¡Te invito a leer este artículo!  Tirso de Molina, uno de los mejores escritores del Siglo de Oro español, Conoce a este gran dramaturgo que se desenvolvió como escritor de comedias siendo fraile mercedario, ¡No te pierdas la oportunidad de conocer su vida y múltiples obras!

TIRSO DE MOLINA

Biografía de Tirso de Molina

Tirso de Molina, nombre con el que firmó sus obras literarias, es considerado uno de los mayores dramaturgos del Siglo de Oro español, en lo que respecta a la Comedia, su trabajo fue lo suficientemente fértil para trascender hasta el día de hoy; la suma de sus trabajos se aproxima a trescientas, muchas de ellas se basaron en historias y anécdotas de su país natal, España.

En realidad, su nombre era Fray Gabriel Téllez; hijo de Andrés López y Juana Téllez  provenía de una familia humilde, que fueron sirvientes del Conde de Molina de Herrera. Nació en Madrid el 24 de Marzo de 1579.

Tirso de Molina comienza su vida como sacerdote

Fue un discípulo ferviente de Lope de Vega, a quien conoció como estudiante en Alcalá de Henares, desde este momento, defenderá la concepción lopista del teatro;  ingresó el 24 de noviembre de 1600 a la Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos, más conocida como Orden de la Merced, una orden religiosa católica mendicante, fundada en 1218 por san Pedro Nolasco para la redención de los cristianos cautivos en manos de musulmanes (60.000 hasta 1779).

Esta Orden solicita a sus integrantes cuatro votos: obediencia, pobreza, castidad y fé; a lo cual Tirso de Molina se comprometió absolutamente a lo largo de su vida. Fue muy fecundo en el don de la palabra para su tiempo y resaltó como poeta, escritor de múltiples obras, además de historiador y dramaturgo; el 21 de enero del año 1601 toma los hábitos en la ciudad española de Guadalajara en el monasterio de San Antolín.

Se ordenó como sacerdote en 1606 en Toledo, allí estudio Artes y Teología; donde comenzó a escribir sus primeras narraciones y poesías. Pasó gran parte de su vida, viajando por su país natal, por órdenes de sus superiores; realizando siempre sus misiones con obediencia y compromiso. Desde Toledo, hizo viajes a Galicia (1610 ó 1611), a Salamanca (1619) y a Lisboa.

TIRSO DE MOLINA

Ya para el año 1610 ya era un dramaturgo muy conocido y en 1612 vendió un lote de tres de comedias, y escribió algunas más. Esto refleja su predilección por el teatro bajo la concepción de Lope de Vega. Entre sus obras más conocidas de la primera época, se destacan: “El vergonzoso en Palacio» (1611), «La villana de La Sagra», «El castigo del penseque», «La santa Juana»  y «Los hermanos parecidos»(1613), obra que estrenó en el Corpus Toledano.

Fue un religioso apasionado, convencido de su vocación y con un inconmensurable don para predicar; pero su obra literaria le causó algunos problemas, el humor y su estilo  sarcástico y profanas comedias le generaron controversias con las altas autoridades religiosas; lo que le instó a retirarse al monasterio de Estercuel en la ciudad de Aragón.

Tras una etapa en Santo Domingo, en América, entre los años 1616 y 1618, la estadía, en la isla fue de dos años, oportunidad que tuvo para conocer el nuevo mundo y  en cuya Universidad fue profesor de Teología, lo cual le permitió intervenir en asuntos de su Orden; dándole a conocer numerosas historias de la conquista que usaría más tarde para plasmarla en sus obras literarias.

Al regresar a su país natal España, en su estadía por Sevilla fue el momento en que comenzó a idear una de sus grandes obras «el Burlador de Sevilla»; para el año 1618 Tirso de Molina se establece en la ciudad de Madrid, donde compone varias comedias sarcásticas y burlonas  de índole profano, transcurrieron cuatro años y en 1622 tiene la oportunidad de ingresar a un certamen poético originado por la Canonización de San Isidro.

Destierro al convento de Cuenca

En el año 1624,  esta gran autor redacta parte de sus obras, pero sucede algo inesperado para él; en una fecha que jamás será olvidada el 06 de marzo de 1625 la Junta de Reformación de las Costumbres presidida por el Conde-Duque de Olivares sentencia a Tirso de Molina  por sus malos ejemplos que incitaba en las personas con sus escritos profanos.

