El continente africano es rico en recursos naturales, agrícolas y minerales; por lo que ubica a varios países como Nigeria, Etiopia, Sudáfrica y Egipto con un alto valor de Producto Interno Bruto (PIB), sin embargo, las crisis políticas y sociales como la inseguridad, terrorismo, desempleo y pobreza, han llevado a que África tenga que lidiar diariamente con estos problemas y tratar cada día ser conocida como una región con buenas oportunidades. Les invito a conocer a continuación, los Países más Ricos de África.

países más ricos de áfrica

Los Países más Ricos de África

El continente africano en el futuro, quizás dentro de unos cincuenta años aproximadamente, estará determinado por dos tendencias. La primera tendencia es el crecimiento demográfico. Según las estadísticas de las Naciones Unidas, para el año 2100 es posible que el crecimiento demográfico en el África alcance alrededor de los 4.300 millones de personas. Estas proyecciones consideran que el crecimiento poblacional se llevará a cabo en gran parte del África, la mayor tasa de crecimiento lo capitanearan unos cuatro países.

De acuerdo a las proyecciones en el año 2100 los países como Nigeria, la República Democrática de Congo, Etiopía y Tanzania es posible que alcancen poblaciones de alrededor a los 700, 350, 280 y 270 millones de personas, correspondientemente. Aunado a ese crecimiento demográfico, se incrementaran los porcentajes de espacios a ser urbanizados. En estos momentos, más de un 60% de habitantes africanos vive en zonas rurales.

Siguiendo lo analizado en estos diagnósticos para el año 2030, es decir en los próximos diez años, el crecimiento porcentual de habitantes que vivirán en las ciudades será mayor al 50%. Siempre que las tasas de natalidad se mantengan sostenidas conllevarán que la población del continente africano se mantenga joven en las décadas venideras. Esto significa que para el año 2030, África alcanzará un 29% de la población mundial con edades menores de 25 años, en la actualidad es de  23%.

La segunda tendencia es económica. Las economías de los países africanos en la actualidad se encuentran sufriendo unos cambios estructurales, en vista que se encuentran evolucionando de ser en gran parte una economía agrarias a estar siendo llevada hacía una economía de servicios y de manufactura.

Cambios que se evidencian como es el caso del África subsahariana, en donde el aporte de la agricultura, la pesca y la silvicultura, en el porcentaje de producción interna bruta (PIB), viene bajando de forma continua en las últimas tres décadas: de un 21% en 1988 a un 15,8% en 2017. De seguir creciendo la frontera urbanística es factible que las tendencias sigan creciendo.

países más ricos de áfrica

A fin de lograr realizar una valoración completa de las posibles secuelas de esas dos tendencias en estudio, es más fácil concentrar su análisis en unos pocos casos puntuales, es decir de los 54 estados africanos, se hará referencia a 4 casos puntuales. Estos cuatros países son Nigeria, Egipto, Etiopía y Sudáfrica, que además de tener importancia por su tamaño demográfico y económico, también, son países que influyen en las otras subregiones de África.

Por lo tanto, los cuatro países en que se centrara el análisis de estas dos tendencias, se han observado porque son destacados indicadores del futuro con respecto a la seguridad, la política y la economía de los diversos estados africanos. A continuación se describe con más detalle los aspectos nacionales y regionales de la factible transformación potencial de estos países.

Nigeria: el país más importante de África

Nigeria el gigante dormido del continente africano, es en realidad el país de mayor importancia de ese continente. La mayoría de la población africana es nigeriana, se puede decir que de cada seis africanos uno es nigeriano, en referencia al aspecto económico de Nigeria, los datos indican que la economía de este país representa un 17,1% de la producción total con respecto al resto del continente.

Con respecto a su papel en el puntal económico de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), el país nigeriano tiene mucha ascendencia sobre el resto de los países de la región de África occidental. Debido a esto se concluye, por consiguiente, que el futuro de esa región se encuentra muy vinculado con la administración y prosperidad de Nigeria. En referencia a esto, Nigeria al parecer jugara un papel fundamental en la determinación del futuro de los aspectos de seguridad, política y economía de sus países vecinos.

