que aparece, es tan momentánea comparada con la otra, la parte invisible de nosotros, que se extiende ampliamente, lo invisible puede sobrevivir, ser recuperado de alguna manera unido a esta o aquella persona, o incluso obsesionando ciertos lugares después de la muerte . . . tal vez, tal vez”

“Se sentía muy parecida a él: el joven que se había suicidado.Ella se alegraba de haberlo hecho; tirarlo lejos. El reloj fue sorprendente. Los círculos de plomo se disolvieron en el aire.Él la hizo sentir la belleza; la hizo sentir la diversión. Pero ella debe regresar. Ella debe reunirse”

“Tenía una sensación continua, mientras veía los taxis, de salir, salir, mar adentro y sola; ella siempre tuvo la sensación de que era muy, muy peligroso vivir incluso un día”

“Esta edad tardía de la experiencia mundial había engendrado a todos, todos hombres y mujeres, un pozo de lágrimas.Lágrimas y tristezas; coraje y resistencia; un porte perfectamente vertical y estoico”

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