Que mostraba en sus comedias, sátiras que escribía contra la nobleza y los ministros, irritados por los sarcasmos del escritor que llegó a convertirse en una voz molesta para la política reinante; así que tomaron la decisión de castigarlo, enviándolo  al monasterio de Cuenca. Prohibiéndole escribir en el futuro comedias ni otros versos profanos, bajo pena de excomunión.

A pesar de ello, el castigo no fue, para toda la vida, y el autor continúo escribiendo; para el año 1626 volvió a residir en la capital de España (Madrid), proseguía con el escrito de sus comedias y ese mismo año es nombrado comendador de Trujillo. Para el año 1627 publicó la primera parte de sus comedias.

Luego en 1629, regresa a Toledo y tal vez, probablemente a Madrid, sitio donde aún es perseguido por miembros de su propia Orden por sus escritos caracterizados de humor burlesco.

Logró compilar sus múltiples comedias en cinco partes las cuales comenzó a redactar en 1624 y lograría completarlas en 1633; obras con juicios confusos  que suscitaban suspenso y diversión al público.

En 1632 se mudó a Cataluña, en donde ganó el puesto de definidor general y cronista de su Orden, compuso la Historia General de la Orden de la Merced y en 1639 es nombrado Maestro por el Pontífice Urbano VIII.

Tirso de Molina se cree que en el año 1634 y 1635 dio a conocer gran parte de sus obras desde la Segunda parte a la Quinta parte: donde figuraron El Burlador de Sevilla y Convidado de Piedra escritas en 1630; escrito donde presenta a Don Juan  a través de un emblema  poético, así mismo, sobresalen creaciones donde presenta el personaje femenino como protagonista principal:

Marta la Piadosa(1614), Don Gil de las Calzas Verdes (1615) y como pantomima religiosa El condenado por desconfiado (1635),

A pesar de los honorables títulos conseguidos por el poeta, en el año 1640 a causa de enfrentamientos con  miembros de su propia Orden, volvió a ser desterrado  en el convento de Cuenca por orden del P. Salmerón, visitador general, al parecer por las mismas causas que habían promovido el primer destierro, privándolo de su cargo de cronista.

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En los años que vivió en Soria, en el Convento Nuestra Señora de la Merced, en el que fue nombrado comendador en 1645 y definidor provincial de Castilla al año siguiente (1646).

Fallecimiento de Tirso de Molina

Según la investigación que se ha realizado hay dudas sobre la fecha de su muerte pues se habla del 20 de febrero y en otras instancias el 12 de Marzo de 1648, de camino hacia Madrid le sorprende la muerte y fallece en Almazán provincia de Soria, localidad en la que residía desde 1645 tras haber sido nombrado Comendador del Convento.

La Literatura de Tirso de Molina

Es considerado uno de los dramaturgos más prolíficos del siglo de oro del Barroco español, presenta en sus obras todos los ingredientes para un espectáculo integral para todos los sentidos y el intelecto. En su obra dramática implica la intriga interesando al espectador con la infinita variedad de su imaginación.

Sus personajes poseen una profundidad psicológica y sus caracteres femeninos destacan por salirse con la suya, teniendo salidas, para las situaciones más apuradas, lo que demuestra el ingenio del Fraile Mercedario. El escritor Miguel Romera Navarro expuso algunas virtudes de Tirso de Molina:

… Los personajes de Tirso de Molina posee en general, complejidad psicológica, carácter sostenido y convincentemente humano; tiene una mujer como figura sobresaliente, la cual lucha por el objeto de su cariño resultando como consecuencia que sean osadas, incansables para inventar artificios con que reducir a sus amantes…

Mayor primor en los detalles, situaciones y desenlaces inverosímiles, empleando el recurso de cambios de personas y de trajes; el mejor interpretando el sentimiento de la naturaleza siendo el mayor maestro del lenguaje y del estilo.