Nigeria es un actor primordial en la búsqueda de posibles soluciones para lograr restituir la seguridad en la región del Sahel. En estos momentos, se encuentra inmerso en la lucha contra un alzamiento interno dirigido por Boko Haram localizado en el noreste del país y es socio del G-5 del Sahel, formado por los países del occidente africano: Chad, Níger, Burkina Faso, Mali y Mauritania, que se hallan amenazados por diversas organizaciones yihadistas.

países más ricos de áfrica

Desde el punto de vista político, Nigeria tiene una posición importante en el logro por parte de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) para obtener la estabilidad política en la región. El país tuvo una posición determinante en el seguimiento del acuerdo que permitió poner fin a las guerras civiles en la región del río Mano (Guinea Conakri, Liberia, Sierra Leona). Y, asimismo hace poco tiempo, la mediación nigeriana permitió cerciorarse de que se realizara una transición pacífica del poder en Gambia tras pasar por unas reñidas elecciones.

Es factible que en el futuro Nigeria siga trabajando en mantener una posición conciliadora y procurando impulsar en los vecinos países de África occidental maneras más sólidas de compromisos políticos, aunque se encuentren atravesando por una progresiva competencia de diferentes actores políticos y por consiguiente electorales.

Cabe destacar que desde el punto de vista económico, el dominio de la económica de Nigeria con respecto los otros países de África occidental se encuentra todavía muy por debajo de todo su potencial. Esta afirmación se puede apreciar por las bajas transacciones comerciales de demandas y ofertas entre los países de la región, situación que se observa en los bajos indicadores de comercio intra-CEDEAO (importaciones y exportaciones). Al respecto cabe decir que el comercio entre los estados de la CEDEAO acaso representa un 9% del comercio total en esa región.

Estos bajos niveles de comercio intrarregional en África occidental puede deberse, a la gran  dependencia que desde tiempos remotos tienen en el ámbito de comercio los estados de la CEDEAO en referencia a las exportaciones de materias primas básicas no procesados y las importaciones de alimentos y productos elaborados permite que el comercio con los otros continentes como Europa, América y Asia sean un impacto negativo en el comercio intrarregional.

En el año 2017, las exportaciones de petróleo de Nigeria representaron un 96% de las exportaciones de productos. No obstante en los últimos tiempos transformaciones en el aparato productivo y en el mercado puede traer como consecuencia un giro inesperado o planificado

Esto es  posible porque el empresario con mayor poder adquisitivo de Nigeria, Aliko Dangote, involucrado en el negocio del petróleo, se encuentra financiando la construcción de una importante refinería de petróleo con un costo de 15.000 millones de dólares con el objetivo de lograr reducir las exportaciones de petróleo del país, y también las importaciones de productos provenientes del petróleo.

En cuanto a los proyectos agrícolas  está sucediendo una situación similar, porque se vienen gestando movimientos con el objetivo de mejorar la producción agrícola e incrementar la fabricación de bienes nacionales y así disminuir el costo nigeriano por las importaciones. Esas mejoras redundaran, evidentemente, en impactos regionales.

Como consecuencia de su gran tamaño, una economía local variada con un sector industrial dinámico permitirá que se comporte como un destino de exportación de la región y como un lugar de origen de productos elaborados. Es conveniente subrayar que la promesa que ofrecen esos progresos nacientes reside en el hecho de que están en su mayoría promovidas por el sector privado.

Otros empresarios y compañías nigerianas, han visto como una referencia de inversión el avance de los proyectos promovidos por el Grupo Dangote y como esto ha permitido que sean el factor determinante de una fuerte presencia regional, proyectos que pueden llegar a ser los motores de la unificación regional que impulsen, el crecimiento económico por medio de las inversiones y los mercados transfronterizos. Por supuesto que lo antes expuesto va a obedecer en primera línea del desenvolvimiento de la situación de la política de Nigeria y  el enunciado de políticas en Nigeria.

Si bien desde 1999 el país de África occidental Nigeria  viene siendo manejado de acuerdo a los lineamientos de una democracia electoral nominal, sin embargo, para mucho de los habitantes de ese país africano aún no han recibido los beneficios de la democracia. A pesar de las riquezas de este país las cifras que evidencian la pobreza de sus habitantes son indudables. Nigeria supera a la India, en cuanto a que se registra el mayor número de habitantes viviendo en la pobreza extrema en el mundo, alrededor de 87 millones de personas.

países más ricos de áfrica

Esto crea un problema latente en la estabilidad de la democracia de ese país, en vista que el 62,2% de los nigerianos son menores de 24 años, y la edad promedio es de 17,9 años. El porcentaje de  desempleo general se ubica en un 23,1%, y aunado a estos porcentajes, se tiene que el desempleo o subempleo juvenil registra un impresionante 55,4%. A esos retos orgánicos se le añade la floja economía del país. También, el crecimiento constante de los jóvenes en Nigeria puede transformarse en un significativo origen de desequilibrio político y económico en ese país.

Corroborando estos datos de crecimiento poblacional y productivo, en el año 2018, la manufactura del país se incrementó tan solo en un ínfimo 2,38%, un porcentaje muy por debajo del crecimiento poblacional unos 2,6%.Estas cifras pueden llegar afectar el futuro político y económico de Nigeria,  dependerá de la capacidad de las élites dirigentes de elaborar políticas que aborden esos múltiples desafíos.

La latente amenaza del foco de la insurgencia de Boko Haram que se encuentra concentrada en el noreste del país, reúne un largo legado de desidia estructural de la región, en la que muchos jóvenes se sienten desatendidos por su Gobierno y son objetivos frágiles a la política de humillaciones de los extremistas.

Egipto: El Estado africano renuente

Egipto, parecido a Nigeria es uno de los principales Países más Rico de África,  es un estado africano primordial y el futuro del referido estado se encuentra bastante vinculado al de sus vecinos. Luego de superar la primavera árabe que se propago por los países del norte del continente africano, Egipto ha regresado a la dictadura bajo el Régimen del general Abdul Fatah al Sisi.

De acuerdo, a una enmienda de la constitución realizada en el mes de abril de 2019,  este mandatario buscó de asegurar mantenerse en el poder al menos hasta el año 2030. En la actualidad  Al Sisi, dispone de amplios poderes sobre varios organismos egipcios, que abarca el ejército, el poder judicial y la Asamblea legislativa.

Esto conlleva a que Egipto afrontará dentro de este contexto a una serie de retos nacionales y regionales por un tiempo. Aunque es un país con un extraordinario crecimiento económico de un 5% durante el año 2018, la cifra de desempleo juvenil para ese momento iba en  constante aumento, un 32,6%.  Trayendo como consecuencia que en el ámbito nacional, dentro de su población exista un desafiante malestar por la situación económica.

Egipto es un país de 98 millones de habitantes con un porcentaje de desempleo total que llega a  un 9,6%. La agricultura es la fuente de trabajo de sólo un 32% de la fuerza laboral, el incremento de la economía y la seguridad política en el futuro de Egipto está en manos de la capacidad del Estado para orientar la economía hacia un crecimiento sostenido y la mayor proliferación de puestos de trabajos.

El gobierno de Al Sisi  ha estado en la búsqueda de mejorar el crecimiento económico y la creación de nuevos empleos. En el año 2016, el Fondo Monetario Internacional (FMI) realizó una  intervención en ese país, luego de la misma el gobierno egipcio ha incorporado una serie de políticas dirigidas a lograr el equilibrio del manejo macroeconómico y promover la inversión extranjera.