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En su producción dramática se mantuvo fiel a la de Lope de Vega, de la que solo se diferencia por el análisis más profundo de la psicología de sus protagonistas especialmente en los personajes femeninos, cuya variedad y matiz que le proporcionaba el autor era poco usual en el teatro español para la época.

Destacaba  en la escena, debido a la investigación psicológica que hacía de sus personajes femeninos, lo cual  le hace diferente, con respecto a los demás dramaturgos de la época; era capaz de fusionar lo popular con lo culto con gran facilidad de palabra, haciendo de situaciones simples el trama complejo para mantener atento al espectador con gran ingenio y habilidad.

Características de sus obras

Una de sus principales características fue el sarcasmo, su contenido y argumento eran complejos pero compensó al espectador dándole misterio y confabulación, además de la diversión, risas, burlas y enredos se fusionaron en cada escrito de Tirso de Molina; tales atributos, hicieron su obra admirable y única.

Se percibe en sus obras mayor profundidad psicológica en la construcción y llama  la atención la presencia de mujeres más decididas que tienden a mostrar su independencia y manifiestan desacuerdo con su situación, hasta el punto de querer vengarse en la trama de los hombres que las agravian.

En relación a los temas se observa el libre albedrío, la predestinación y la salvación del alma. Usando, un lenguaje rico con influencias culteranas, resaltando el tono realista que impregna a la representación de las costumbres de la época.

Este gran autor se diferencia por la observación meticulosa que hace de los personajes femeninos en sus distintos escritos, donde es experto y a través de sus palabras, logra vestirse con trajes masculinos y hacer de ellas, protagonistas de sus comedias a través de singulares tramas muy divertidos.

La Dramática de Tirso de Molina

Tirso de Molina poseía una sólida formación humanística y teológica, fue un hombre de activa relación social, pendiente a los problemas de su tiempo, el convento no fue un refugio, sino el observatorio; de ahí los rasgos de su teatro: profundidad psicológica y fuerza creadora de caracteres.

En su teatro, utilizó recursos literarios que lo acercaban a lo popular, al contexto de la época, a personajes más humanos de la vida diaria, que transitaba, para ese momento su país natal,  colocando distancia en lo convencional hasta entonces escrito y donde Tirso de Molina destacó con su tono de burla y sátira.

El papel que juega la mujer, en sus obras presentándola con mayor variedad y con más realismo humano, realizando auténticas creaciones; la mejor creación en el teatro clásico de una figura de mujer, la representa la obra: “La prudencia en la mujer” con su personaje doña María de Molina.

Obra que representa a la figura femenina  como sinónimo de poder, en una sociedad donde solo los hombres participaban, a través de sus elocuentes palabras dibuja el ambiente de esta protagonista que a su vez, de ser reina, es además madre,  lo cual es singular ya que este tipo de papel (el de madre) no se estilaba en el teatro clásico de la época y Tirso de Molina es quien lo vislumbra ante el público.

Esta representación de la mujer, como madre en las obras de este gran escritor,  fue una gran revuelo para la época; además de estar envueltas en un trama de intriga, siendo fogosas y dispuestas en busca de su amor sin importarles, tomar  la ventaja, en vez de ser el personaje masculino como solía ser habitualmente, lo cual logra utilizando recursos literarios que enriquecieron el drama.

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Su dominio en la palabra fue enorme, fruto de las corrientes de su época barroca, que se nota en sus sátiras para dar alarde de ingenio, de virtualidad, maestría y dominio del lenguaje pero rechazando todo lo que el barroco tiene de exageración, grotesco y de mal gusto; cultivando así todos los géneros de la época.

Sus Variadas Obras

Escritor de una gran cantidad de obras, en las cuales cultivó varios géneros dramáticos. Demostraba una formación intelectual, humanística y teológica así como una mayor reflexión.

Este autor demuestra en sus múltiples obras, la libertad del poeta, para usar sin fin de  ideas,  para escribir comedias de diversos planteamientos muy parecida a la vida del hombre común y usando el humor a favor reconociendo su importancia e interés.