Para el año 2019 se proyectó que el crecimiento económico sería de un 5,5%. No obstante, el logro de ese porcentaje de crecimiento económico no ha sido disfrutado por los egipcios corrientes, debido principalmente en vista que la mayor parte de la inversión extranjera ha sido dirigida hacia proyectos en sector petrolero, proyecto que es muy demandante de capital.

Sin embargo, estos proyectos que se han llevado a cabo para realizar ajustes de la política macroeconómica se han efectuado sin tomar en cuenta el deterioro de diferentes subsidios públicos, trayendo como consecuencia la reducción del poder adquisitivo de los egipcios. Los sueldos se han estancado en medio del incremento de la inflación, asimismo, los sectores económicos del país sufren una creciente competencia de otras economías del continente africano y de otros continentes.

La seguridad económica y política de este país Egipto, impactará en los asuntos de la región más extensa de África septentrional y oriental. Su vecino es Libia y la relación de Egipto con este país africano es bastante influyente y además apoya el gobierno del general Jalifa Haftar, hace pocos años lanzó un ataque contra el Gobierno reconocido internacionalmente de Trípoli. El problema de Libia ha tenido una impactante influencia en la condiciones de la seguridad en el norte de África y el resto del Sahel.

En estos momentos, las armas son de libre circulación desde Libia hacia grupos armados formados en Chad, Nigeria, Níger, Burkina Faso, Argelia, Mali y Mauritania. Según los politólogos, el logro de la estabilidad de Libia permitirá que haya una disminución de las fuentes de armas y adiestramiento y unas oportunidades limitadas de radicalización ideológica para los diferentes grupos armados del norte, el centro y el oeste de África.

Egipto juega un importante papel en los asuntos de la geopolítica de África oriental, al tomar una posición en la disputa por el dominio en el Cuerno de África y como miembro activo de la Iniciativa de la Cuenca del Nilo en la que forman parte diez países (Burundi, República Democrática de Congo, Egipto, Etiopía, Kenia, Ruanda, Sudán del Sur, Sudán, Tanzania y Uganda).

La hostilidad por la superioridad en el mar Rojo han resultado con frecuencia varios enfrentamientos entre Egipto y Etiopía. Por muchos años, el país creyó conveniente que Eritrea y Somalia sean factibles conductos por medio de los cuales podría mantener a raya la primacía de Etiopía en la región. Debido, que los dos países han sufrido igualmente fuertes tensiones por el manejo de la construcción en el Nilo Azul de la Gran Presa del Renacimiento Etíope, que producirá 6.000 MW y proyecto que al gobierno de Egipto le incomoda en vista que supone que es un problema para su seguridad hídrica.

En resumen, la facultad de Egipto para lograr ser un intermediario regional fuerte que influya en el norte de África, el Sahel y el resto de África oriental estará condicionada por facultad en lograr resolver los problemas políticos y económicos internos apremiante. No obstante, Egipto está dirigiendo su atención primeramente hacia el Oriente Medio, empero su dependencia del Nilo y su exposición a la geopolítica del norte de África y el Cuerno de África imposibilita de que pueda hacer del todo muy poco caso de su identidad como Estado africano.

Sudáfrica: Un poderoso retraído

El actual presidente de Sudáfrica fue elegido en mayo del 2019 por un periodo constitucional de cinco años, tanto el presidente Cyril Ramaphosa  como el Congreso Nacional Africano (CNA) tendrán una gestión de cinco años. El presidente Ramaphosa ha ofrecido poner en marcha una  reforma económica y política en la segunda economía de África. Esta propuesta de llevarla a cabo, permitirá recuperar al país luego de una década de una baja en la economía durante el gobierno del ex presidente Jacob Zuma.

La economía de Sudáfrica en el gobierno de ex presidente Zuma tuvo un leve crecimiento a la par  de un incremento del desempleo,  acompañada además con un aumento de la corrupción política en el sector público. Durante el año de 2018, un total del 27,1% de los sudafricanos se encontraban sin empleo, y el país tuvo a penas una tasa de crecimiento económico de un 0,7%. De igual manera la corrupción durante la Administración de Zuma, junto con los malos resultados económicos se produjeron en parte por un impacto negativo de la caída mundial del precio de los productos básicos y a la poca confiable del suministro de energía.

Sudáfrica es un país con un sector exportador primeramente dominado por materia prima como por el carbón, platino, el oro y el mineral de hierro. De igual manera tiene una economía diversificada, sin embargo, a pesar de tener la economía más diversificada del continente africano, el sector industrial se ve afectado por el sector energético que es poco confiable y que  se encuentra dominada por la empresa estatal Eskom , esta empresa es responsable de un 95% del suministro eléctrico.

El rescate del sector económico de este país estará concatenado con  primeramente por las reformas políticas, y también por la implementación de políticas económicas orientadas para crear empleo masivo. La importancia de una creación de una gran cantidad de empleos se ve resaltada  debido al hecho de que la agricultura, la silvicultura y la pesca concentra a penas un 2,3% de la producción económica del país.

Salir mal en esta campaña de recuperación de Sudáfrica no es una opción. Es factible que la continuación de la parálisis del sector económico incremente las demandas de una nueva negociación radical y muy sistematizada de la solución política post-apartheid lograda en Sudáfrica.

Cada vez está más claro que la situación no es si se llevaran a cabo o no las reformas, sino cómo se van a poder implementar y poder llevar a cabo. En ese sentido, el Congreso Nacional Africano (CNA) por lo que se sugiere que tendrían que aprender de Zimbabue. En consecuencia es sensato realizar reformas económicas que sirvan para  mejorar la calidad de vida de los votantes mientras las circunstancias favorecen la mesura en lugar de esperar a que las demandas políticas de una redistribución masiva alcancen su punto más alto.

Sudáfrica en África meridional se tiene que reconocer tiene una potencial importancia  regional. Debido a que es el país con mayor poder de los 16 miembros de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC), su poder y liderazgo sigue siendo valioso para el desarrollo económico y político del continente africano. No obstante, a partir de 1994, su influencia en la región se ha venido a menos por mantenerse distante. La gran propuesta del antiguo presidente Thabo Mbeki de lograr un renacimiento africano, con Sudáfrica como país bandera del continente africano, no se ha materializado.

En el aspecto económico, el comercio entre los quince países que conforman la Comunidad para el Desarrollo del África Austral (SADC) apenas se ubica en bajo porcentaje de un 10% a aunque Sudáfrica ha desarrollado una sofisticación económica y un importante sector productivo. De igual manera, Sudáfrica ha tomado una postura con frecuencia reacia a involucrarse en los conflictos políticos de los países miembros de la SADC. El poco desarrollo de Zimbabue desde inicio del tercer milenio y la desvergonzada manipulación de las aun recientes elecciones presidenciales en la República Democrática de Congo son ejemplos de situaciones en las que la pasividad de Sudáfrica ha creado un vacío.

Si llega a tomar una posición de querer resolver debidamente sus numerosos conflictos políticos y económicos internos, el retorno de una Sudáfrica fortalecida bajo el mandato de Ramaphosa podría significar un cambio de rumbo. Las empresas pertenecientes a distintos rangos como la venta al detal, la hostelería y las diferentes empresas turísticas, las productoras y procesadoras de alimentos, las compañías de telecomunicaciones, el entretenimiento, la minería y las finanzas, en conclusión todas juntas, tienen el potencial de ser motores de crecimiento y de incremento de la productividad dentro y fuera de la SADC.

El resurgimiento de Sudáfrica como país más activo en el intercambio comercial y con una influencia económica más profunda en la región debería apoyarse en la influencia ya trabajada de empresas como Super Sport, MTN, Absa, Game, y otras más, ya que son nombres muy conocidos en la mayor parte del continente.