Son 60 piezas las que se han conservado de este ilustre escritor, sin embargo, según indica el propio autor, en su prólogo a la Tercera parte, escribió unas 400, por tanto, estamos ante uno de los escritores más prolífico  del  Siglo de Oro. Aquí se puede observar el prólogo escrito por el autor:

Gusano es su autor de seda: de su misma sustancia ha labrado las numerosas telas con que cuatrocientas y más comedias vistieron por veinte años a sus profesores, sin desnudar, corneja, ajenos asuntos, ni disfrazar pensamientos adoptivos. Tempestades y persecuciones envidiosas procuraron malograr los honestos recreos de sus ocios…

Es asombrosa su gran fecundidad como autor, las comedias se compilaron en cinco partes: Primera parte Sevilla (1627), Segunda parte Madrid (1635), Tercera parte Tortosa (1634), Cuarta parte Madrid (1635) y Quinta parte Madrid (1636).

A pesar de haber sido un gran escritor del siglo XVII, la obra de Tirso de Molina fue desconocida en el siglo XVIII  y con él, muchos otros autores de la literatura Barroca; pero con el Romanticismo volvió a ver la luz, sus preciadas obras, demostrando su elocuencia a través de la lectura de sus líneas en cada uno de sus escritos.

Aprendió, a jugar con las palabras a través de una infinidad de recursos literarios, que se esbozaban en sus comedias  de gran variedad, donde mezclaba elementos de índole religioso, popular, urbano con el único fin, de distraer y entretener al público que observaba sus  multifacéticas obras.

Destacó en el campo de la comedia con una gran cantidad de textos cargados de giros y situaciones hilarantes que triunfaron entre el público; en las cuales pone de relieve su fértil ingenio para crear situaciones originales y caracteres de gran poder y energía en sus personajes.

Se observa en sus obras, el disfrute de ir enseñando al público espectador a través del drama, proporcionando una moraleja,  mientras iba entretejiendo la gran variedad de sus comedias, las cuales se pueden presentar de la siguiente manera:

Comedias de Capa y espada y palatinas. Lo más conocido de Tirso son sus comedias urbanas, llamadas también de carácter o de costumbres, en las que a partir de una trama amorosa, a ser posible múltiple, se crea una intriga que mantiene  el interés del público.

En estos escritos, el dramaturgo  muestra su singularidad para crear ambientes y características propias de él ,como es el descaro de sus personajes femeninos que lo diferencian de las femeninas de Lope de Vega, las cuales eran más conservadoras.

La función dramática de estas protagonistas arrojadas y viajeras era presentarlas como verosímiles situaciones imposibles en la vida real a favor de la liberación femenina. Las cuales son:

  • El vergonzoso en el palacio (1611)
  • El melancólico (1611)
  • Cómo han de ser los amigos (1612)
  • La villana de la Sagra (1612)
  • Quien calla otorga (1614)
  • María la piadosa (1614)
  • Don Gil de las calzas verdes (1616)
  • Amar por señas (1615)
  • El amor médico (1620)
  • La celosa de sí misma (1620)
  • La villana de las Vallecas (1620)
  • Celos con celos se curan (1621)
  • Por el sótano y el torno (1623)
  • Los balcones de Madrid (1624)
  • Amar por razón de estado (1625)
  • No hay peor sordo (1626)
  • Desde Toledo a Madrid (1626)
  • La huerta de Juan Fernández (1626)
  • Amar por arte mayor (1630)
  • Privar contra su gusto (1632)
  • La firmeza en la hermosura (1644)

Comedias Históricas: se refieren a hechos acaecidos en la historia de  ciudades como Castilla, Aragón y Portugal, además de la vida del otro lado del mar de viajeros españoles conociendo nuevos mundos. Presentándose las siguientes obras:

  • La república al revés (1611)
  • La dama del olivar (1614, novelesca, de honra villana)
  • Amor y celos hacen discretos (1615)
  • Los amantes de Teruel (1615)
  • Averígüelo Vargas (1621)
  • Antona García (1622)
  • La prudencia en la mujer (1622, sobre la reina María de Molina)
  • Trilogía de los Pizarros (1626-1632)
  • Las quinas de Portugal (1638)

Comedias mitológicas

  • El Aquiles (1612)
  • La fingida Arcadia (1621)

Comedias religiosas y filosóficas. El autor adapta asuntos bíblicos del antiguo y nuevo testamento actualizándolos a la época. Tiene por argumento un tema teológico, pero los personajes son en él, no alegorías ni abstracciones, sino seres humanos. Los móviles no son los misterios y los prodigios, sino los afectos. La realidad sensible confina siempre con lo sobrenatural.Ejemplo de ellas, las siguientes comedias:

  • La joya de las montañas, Santa Orosia (una de las primeras obras de Tirso)
  • Los lagos de San Vicente (1607)
  • La gallega Mari-Hernández (1611)
  • La peña de Francia (1612)
  • La mujer que manda en casa (1612, sobre la historia de Jezabel)
  • La ninfa del cielo (1613, de sátira política)
  • La Santa Juana (1613-1614)
  • Tanto es lo de más como lo de menos (1614)
  • La mejor espigadera (1614, sobre la historia de Ruth)
  • El condenado por desconfiado (1615)
  • La vida y muerte de Herodes (1615)
  • Quien no cae, no se levanta (1624)
  • El mayor desengaño (1621)
  • La venganza de Tamar (1621)
  • El burlador de Sevilla (1612-1620)

Autos sacramentales

  • El colmenero divino (1613)
  • No te arriendo la ganancia (1613)
  • La madrina del cielo (1613, puede más bien considerarse una comedia de santos
  • Los hermanos parecidos (1615)
  • El laberinto de Creta

Prosa

  • Los cigarrales de Toledo (1621)
  • Historia General de la Orden de Nuestra Señora de la Merced (1637)
  • Deleitar aprovechando (1635)
  • Genealogía del conde de Sástago (1640)
  • Vida de la Santa Madre doña María de Cerbellón (inédita, descubierta y editada en 1908 por Marcelino Menéndez Pelavo

A continuación podrás leer, algunas de sus comedias más importantes de este dramaturgo español, donde se ilustra brevemente el trama de la obra y lo importante que fueron para su momento.

El condenado por desconfiado

Esta obra fue creada por el Autor mucho antes, que la de El Burlador de Sevilla, pero se cree que es continuación de la misma y pertenece a la Segunda parte de sus comedias (1635) aquí fusiona la comedia de santos con la estratagema  del auto sacramental dándole al trama un piso filosófico con una polémica muy llamativa  de la época: la predestinación.

Escribió esta obra, en uno de los momentos de mayor crisis de la iglesia católica  permitiendo observar dos vertientes:

La salvación del alma del hombre la cual es limitada y la otra vertiente que se inclina a que es ilimitada y la justifica, presentando al público de  forma sencilla y burlona dos aspectos: el libre albedrío de las personas o la salvación del alma, colocando al espectador en un dilema confuso.

En esta trama, Paulo el protagonista de la obra, ofende a la Providencia exigiendo pruebas de su salvación y desconfiando de la misericordia divina, por lo cual tienta a Dios y muere. Aquí, el dramaturgo, dramatiza la máxima evangélica: “El que pretenda salvar su alma, la perderá”.

Esta obra fue escrita en el año 1615 y se observa el mensaje sobre cómo las actitudes defraudan, pues  se puede ser cercano a Dios y demostrar una moral inquebrantable, pero los oscuros pensamientos que lleva dentro el personaje  le hacen perder su alma, mientras que el antagonista  de mal proceder, siembra dentro de sí una fe que le ilumina permitiendo cambiar para bien y ganar la salvación de su alma.

La prudencia en  la mujer

Una de sus obras donde perfeccionó el drama histórico, proporcionándole  múltiples sátiras en contra del gobierno para ese momento y donde figura la representación femenina como protagonista en un gobierno de hombres.

Una de las críticas más duras de Tirso de Molina para el gobierno de ese momento, utilizando la comedia se sirve de ella, para colocar a una mujer, en un gran poder; ser la reina y tener por esposo a un rey que es débil y ser ella quien tome las decisiones más importantes en nombre de su gobierno, cuando la mujer era vista como un ser inferior.

Esta comedia es mencionada como una de las grandes obras teatrales del teatro barroco español, pues representa  a doña María Molina personaje femenino y además madre, papel que creó Tirso de Molina quien muestra al público espectador por primera vez, dando a la trama un giro emocionante enfrentando a la vez dos concepciones el de un gobierno cristiano y un gobierno del interés de un hombre con falta de escrúpulos.

El mito de Don Juan: El Burlador de Sevilla

A Tirso de Molina se le ha atribuido la creación del Mito de Don Juan, pieza teatral que apareció por primera vez en 1617.

Fue una de las obras con mayor contenido filosófico; el mito de Don Juan es un ejemplo notable de la capacidad generadora de múltiples personajes, alrededor de quinientas obras con el personaje Don Juan han catalogado los investigadores.

Sin embargo, este mito posee dos rasgos muy peculiares: el primero su condición artística, literaria y el segundo su creación bien definida en una obra concreta, creada con una intención moral y ejemplificadora, por eso encierra al Burlador en un drama religioso.

Este Don Juan es representado en la obra como un católico que se burla de las leyes de Dios, que piensa en convertirse a buen hombre en el momento de su vejez, o cuando la muerte le sorprenda por  lo cual él, vivirá su vida, sin mayores remordimientos disfrutando del placer y deshonrando a cuanta dama conozca, lo cual era habitual para la época barroca en que vivía Tirso de Molina y escribe la obra para concientizar a los caballeros.

Este Don Juan es el que reta y se burla, no solo de las mujeres, sino también de la justicia divina y del orden moral; es un seductor arrogante que muestra no temer, ni la venganza de este mundo ni la del otro. Permitiendo al autor de la obra presentada adoctrinar al público sobre la necesidad de temer el juicio de Dios y de no fiarse del tiempo que falta para morir, que nunca sabemos, cuando puede ser.

Se comenta, que esta obra, fue un abreboca dedicado a los caballeros de la época, cuya profanación de la honra de las mujeres era elogiada.

Dando así, rienda suelta con su imaginación, a un Don Juan que proviene del Burlador de Sevilla, raíz principal que sirvió de base para los demás donjuanes, que se han escrito de manera directa e indirectamente. En este personaje confluyen elementos tradicionales, históricos, adornado de elementos literarios a través del mito.

Se basó en la historia de un hombre que tenía por “trabajo” andar por la vida burlándose de todos. El protagonista Don Juan dio pie a la obra cuando se hizo pasar por el duque Octavio y se burló de Isabela.

Deshonrando mujeres pasó su vida Don Juan. Esta comedia cuenta con la participación de diecinueve personajes. Entre los que están: Don Juan Tenorio (hijo),  el rey de Castilla, Don Juan Tenorio padre del primero, Catalinón, el duque Octavio, el marqués de la Mota y Don Gonzalo de Ulloa. Dividida en tres actos.

Don Gil de las calzas verdes

Es una de las comedias más movidas y de las más representadas de Tirso de Molina, se basó en la confabulación y el enredo. En esta obra las mujeres aparecen como heroínas  “agresivas” como los hombres que saben lo que quieren  y usan su libertad para conseguirlo, saltando las convenciones sociales  de su papel de mujer; igualándose a los hombres en libertad.

En esta obra el autor representa a una mujer con valor, ingenio y astucia para recobrar el honor y la dignidad frente al hombre siendo “AntiTenorio”, por ser la contrapartida de Don Juan Tenorio.

La historia relata a la atrevida doña Juana que viaja de Valladolid a la ciudad de Madrid, vestida de hombre para hacer cumplir a su desleal amante, la palabra de matrimonio que le dio. Disfrazada de varón “Don Gil de las Calzas verdes”, va a la Corte para robarle a su enamorado la nueva dama que éste pretende. Doña Juana enamora a la dama bajo su disfraz masculino, y luego de mil incidentes, logra al cabo Doña Juana lo que intenta y todo acaba en boda.

Se consideró por los expertos, como una de las obras más completas de Tirso de Molina. Supo armonizar sus dos facetas; su condición de fraile mercedario y la de escritor de comedias; Combina lo culto y lo popular con una gran rapidez dramática que destaca entre cuestiones incidentales o de simple efectismo que tenían gran éxito entre el público de su época.

Este autor, supo utilizar sus creaciones,  para atraer al público de la época a través de sus múltiples comedias cargadas de humor y sátiras que se fusionan con la intriga y el descaro de sus personajes femeninos a lo largo de la trama, manteniendo la admiración del espectador.

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