Desde el punto de vista político, Sudáfrica tiene la facultad de alcanzar ser un interlocutor con un potencial influyente dentro del grupo de los países miembros de la SADC como en el ámbito continental en el seno de la Unión Africana (UA). Por consiguiente resulta, un poco difícil imaginar que se lleven a cabo reformas políticas y económicas de importancia para Zimbabue o que se logre un acuerdo político perdurable en la República Democrática de Congo sin contar con el apoyo activo de Sudáfrica.

Etiopía: Un nuevo amanecer

En los primeros meses del año 2018, el partido Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE), gobernante en Etiopía eligió a un joven político de 42 años  de edad, como primer ministro llamado Abiy Ahmed. Desde entonces los 105 millones de habitantes de Etiopía jamás antes habían sido más libres. A partir de este nombramiento dio inicio a profundas reformas políticas que sorprendieron a muchos analistas.

A partir de su nombramiento el primer ministro Abiy dio instrucciones para liberar a los presos políticos, promovió y apoyó la libertad de los medios de comunicación, extendió las libertades civiles, dio la palabra de favorecer la celebración de unas elecciones libres y justas y escogió un gabinete equilibrado desde el punto de representantes de ambos géneros.

De igual manera hizo la promesa de realizar profundas reformas estructurales en la economía etíope, en las que se incluye el permitir la apertura de sectores de importancia como las telecomunicaciones y las finanzas a la inversión privada extranjera. Estas reformas internas del ministro Abiy se realizaron en conjunto con los cambios en la posición regional de Etiopía. Este país africano puso fin oficialmente a la guerra con Eritrea y normalizó las relaciones diplomáticas con Yibuti y Somalia.

En simultáneo, Etiopía en ese mismo momento bajo la gerencia política de Abiy, se ha mostrado mucho más orientada a llevar a cabo una posición de mediador más importante y activo en los conflictos regionales, como son los casos de Sudán del Sur y las crisis políticas en Sudán. Estos nuevos lineamientos que han permitido la apertura de Etiopia tienen sus detractores.

La actual promoción reformista se ha venido realizando, aun con las reacciones contrarias de la vieja guardia, pero son medidas de vital importancia para que Etiopia logre mantener su estabilidad. Cabe destacar, que la subida al poder del primer ministro Abiy se produjo luego de que Etiopia viviera tres años continuos de protestas diarias que amenazaron con hundir el país en una guerra civil. Del mismo modo cabe destacar que el cambio tras casi treinta años de dictadura bajo el Frente Democrático Revolucionario del Pueblo Etíope (FDRPE) será escabroso.

Entre los años de 2006 y el 2017 resultó ser una década de crecimiento extraordinaria, logrando un crecimiento promedio anual superior a un 10%, sin embargo, este crecimiento no tuvo impacto positivo sobre el perfil de pobreza del país. En ese entonces el ingreso per cápita fue de 890 dólares. Los varios años de políticas marxista-leninistas produjeron un enfoque estatista de la estructura económica que todavía hoy continúa apretando el desarrollo del sector privado. La tasa de desempleo se ubicó en un 19%.

Como último punto, un incremento en la construcción de infraestructuras ejecutado con financiamiento proveniente de convenios que generaron un aumento en los niveles de endeudamiento (más de un 57% del PIB) es una amenaza que circunscribe la capacidad del Gobierno para efectuar unas inversiones trascendentes en servicios y bienes públicos.

Etiopia es un país con una población joven, su población menor de 25 años  resultan en un porcentaje alrededor de un 60% de la población del país etíope, el país requiere la disposición de toda la inversión pública y privada factible para garantizar alcanzar unos niveles apropiados de desarrollo masiva de empleo. Para poner en perspectiva el inmenso número de puestos de trabajo que se precisan, cabe destacar que la industria productiva representa apenas un 5,6% de la producción total.

La gestión del primer ministro Abiy, encaminando las diferentes políticas del país es consciente de esas amenazas. Entre los recientes proyectos Etiopía ha precedido en el continente el desarrollo  de parques industriales con el objetivo orientado en las exportaciones. A través de ambiciosas políticas industriales y atractivos incentivos económicos  como los son: el uso de energía asequible, subsidios fiscales y mano de obra barata.

Este país africano está incrementando con gran velocidad su perfil como lugar atractivo para las empresas globales en sectores tan variados como el cuero, los textiles, el ensamblaje de automóviles y la industria agrícola. Tan solo en el sector del cuero, por decir, los ingresos totales de exportación se incrementaron desde 76 millones de dólares en el año 2008 a 142 millones de dólares en el año 2015.

Garantizar que este país africano de Etiopía se mantenga políticamente segura y económicamente próspera logrará ser un motor imprescindible para el desarrollo en las regiones del Cuerno de África y de África oriental; será más atractivo y preferido para realizar las importaciones hacia su gran mercado y llegar exportar las materias primas y productos manufacturados.

De igual manera, fortalecer las relaciones comerciales con los países vecinos: Eritrea, Yibuti, Kenia, Somalia, Sudán del Sur y Sudán beneficiarán una mayor unificación regional, algo que es fundamental para la paz y la seguridad en una región que arrastra una violenta historia de rivalidades entre los distintos estados africanos, que se llegaron a manifestar a través de guerras indirectas.

Un continente unificado

La situación política de África hoy en día es bastante diferente con respecto a treinta años antes.  La gestión política de los diferentes países de la región se está transformando en ser cada día más institucionalizada; todavía ocurren conflictos pero estos conflictos se están confinando a unas pocas regiones todavía problemáticas devastadas por la debilidad del Estado, y con el pasar del tiempo cada vez la mayoría de los dirigentes africanos se encuentran dejando el cargo por medios constitucionales.

Paralelamente en el mismo momento, la mayoría de las economías de la región africana han registrado un crecimiento continuo a partir de mediados de la década de 1990 del siglo XX. Es factible que esas directrices continúen en un futuro cercano. Como se ha hecho referencia antes, África se caracteriza por ser todavía un continente diverso en el que los 54 países se encuentran inmersos en el desarrollo de sus propias historias.  Es decir, esos países se encuentran todavía muy entrelazados por la historia y la geografía.

Esas relaciones siguen robusteciéndose hoy a través de instituciones internacionales como la Unión Africana, y disímiles como Comunidades Económicas Regionales (CER) y los compromisos del continente con los diferentes países del mundo. Los motores continentales de la unificación envuelven la recién instituida Área Continental Africana de Libre Comercio (AfCFTA), que resulta ser el mayor convenio comercial desde la creación de la Organización Mundial del Comercio.

La AfCFTA tiene como propósito establecer un mercado continental excelente de bienes y servicios, así como convenir las regulaciones y las políticas comerciales en toda la región y apoyar el facilitar la libre circulación de personas y capitales. Es posible que las voluntades como los de la AfCFTA alcancen el éxito en parte en vista a las grandes inversiones en infraestructuras construidas en todo el continente africano en los últimos quince años.

La mayoría de los préstamos y asesoría técnica de China, los diferentes países de la región han alcanzado construir carreteras, vías férreas, puertos y aeropuertos que sirven para una mayor unificación regional. En aspectos más generales, la AfCFTA  se iniciará de los modelos comerciales subregionales ya establecidos dentro de las Comunidades Económicas Regionales africanas.

Para concluir, es bastante factible que todos los países africanos continúen su propio patrón único de desarrollo dependiendo de su historia y política local, el logro de afianzar la unión regional quiere decir que, es bastante posible, unos pocos países emprendedores establecerán la agenda regional e mediarán en cómo el continente se asociará con el resto de los países del mundo. Los Países más Ricos de África por su población, poder económico e influencia, Nigeria, Egipto, Sudáfrica y Etiopía serán unos motores decisivos en la unificación continental y el desarrollo económico de la región.

Les invito a seguir conociendo las fuentes del saber, leyendo los siguientes post: